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Fuji resiste crisis apoyada en los clásicos

06 febrero 2014 6:55 Última actualización 30 noviembre 2013 5:16

[La serie X utiliza discos sencillos para el control de funciones como la velocidad de apertura y cierre. / Bloomberg / Archivo]


 
 
New York Times News Service
 
TOKIO.- Como muchos fotógrafos profesionales, Irwin Wong, quien toma fotos para revistas japonesas, depende de cámaras réflex digitales, de un solo lente, para el grueso de su trabajo, donde “grueso” es la palabra operativa.
 
“Es una cámara bestial para andarla cargando”, dijo Wong sobre su Nikon D800, que pesa casi un kilogramo y muchísimo más cuando se usa en combinación con una selección de lentes intercambiables. “No se puede remplazar a la DSLR para el trabajo. Pero, sencillamente, no es tan divertida”.
 
Para aligerar la carga, e inyectar un poco de frivolidad a sus fotografías, Wong compró este año una cámara nueva, la Fujifilm S-E1 para complementar a la Nikon. Le gustó tanto que agregó otro modelo Fujifilm, el X100S.
 
La serie X mezcla la tecnología digital de Fujifilm con la estética retro, reminiscente de cámaras de hace 60 o 70 años. En un momento en el que las ventas de otras cámaras se están desplomando, la serie X vende mucho.
 
“Debido a nuestro legado en la película, la calidad de la imagen era importante, pero la calidad de la imagen es difícil de explicar, así es que necesitábamos algo más”, señaló Hiroshi Kawahara, un gerente de mercadotecnia de la división de cámaras de Fujifilm.
 
En lugar del conjunto de botones y menús de programas informáticos que han proliferado en muchas cámaras digitales, la serie X utiliza discos sencillos para el control de funciones como la velocidad de apertura y cierre. Como con las DSLR y las automáticas, las funciones también se pueden configurar automáticamente.
 
Masazumi Imai, el diseñador en jefe de la serie X, explicó, en las oficinas centrales de Fujifilm en esta ciudad, que la compañía entrevistó a fotógrafos profesionales sobre sus preferencias en cuanto a todo, desde el plástico que cubre algunas partes de las cámaras hasta el color de la pintura en la caja. Se consideró a casi una docena de tonos plateados.
 
El objetivo era darles a las cámaras cierta dignidad, para que los profesionales las probaran.
 
“Cuando éramos chicos, cuando entrábamos en el cuarto de nuestro padre o el de nuestro abuelo, en la repisa, había una cámara de aspecto importante, y se nos decía que no la tocáramos porque era valiosa”, dijo Imai. “Queríamos crear ese tipo de aspecto y sensación”.
 
En la última década, conforme la rival Eastman Kodak se deslizaba a la bancarrota – surgió hace poco de los procedimientos de quiebra _, Fujifilm se transformaba de fabricante de película de 35 milímetros en proveedor de tecnologías de imagenología digital.
 
“Fujifilm se pareció mucho a Kodak alguna vez”, dijo Christopher Chute, un analista en la corporación International Data, en Boston. “Con base en algunas decisiones diferentes, han seguido direcciones muy distintas”.
 
Fujifilm todavía fabrica película, pero ahora representa menos del uno por ciento de sus ventas. Toda la división de soluciones de imagenología, que incluye a las cámaras, genera justo 13 por ciento de los ingresos. La mayoría de éstos provienen de las farmacéuticas, los equipos médicos y las máquinas para oficina, en las cuales Fujifilm tiene una sociedad con Xerox.
 
Como otros fabricantes de cámaras, Fujifilm ha visto cómo se han afectado las ventas de las cámaras baratas con el ascenso del teléfono inteligente, que ha colocado una cámara básica, automática, en el bolsillo de todo el que tiene uno. Hasta las ventas de las DSLR más caras, un negocio dominado por Nikon y Canon, empezaron a debilitarse este año. Analistas dicen que la responsable podría ser la tecnología DSLR, en proceso de maduración, en la que las actualizaciones son menos esenciales.
 
