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Estiman daños por política de Fed

07 febrero 2014 3:42 Última actualización 17 septiembre 2013 5:10

[El retiro del estímulo subiría rápido las tasas / Bloomberg] 


 
 
Clara Zepeda
 
 
Los mercados financieros mundiales están temerosos de los daños económicos que pudiera ocasionar el inicio del recorte al programa de compra de bonos de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos que se anunciaría mañana.
 
 
De acuerdo con Mario Correa, director de Estudios Económicos y Planeación Estratégica de Scotiabank, los mercados temen que si el estímulo monetario se reduce antes de que la economía estadounidense esté creciendo de forma sostenida, podría frenar su expansión.
 
 
Por otro lado, los fuertes requerimientos financieros de los países desarrollados implicarían una mayor presión sobre los réditos, lo que en ausencia del mismo grado de estímulo podría detonar una subida más abrupta en las tasas de interés.
 
 
Adicionalmente, también existe la posibilidad de que el cambio de postura, detone una reversión de flujos mucho más intensa de los mercados emergentes hacia los mercados desarrollados.
 
 
Para Arturo Espinosa, director de Servicio de Análisis de Santander, dentro de los riesgos o costos que la actual política monetaria puede tener y que la Fed debe evaluar continuamente es que las tasas de interés muy bajas, si se mantienen por un periodo prolongado de tiempo, pueden afectar la estabilidad financiera.
 
 
Por ejemplo, los administradores de portafolios insatisfechos con los bajos rendimientos podrían buscar rendimiento tomando más riesgo de crédito, riesgo de duración o apalancamiento.
 
 
El mercado prevé que la decisión de la Fed podría ser un ligero recorte en su programa, probablemente de unos diez mil millones de dólares, de 85 mil a 75 mil millones de dólares, y quizá sólo de bonos del Tesoro, dejando sin cambio la adquisición de papeles respaldados por hipotecas, ante señales económicas sin contundencia.
 
 
El pasado viernes se dio a conocer que las ventas minoristas fueron decepcionantes con un avance del 0.2 por ciento en agosto a tasa anual y que la confianza del consumidor cayó en septiembre por segundo mes consecutivo.
 
 
“Esperamos que la Fed anuncie un recorte de su flexibilización monetaria (aunque) los datos económicos dejen una sensación ambigua, ya que empleo e inflación los dos indicadores más seguidos por la Fed, no mostraron mejoría desde el inicio del año”, afirmó Kim Fraser, economista del BBVA”.
 
 
Los inversionistas reaccionaron positivamente al anuncio de Larry Summers el pasado domingo de renunciar a la carrera para suceder a Ben Bernanke al mando del banco central estadounidense. Esta decisión, coincidieron los expertos, supondría un menor recorte del programa de estímulo económico y que se eleva a 85 mil  millones en compras de bonos mensuales.
 
 
Summers se consideraba el más “duro” en política monetaria de los candidatos a presidir la Fed. Pero la noticia de su renuncia dejaría el camino despejado a la actual vicepresidenta, Janet Yellen, mucho más “permisiva” a juicio de los analistas.
 
 
El relajamiento cuantitativo (Quantitative Easing o QE) es una medida de política monetaria no convencional mediante la cual el banco central provee soporte adicional a la economía y al sistema financiero mediante la compra de bonos de largo plazo.
 
 
Los analistas esperan que la Fed recorte el programa de compra de bonos en cada una de las siguientes reuniones para llevarlo a cero en junio de 2014.