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FINANCIAL TIMES:Termina el reinado de la Combi

07 febrero 2014 3:40 Última actualización 27 septiembre 2013 5:7

[Para muchos, los movidos años ochentas terminarán con la última autocaravana de este entrañable vehículo /Tomada de vw-collection.com] 

 Por Henry Foy 

Para algunos, el espíritu de los movidos años sesenta murió en 1980 con el asesinato de John Lennon. Para otros, morirá en la víspera de año nuevo cuando la última autocaravana Volkswagen, (Combi en México), salga de la línea de fábrica.

 

Asociada siempre con la diversión para una generación que hoy tiene cincuenta y algo, la autocaravana VW ha recibido la extrema unción. Un triste destino para un vehículo suficientemente “cool” para salir en la portada del álbum Freewheelin’ Bob Dylan y a la vez suficientemente fuerte y resistente para ser el caballito de batalla de los servicios postales sudamericanos.

 

De rigor para bohemios y surfistas, la autocaravana inspiró, transportó y sirvió de hogar a millones de excursionistas psicodélicos y exploradores transcontinentales, que se sentían en casa tanto en el fango de Woodstock como en las arenas de Skegness.

 

Pero Volkswagen ha puesto fin a los 63 años de libertad ambulante del vehículo.

 

Al final, el público consumidor no podía pasar por alto su estilo retro, rendimiento limitado y pequeños problemas de confiabilidad. Pero fue la irreprimible marcha de la salud y la seguridad lo que acabó con la autocaravana. Las regulaciones que se avecinan en Brasil, el último país donde todavía se fabrica la autocaravana, requieren bolsas de aire y frenos antibloqueo en todos los vehículos nuevos. Volkswagen dice que no es factible rediseñar la autocaravana y adaptar la fábrica donde se construye. Por eso la producción terminará el 31 de diciembre, 14 años después de que las regulaciones europeas de seguridad restringieron la producción en Alemania.

 

La autocaravana será recordada por su larga y diversa vida. Conocida en Brasil como Kombi, la autocaravana fue oficialmente designada el Tipo 2, ya que fue el segundo diseño de vehículo de Volkswagen después del Beetle.

 

Su notoria incomodidad y falta de aerodinámica no logró amortiguar el entusiasmo de sus dueños y devotos. Músicos, artistas y una generación de hippies usaron la autocaravana como símbolo de aventura y liberalismo, un “tie-dye” (atar y teñir) para el camino.

 

Tiene luces delanteras gigantescas y una insignia delantera que es tan alta como el bastante compacto parabrisas. Tenía 11 ventanas. O 13. O quizás 15, les gustaba cambiarlas. Uno podía acomodar tres familias con sus hijos atrás –y algunos lo hicieron– o media docena de tablas de surf, una tienda de campaña y una caja de cerveza.

 

Refrescante, sin complicaciones y llena de personalidad, pero tristemente carente de características de rendimiento y seguridad para competir con sus primas mucho más jóvenes, la autocaravana tendrá otra vida en un robusto mercado de segunda mano impulsado por entusiastas y restauradores nostálgicos.

 

Se construyeron diez millones de autocaravanas a lo largo de seis décadas, convirtiéndola posiblemente en el vehículo de más larga producción del mundo.

 

Frecuentemente sus dueños y restauradores las pintaban, algunas en vibrantes colores primarios, otras con dibujos de flores psicodélicas. A veces se rediseñaban para incluir literas o unidades de cocina. Algunas se convirtieron en casas.

 

Su motor era risiblemente pequeño, los primeros modelos tenían la mitad de la potencia del Volkswagen Polo de hoy. Los rediseñadores lo reemplazarán con un rugiente motor Porsche por cerca de 150 mil libras (239 mil 366 dólares). Pero con un delantero que parece que debía ser el trasero, la autocaravana estaba hecha simplemente para navegar carreteras costeras en vez de bombardear la autopista.

 

Los primeros modelos de la autocaravana eran notorios por ser poco fiables, como pudieran atestiguar un sinfín de familias encalladas en las autopistas con niños berreando en el asiento trasero. Aun así, el vehículo en si había sido fabricado para durar y sigue siendo un modelo de durabilidad.

 

Los aficionados hacen grandes negocios arreglando y reconstruyendo viejos modelos que todavía andan por las carreteras de Francia en las vacaciones de verano, o que se ven en festivales y eventos para entusiastas alrededor del mundo.

 

La autocaravana VW, nacida en Wolfburg, y marcada para morir en São Bernardo do Campo, deja un descendiente en el Transporter VW, una autocaravana de tamaño medio, confiable y eficiente, pero que decididamente es más plomero local que un tipo surfista.

 


 
 

 

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