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ESPECIAL: ¿En dónde están las mujeres mexicanas? I

12 febrero 2014 5:32 Última actualización 09 marzo 2013 9:2

 [Clementina Espíndola Zetina, Silvia de Llano Huerta y Minerva Lévaro Gutiérrez. Foto: Braulio Tenorio]   INFORME ESPECIAL: Día Internacional de la Mujer. 


 
Rosalía Servín Magaña
 
Dicen que para la mujer “no hay imposibles” y esto parece no ser una simple declaración. Ya sea por necesidad, gusto o deseos de superación, el llamado sexo débil ha dejado de serlo desde hace ya algunos años, para convertirse en protagonista de un sinfín de historias que, para muchos, eran impensables. Aquí algunas historias…
 
 MILITARES
 
Aunque para muchos el Ejército Mexicano es considerado una institución exclusiva para el sexo masculino, existen muchas mujeres para quienes ha representado la vía de acceso al desarrollo y la superación en todos sentidos.
 
Tal es el caso de la General Brigadier médico cirujano, Clementina Espíndola Zetina, la Teniente Coronel oficinista Silvia de Llano Huerta y la Mayor ingeniera en transmisiones Minerva Lévaro Gutiérrez, quienes han encontrado en la milicia la posibilidad de crecer y demostrar que no hay obstáculos imposibles de vencer cuando se quiere salir adelante.
 
“Yo soy gineco-obstetra con subespecialidad en medicina materno fetal, soy egresada del colegio de defensa y trabajo como directora de la Clínica de Especialidades de la Mujer”, comenta la general, quien formó parte de la primera generación de mujeres a las que la Escuela Médico Militar abrió sus puertas en 1973.
 
Según explica, siempre tuvo la idea de ser médico y entrar al ejército, pues para ella los médicos militares eran los mejores y ella quería tener esa formación.
 
Aunque asegura que al principio fue complicado, pues tanto para los compañeros como para los profesores era difícil tratar con mujeres, poco a poco las cosas fueron cambiando.
 
“Claro que la situación fue tan crítica, que entramos 24 mujeres, en el segundo año éramos 13 y en tercero sólo 3, pero las tres nos graduamos, quizá no éramos las mejores, pero sí las más resistentes al sobrevivir al reto”, admite.
 
Para la teniente coronel de Llano, sus experiencias más difíciles han sido en el plano laboral, sobre todo hace algunos años atrás, cuando la situación de las mujeres era más complicada, pero por fortuna siempre las logró superar.
 
“Yo creo que con la constancia y tenacidad, es como uno se va imponiendo, va saliendo adelante y va demostrando que las mujeres estamos capacitadas para lo que nos pongan”, sostiene la jefe de la sección Secretaría del Estado Mayor de la Defensa Nacional.
 
En ello coincide la Mayor Lévaro, quien recuerda muy bien el momento en el que recién egresaba de la Escuela Militar de Transmisiones y llegó a la unidad asignada, donde el primer comentario de su comandante fue: “qué voy a hacer con usted”.
 
“Yo lo vi y le dije: mi coronel pues salí de oficial igual que ellos, tengo el mismo adiestramiento que el personal masculino y puedo desempeñarme en los diferentes servicios que hace la unidad. Creo que eso me marcó, porque a partir de ahí supe lo que tenía que hacer en cualquier lugar que estuviera, y es trabajar”, asegura la ahora comandante de sección de transmisiones, quien tiene a su cargo a 21 personas.
 
Una experiencia muy marcada para la gineco-obstetra, fue una ocasión en la que haciendo maniobras a caballo, se cayó, rompiendo hasta la carrillera del casco.
 
“Y llegó mi general y me dijo ‘levántate y súbete al caballo’ eso marcó positivamente en mi vida, pues desde ese momento supe lo que tenía que hacer cuando las cosas no salieran bien: levantarme y continuar”, afirma.
 
También dice llevar en la mente un momento muy significativo, y fue cuando tenía siete meses de embarazo (tiene tres hijos) y ella era la comandante.
 
“Tengo muy grabada la imagen de estar yo con mi panza y toda vestida de blanco y mandando firmes a mi personal, eso fue impactante para mí”, indica la doctora.
 
Es así que para estas 3 militares, el ejército les ha permitido realizarse como mujeres, como esposas, como madres y como profesionistas de alto nivel.
 
“En estos tiempos las fuerzas armadas tienen una gama inmensa de posibilidades y de apertura para las mujeres, quienes pueden entrar casi a todas las carreras y desempeñarse en puestos muy elevados si así lo desean”, concluyen.
 
