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Fuerzas de seguridad irrumpen en mezquita en Egipto

07 febrero 2014 5:56 Última actualización 17 agosto 2013 16:49

[Manifestantes permanecen en la puerta atrancada por dentro en la Mezquita al-Fath. Reuters] 


AP

El Cairo.- Las fuerzas de seguridad egipcias irrumpieron el sábado en una mezquita de El Cairo en medio de un intenso tiroteo con hombres que disparaban desde un minarete para rodear a cientos de islamistas partidarios del presidente derrocado Mohamed Morsi atrincherados en el interior. Mientras tanto la cifra de muertos en choques con manifestantes a lo largo de la noche en todo el país ascendía a 173.

El allanamiento de la mezquita al-Fatah, en la Plaza Ramsés en el centro de El Cairo, respondió a los temores de que la Hermandad Musulmana, de Morsi, planeara una nueva protesta pasiva similar a la del miércoles cuyo desalojo dejó más de 600 muertos, dijeron funcionarios de seguridad.

El arresto del hermano del jefe de al-Qaida Ayman al-Zawahri estuvo vinculado al allanamiento en la mezquita. Las autoridades dijeron que planeaba movilizar grupos armados en apoyo de los atrincherados en el templo.

Mohamed al-Zawahri, aliado de Morsi, es el líder del grupo ultraconservador Yihadi Salafí que abraza la ideología extremista de al-Qaida. Fue detenido en un puesto de control en Giza, la ciudad de las pirámides cerca de la capital, dijo un funcionario que habló con la condición de no ser identificado por no estar autorizado a hablar con la prensa sobre el caso.

Mientras tanto el gobierno egipcio anunció el comienzo de deliberaciones acerca de si corresponde prohibir la Hermandad, una organización largamente reducida a la clandestinidad que ascendió al poder en la primera elección democrática en la nación hace un año.

Dicha proscripción, que las autoridades dicen se justifica por el uso de la violencia por parte del grupo, repetiría la lucha histórica de décadas entre el Estado y la Hermandad.

Durante más de un mes, desde que los militares derrocaron a Morsi el 3 de julio, miembros de la Hermandad y sus partidarios atacaron e incendiaron muchas estaciones policiales e iglesias, como represalia. Atacaron comercios y casas de cristianos.

Esos ataques provocaron indignación pública contra la Hermandad y dieron respaldo popular al gobierno apoyado por los militares para actuar contra el grupo islamista.

La incursión tuvo lugar después que el Partido Libertad y Justicia, brazo político de la Hermandad Musulmana, informó en su página oficial de internet que un hijo de su líder espiritual Mohamed Badie murió el viernes durante los violentos enfrentamientos en el centro de El Cairo.

La agencia estatal de noticias de Egipto, MENA, reportó que hombres armados dispararon contra fuerzas del gobierno desde el minarete de la mezquita. Canales de televisión del país transmitieron imágenes en vivo de soldados disparando sus fusiles de asalto contra el minarete.

La mezquita fue usada como hospital improvisado y morgue tras los enfrentamientos del viernes en el área. Los manifestantes se atrincheraron durante toda la noche ante el temor de ser agredidos por grupos de vigilancia ciudadana o ser arrestados por las autoridades.

Ammar Badie murió durante el llamado "Día de la Ira" en el que partidarios de la Hermandad Musulmana salieron a las calles enojados con las fuerzas de seguridad por el allanamiento a los sitios de dos sentadas el miércoles, en choques que dejaron más de 600 muertos.

La cifra de muertos en los enfrentamientos del viernes aumentó a 173 a nivel nacional, dijo Shereef Shawki, un vocero del gabinete egipcio. Agregó que 1,330 personas resultaron heridas en los choques.

Desde el miércoles, cuando las autoridades allanaron los campamentos de la Hermandad, 57 policías han muerto y 563 fueron heridos, según Shawki.

El Ministerio del Interior de Egipto indicó en un comunicado que un total de 1,004 integrantes de la Hermandad han sido detenidos en redadas por todo el país que les han sido decomisadas armas, bombas y municiones.

La coalición antimilitar encabezada por la Hermandad ha hecho un llamado a una semana de protestas, avivando los disturbios en todo el país. La coalición aseguró que no dará marcha atrás hasta derrocar al gobierno asignado por las fuerzas militares que depusieron al entonces presidente Mohamed Morsi el 3 de julio.