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Fumisa asegura que mantiene control de locales de AICM

06 febrero 2014 3:45 Última actualización 02 enero 2014 12:36

[El AICM asegura que el contrato con Fumisa venció el 31 de diciembre de 2013. / Cuartoscuro]



Nallely Ortigoza
 
 

La Inmobiliaria Fumisa aseguró que hasta el 2 de enero opera con normalidad los locales comerciales del área internacional de la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
 

La empresa también tiene el control del estacionamiento de dicha área, así como de 11 pasillos telescópicos que funcionan en el aeropuerto, dijo Ruffo Pérez-Pliego, director general de Fumisa, en conferencia telefónica.
 

"Fumisa no ha sido despojada de los bienes, no ha habido ninguna afectación por parte del aeropuerto", dijo Pérez-Ruffo.
 

En el caso de los contratos de locatarios que venzan, deben volver a firmarse con Fumisa, pues los que se firmen con el AICM serán ilegales, aseguró el directivo.
 

Cuestionado sobre los ingresos que la empresa obtiene anualmente, Pérez-Ruffo descartó dar información, argumentando que son una empresa privada.
 

Fumisa estima que debe permanecer al menos 10 años más operando locales en el AICM, así como del estacionamiento y los pasillos telescópicos.
 

Entre 1991 y 2006 Fumisa construyó las ampliaciones de la Terminal 1 y como pago por las obras pactó con el aeropuerto operar locales comerciales, así como el estacionamiento y los pasillos, explicó el directivo.
 

El AICM asegura que el contrato con Fumisa venció el 31 de diciembre de 2013, pero la empresa señala que una cláusula establece que deben obtener una Tasa Interna de Retorno de 12.82 por ciento, lo que no se ha alcanzado, por lo que tienen derecho a seguir operando.
 

“Los espacios del aeropuerto son bienes de dominio público de la nación y a la conclusión del contrato están de nueva cuenta en posesión del AICM”, señaló el comunicado enviado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes ayer.
 

La inmobiliaria explicó que hasta ahora no ha logrado llegar a la TIR estimada inicialmente, debido a la crisis de los noventas, que afectó a la empresa, así como por la construcción de la Terminal 2, que se llevó al 35 por ciento del flujo de pasajeros, así como por la salida de Mexicana de Aviación.