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Enojan a IP nuevos impuestos

07 febrero 2014 3:45 Última actualización 18 octubre 2013 5:32

[No descarta amparos y podría replantear sus proyectos de inversión / Arturo Monroy / El Financiero] 


 

I. Becerril / M. Pallares / R. Rueda / M. Ojeda
 
 

El sector privado criticó duramente el paquete fiscal aprobado por los diputados, que crea nuevos impuestos como el que grava los alimentos chatarra y los refrescos, y homologa el IVA en las fronteras a la tasa general de 16 por ciento.
 

Los empresarios no descartan replantear sus proyectos de inversión ni recurrir a los amparos, advirtió Claudio X. González, presidente del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios.
 

Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, dijo que los gravámenes aprobados son inadmisibles: “el sector privado los rechaza contundentemente”.
 

El impuesto a las botanas y los refrescos enrarecerá el clima de negocios para las 33 empresas de consumo agrupadas en la organización ConMéxico, afirmó su directora general, Lorena Cerdán.
 

El gobierno federal dejará de percibir 55 mil 700 millones de pesos en ingresos tributarios si son aprobados los cambios a la iniciativa de reforma hacendaria del Ejecutivo, informó el secretario de Hacienda, Luis Videgaray.
 
 
 

Empresas de consumo se resisten a impuesto
 

El impuesto para refrescos y botanas enrarecerá el clima de negocio para las más de 33 empresas de consumo agrupadas en la organización ConMéxico, entre las que se encuentran Coca-Cola, PepsiCo, Unilever, Alpura, Lala, Nestlé, Bimbo, La Costeña y Mars México, dijo Lorena Cerdán, directora general del organismo.
 

Este jueves por la noche, en el Pleno de la Cámara de Diputados se aprobó el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) de un peso por litro a los refrescos y bebidas saborizadas, así como un 5 por ciento para las botanas, confitería, chocolate, flanes y helados, entre otros productos, que contienen más de 270 calorías o más por cada 100 gramos.
 

“Está tan mal hecha la definición que hablamos de productos de consumo popular no básicos... y no se sabe con qué criterios se van a clasificar o si afecta a una serie de productos de consumo popular. Los daños todavía no se pueden cuantificar, es ambiguo determinar qué productos van a ser gravados”, agregó la ejecutiva.
 

En un comunicado, Bimbo pidió que los impuestos sean justos, adecuados y transparentes a favor de la sociedad.
 

“Grupo Bimbo estará atento a lo que decida el Congreso de la Unión en los próximos días”, refirió la empresa cuyas marcas podrían ser de las más afectadas.
 

Antonio Zamora, director de Administración y Finanzas de Grupo Lala, comentó que el corporativo no está a favor del impuesto a los alimentos y bebidas, por lo que apoya una reforma hacendaria balanceada, sin embargo, consideró viables las reformas estructurales que impulsen el empleo y el crecimiento económico.
 

Por su parte, la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas, reiteró su rechazo al impuesto, al considerar que generará problemas económicos colaterales. “Pone en riesgo la estabilidad e ingresos de más de 3.5 millones de empleos e impacta a más de un millón de pequeños comerciantes”, advirtió.
 

El Poder del Consumidor, organización que impulsó el gravamen a refrescos, indicó que la decisión estará completa cuando los recursos captados sean utilizados para modificar los hábitos de consumo de la sociedad.
 
 
 
 
Cabildea Coparmex voto del PAN contra la fiscal
 
 
El presidente de la Coparmex, Juan Pablo Castañón, emplazó a los senadores de todas las fuerzas políticas a analizar con lupa la reforma hacendaria del Ejecutivo federal, ya que “llevar la deuda para el asistencialismo nos conduce a esquemas económicos equivocados”.
 

Advirtió que “esto terminará pagándose en el tiempo por las empresas y las personas que trabajan en las empresas”.
 

En conferencia de prensa en el Senado de la República, luego de reunirse con la bancada del PAN, el líder empresarial enfatizó que los senadores deben analizar con cuidado “qué proyecto de país estamos construyendo”.
 

Puntualizó que esto se tiene que hacer, fundamentalmente, porque “es un riesgo construir un país a través de gasto público excesivo, sin control, sin rendición de cuentas, en donde el gasto lo tengamos que abastecer a través de deuda”.
 

Y añadió: “No vemos claro cómo podemos tener un programa social con un alto incremento en el gasto (seguro del desempleo y pensión universal) sin mecanismos de transparencia y de rendición de cuentas, porque todo incremento para el bienestar de las personas tiene que estar sustentado con un crecimiento de la economía. No puede ser solamente artificial a través de gasto público y endeudamiento”.
 

Resaltó que en ese ordenamiento hay un punto que “preocupa muchísimo” a la iniciativa privada, que son las cuotas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ya que “en esta iniciativa se escalarían y tendrían entonces un desincentivo para las prestaciones en las mismas empresas”.
 

Además, lamentó que hasta este momento “no se han escuchado los argumentos de afectación que se da a la competitividad a las empresas con esta iniciativa”.
 
 
 

A contracorriente
 

La reunión del presidente de la Coparmex con el grupo parlamentario del PAN se da a unas horas del inicio de la discusión y dictaminación de la reforma hacendaria del gobierno federal, que ayer fue aprobada por mayoría en la Cámara de Diputados tras una alianza legislativa entre PRI, PVEM y PRD.
 

El encuentro también representó el último esfuerzo de las cúpulas empresariales para echar abajo esa legislación, ya que a lo largo de un mes los senadores panistas recibieron y secundaron las inquietudes de los dirigentes de la iniciativa privada.
 

El panorama para que los empresarios puedan meter reversa a la reforma hacendaria del Ejecutivo se observa sumamente complicada, principalmente porque en el Senado se configura un escenario similar al de San Lázaro, es decir, con un bloque parlamentario entre PRI y PRD para votarla antes del 31 de octubre.