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FINANCIAL TIMES: ¿Trabajo extra? Que paguen lo que vale

07 febrero 2014 5:58 Última actualización 22 julio 2013 6:2

[Reuters]


 
 

 
 
 
 
 
Por Lucy Kellaway
 
 
Hace 15 años, cuando Alan Clark seguía vivo y era el único Diputado de Parlamento entretenido de Gran Bretaña, lo llamé y le pregunté si lo podía entrevistar.
 
 

Él dijo que estaría encantando de hacerlo, pero que esperaba que le pagara por su tiempo. ¿Cómo?, pregunté, asombrada. El Financial Times nunca consideraría tal cosa. En ese caso, me respondió, “no puedo hacerlo”. Saltwood Castle, su hogar familiar medieval necesitaba un techo nuevo y no había manera de que trabajara sin remuneración.
 
 

En ese momento, consideré que esta respuesta ponía en evidencia el solipsismo y la avaricia de Clark. Pero ahora he cambiado de parecer. El hecho de que me pidiera dinero era tan razonable que no había necesidad de que invocara su techo agujereado. Estaba vendiendo su tiempo y sus opiniones y tenía el mismo derecho de facturar por ellos como alguien que vendiera jabón en polvo.
 
 

No estoy sugiriendo que todos los que sean entrevistados por esta publicación deberían de mandarnos sus facturas inmediatamente. Es tal el honor de ser mencionado en el FT, que no se requiere pago alguno. En realidad estoy hablando de todas las cosas que muchos hacen con cada vez más frecuencia sin ser remunerados, haciendo caso omiso de la curva de oferta de trabajo que enuncia que cuando no se ofrece un salario, no se debería de suministrar una labor.
 
 

Existen, claramente, los pasantes que trabajan con afán sin salario. Este sistema explota y discrimina a aquellos que no tienen padres ricos y es muy a menudo ilegal; pero aun así, tiene cierto sentido desde el punto de vista de los pasantes –ellos obtienen experiencia y tal vez se les abran algunas puertas. Me mistifica más la explosión del trabajo no remunerado realizado por profesionales con mucha experiencia y empleos satisfactorios, que insisten en llenar su tiempo extra con trabajo extra por el cual no se les paga un centavo.
 
 
Crean blogs y tweets sin recompensa monetaria. Forman parte de paneles, asisten a conferencias, dan consejos y hasta escriben libros –todo sin recibir un centavo. Pero, ¿por qué?
 
 
 Siguiendo a Clark como mi modelo, he comenzado a negar todas estas peticiones. ¿Quisiera dar una conferencia a los estudiantes en Oxford? No gracias. ¿Quisiera formar parte de un panel sobre la gerencia corporativa? No quisiera. ¿Quisiera escribir un blog para el Huffington Post? Claro que no.
 

Cuando respondo a todas estas invitaciones, explico que no apruebo de trabajar sin remuneración e invariablemente recibo la misma respuesta que hace tantos años le di a Alan Clark. Sé que están pensando que soy avariciosa y egoísta, mientras se apuran por encontrar a otra persona que acceda a lo que están pidiendo.
 
 
Sólo puedo pensar en tres situaciones en las que tiene sentido que un profesional trabaje sin remuneración. La primera es cuando se trata de una causa noble. Pero entonces se trata de ser voluntario y el punto es que no te paguen. La segunda es cuando el trabajo es realmente fascinante o es algo que siempre has querido hacer y que no harías de otra manera. Recientemente me pidieron que diera una charla en un teatro en el West End, y como está claro que nunca seré actriz, tomé mi única oportunidad de estar en escena en St Martin’s Lane.
 
 
La tercera razón es que es buena publicidad. Ésta es la razón por la que la mayoría de las personas trabajan sin remuneración –piensan que les ayudará a vender libros o dar a conocer sus marcas, o tal vez sea bueno para crear contactos. Puedo entender que si quieres darte a conocer y te invitan a Oprah, entonces debes hacerlo. O si te quieren entrevistar en el FT –vale oro, como ya dije. Pero mucho de lo que hacen las personas para vender sus libros o venderse a si mismos no tiene buenos resultados. En esta época de “grandes datos”, debería ser posible calcular con precisión qué funciona y qué no. La mayoría de los blogueros en HuffPo parecen no generar muchos comentarios, así que uno no es capaz de ver cómo pudieran vender muchos libros.
 

Hay una razón más por la cual muchos aceptan trabajar sin remuneración: porque se sienten bien por el hecho de ser 'demandados'. Pero esto es irracional, porque al valorarse en cero, deberían de sentirse bastante mal.
 
 

Si todos siguiéramos el ejemplo de Clark y rehusáramos la mayoría del trabajo no remunerado, yo predigo que esto incrementaría el PIB 'ajustado por felicidad'. Existirían muchos menos eventos inútiles, lo cual significa que todos podrían tomarse una copa con los amigos o ir a ver a sus hijos en vez de pasar la noche en un evento dedicado a la gerencia corporativa. Además, mejoraría la calidad de la producción. El dinero no es perfecto, pero es la mejor manera que tenemos de medir el esfuerzo. Si le estás pagando a alguien por hacer algo y no lo hace bien, entonces puedes pedirle que lo haga mejor.
 
 
Y finalmente significaría que esas organizaciones anticuadas que todavía le pagan a sus empleados un salario por su labor obtendrían más por su dinero, ya que muchos dejarían el pluriempleo y se dedicarían al trabajo remunerado.
 
 
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