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Fondos de capital privado piden claridad en reforma energética

06 febrero 2014 6:57 Última actualización 06 noviembre 2013 13:6

[Las asociaciones no se pueden detonar hasta que no se termine de definir la reforma. / Bloomberg / Archivo] 


 
Leticia Hernández
 
La apertura del sector energético a la iniciativa privada, propuesta por la reforma del gobierno federal, representa potenciales oportunidades de crecimiento; sin embargo, los fondos de capital privado requieren de claridad y precisión en la definición del marco regulatorio para participar con la inyección de flujos.

“Vemos que habrá oportunidades en el sector energético, existe toda una cadena de proveedores de Petróleos Mexicanos (Pemex) que puede tener acceso en la parte de soporte a la exploración, refinación o distribución, en donde depende ya del detalle de la reforma y cuáles son las diferentes modalidades de contrato que se puedan establecer”, dijo José Antonio Contreras, socio director de Wamex Private Equity, fondo que llevó a la bolsa a Hoteles City Express.

En entrevista con EL FINANCIERO, explicó que actualmente ya hay compañías que tienen negocios con Pemex y que están difundiendo proyectos para invertir ante el latente interés de inversionistas extranjeros y nacionales, “pero no se pueden detonar asociaciones hasta que no se termine de definir la reforma”.

El socio de Wamex expuso que en gran medida el ingreso de flujos al sector energético depende de la claridad de la reforma.

“Siempre hay temas espinosos sobre la modificación a la Constitución, pero cuando no se hace, luego queda incertidumbre en las leyes secundarias, en la aplicación de las reglas y de los criterios, en el proceso de licitación u otorgamiento de contratos, que no le dan al inversionista la seguridad de lo que hoy se vale, mañana vaya a cambiar”, comentó.

La reforma energética propuesta por el Ejecutivo Federal prevé cambios a la Constitución en los Artículos 27 y 28 para permitir la participación conjunta entre sector público y privado a través de “Contratos de Utilidad Compartida” en las áreas de exploración y extracción.

Además se contempla la inversión privada en la cadena de refinación de petróleo, y en transporte y almacenamiento de gas y combustibles, así como en la generación y venta de electricidad.

“Siempre habrá sectores en donde se junta el capital privado con las oportunidades de crecimiento, pero lo que necesitamos es un marco regulatorio bien definido para saber hacia dónde se mueve la aguja y dónde poner las fichas”, dijo José M. Salcedo, director de Advent International.

Luis A. Harney MacKissack, socio director senior de Nexxus Capital, comentó que hay sectores en los que se perderá el interés, como el de la minería, al ver mermada la rentabilidad del negocio, o el de vivienda.

“No veo a nadie metiendo dinero al sector vivienda en dos o tres años, aunque la demanda de casas será bestial; en cuanto a tendencias a participar en algún sector, ahorita no podemos hacer nada más que sentarnos a ver qué pasa con las reformas, como en el futbol”, señaló.

La semana pasada, Emilio Lozoya, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex) estimó que el sector petrolero requiere un ritmo anual de inversión superior a los 60 mil millones de dólares anuales.

Con esa inversión se alcanzaría una producción de tres millones de barriles de petróleo al día para finales de esta década y extraer gas a un ritmo de 16 mil millones de pies cúbicos diarios. Actualmente la petrolera cuenta con un presupuesto anual entre 20 a 23 mil millones de dólares.

La firma Marcos y Asociados confirmó la cifra al asegurar que de contar con un sector energético abierto a la inversión privada, se destinarían 30 mil millones de dólares adicionales al presupuesto de Pemex.