  CHOFER DE CAMIÓN
 
Fue el 4 de septiembre de 1989, cuando Damiana González Puertas emprendió camino en esta profesión: chofer de camiones de carga, a la que llegó por la
necesidad de trabajar.
 
“Manejar es algo que a mí siempre me ha gustado mucho, así que cuando me dieron el permiso de conducir, no lo pensé 2 veces y solicité trabajo, pues necesitaba dinero para vivir”, señala.
 
Su labor no es sólo la de chofer de camiones, también se encarga de cargar y descargar mercancía cuando es necesario y por supuesto, realizar todo el trámite administrativo, que a veces le resulta lo más complicado de este trabajo.
 
Recuerdo que los primeros meses era muy difícil manejar el papeleo de las aduanas especialmente, pero con el tiempo lo vas aprendiendo a llevar. Y por supuesto, también era difícil conducir los camiones, que no son lo mismo que un auto, comenta.
 
Según explica Dami, como la conocen en el gremio, primero le tocó llevar camiones cisterna, donde transportaba productos químicos, posteriormente fueron camiones con lonas que contenían autopartes, hasta llegar actualmente al camión frigorífico donde traslada alimentos.
 
De las peores cosas que le han pasado hasta ahora, está el haber destrozado un carro escolar, cuando ella daba vuelta y lo golpeó con la cola del tráiler. Y otra ocasión en la que fue víctima de un robo, el cual se realizó mientras ella dormía (dentro de su camión) en uno de los lugares donde habitualmente se estacionan este tipo de vehículos para que los conductores tomen un descanso.
 
Respecto a cuestiones de malos tratos o discriminación, Damiana asegura no haber tenido malas experiencias, pero admite que su capacidad de socialización y carácter, le han ayudado a mantenerse en este trabajo, que asegura disfrutar mucho, no sólo por la oportunidad que le da de conocer lugares, sino porque le permite vivir cómodamente –más aun siendo soltera--.
 
“Yo lo que le puedo decir a las mujeres es que no se dejen intimidar, ni se sientan menos, que no se aíslen y por el contrario, hagan las cosas como cualquiera lo haría, eso es lo que a mí me ha ayudado para darme a respetar y no dejarme llevar por comentarios”, concluye.
 
 ENTRENADORA DE FUTBOL
 
A Evelyn Verónica Delgado García, fue precisamente la decepción y hasta cierto punto también la discriminación, las que la llevaron “a sacar la casta” y convertirse en entrenadora de futbol soccer.
 
“Desde siempre me ha gustado el deporte, practiqué tae-kwan-do, natación, gimnasia olímpica y finalmente futbol, lo que me llevó a ser convocada para formar parte de la pre-selección para el equipo nacional femenil, lamentablemente no me escogieron y fue decepcionante, pero eso mismo me impulsó para tratar de ayudar a otras personas a sobresalir”, explica.
 
Es madre soltera, y aunque tiene una carrera técnica de secretaria bilingüe, finalmente su amor al deporte la llevó a dejar atrás su profesión y comenzar su labor como entrenadora en un deportivo de la colonia Morelos, donde fue presa de la discriminación por el hecho de ser mujer.
 
“¿Cómo una mujer va a pegarle mejor a un balón que un hombre? ¡Mejor vete a la cocina o a lavar trastes! Oía decir una y otra vez, pero siempre he sido de carácter fuerte y no me dejé, mucha gente flaquea por eso, pero a mí por el contrario, me hizo tomar coraje para hacer mejor las cosas”, indica.
 
Incluso recuerda muy bien, que cuando recién llegó al deportivo, los mismos padres de familia se negaban a que una mujer entrenara a sus hijos. Pero lo más memorable y gratificante para ella, fue cuando sus niños ganaron los primeros torneos y a partir de ahí, “todos querían que yo los entrenara”.
 
Evelyn entrena a niños de 8 a 11 años, pero admite que también trabaja para que las niñas y sus padres, se interesen en practicar este deporte, que no tiene por qué limitarse a géneros.
 
“Yo sólo les digo a las mujeres que no hay pretexto para no hacer las cosas o irse por el camino fácil, cuando quieres algo, debes luchar por conseguirlo sin importar los
obstáculos, más bien que se aferren de esas piedras para sacar el coraje y derribarlas”, afirma.
 
 
Información proporcionada por El Financiero Diario.