La Asociación de Cámaras y Productos para Imagenología, un organismo gremial cuyos miembros incluyen a Fujifilm, Nikon, Canon y otros fabricantes japoneses de cámaras, dice que los embarques totales de cámaras digitales se desplomaron 39 por ciento en volumen y 26 por ciento en valor, de enero hasta septiembre.
 
Los fabricantes de cámaras han probado con varias cosas para detener el deslizamiento. Algunos las han equipado con características al estilo de los teléfonos inteligentes, incluido Wi Fi y sistemas operativos móviles, como Android, para que la gente pueda compartir fotografías con mayor facilidad. Sony introdujo hace poco un nuevo tipo de cámara que se sujeta al teléfono inteligente.
 
La serie X es una respuesta diferente. Estas cámaras encajan en la categoría denominada sin espejo, que ha sido un punto relativamente positivo para la industria. Los embarques de las cámaras “de lentes intercambiables, no réflex”, que incluyen a algunos de los aparatos de la serie X Fujifilm y otras sin espejo, declinaron sólo 13 por ciento en el volumen y 5 por ciento en el valor, de enero hasta septiembre, dijo la asociación gremial.
 
Fujifilm dijo en su anuncio sobre las ganancias del trimestre más reciente que las ventas de “tales modelos de lujo como los de la serie X procedieron sin problemas”. La compañía dice que ha vendido más de 700 mil cámaras de la serie X desde la introducción de su primer modelo, el X100, en 2011.
 
El nombre se refiere al hecho de que estas cámaras prescinden del espejo interno que, en las réflex, permite al usuario componer a través del lente mientras está cerrado el obturador. Con las que no tienen espejo, el fotógrafo compone con la pantalla LCD o un visor separado.
 
El concepto no es del todo nuevo. El venerable telémetro Leica, anterior al SLR, es, técnicamente, una cámara sin espejo. Sin embargo, las compactas, digitales, sin espejo son una innovación más reciente. Junto con Fujifilm, marcas como Olympus, Sony y Nikon también han agregado modelos sin espejo a sus líneas en los últimos años.
 
Las cámaras sin espejo son considerablemente más caras que las automáticas e, incluso, cuestan más que algunas DSLR, aunque considerablemente menos que los modelos profesionales como la Nikon D800 de 3 mil dólares. La Fujifilm X-E2, una actualización que se le hizo recientemente a la X-E1, cuesta alrededor de mil dólares. Como con Nikon, eso sólo se refiere a la caja; los lentes son extras.
 
Es frecuente que las cámaras sin espejo tengan sensores tan grandes como los de las DSLR básicas y mucho más grandes que los de las automáticas, con calidad de imagen superior. Sin embargo, son considerablemente más pequeñas y más ligeras que las DSLR. La X-E1, por ejemplo, inclina la balanza a sólo 340 gramos. Los lentes, también, son más compactos.
 
Junto con los profesionales, los llamados prosumidores – o consumidores que gastan cientos de dólares, o más, al año en equipo para cámaras – examinan detenidamente a las cámaras sin espejo. Si bien éstas son más populares en Asia que en Europa o Estados Unidos, dicen analistas, la serie Fujifilm X parece haber atraído a seguidores en todo el mundo.
 
“Alguien que busca ese tipo de cámara no quedará satisfecho con un teléfono inteligente”, notó Jordan Selburn, un analista en IHS iSuppli en Santa Clara, California. “Algunas de esas personas no estarán contentas cargando una DSLR ni mucho vidrio, tampoco”.
 
Aunque muchas cámaras sin espejo simplemente parecen pequeños sustitutos de las DSLR, Fujifilm adoptó un enfoque diferente en la serie X. Con cajas rectangulares y rectas, lentes cilíndricos, se parecen a las Leicas clásicas.