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En México, familias menos autoritarias y más diversas

12 febrero 2014 4:57 Última actualización 02 marzo 2013 9:37

 
Miriam de Regil
 


Familias sin hijos, niños fuera del matrimonio, parejas homosexuales, hijos que a los 50 años viven con sus padres... Hoy, los nuevos modelos conviven orgullosos con la familia nuclear y desmienten la idea de que esta institución está en crisis.
 
 
Y es que, como lo asegura el sociólogo Marcelino Ríos, la familia en México pasó de ser sólo un ámbito de crianza o educación de los hijos, a un espacio de convivencia. "Actualmente, la familia es menos autoritaria, más equitativa pero, sobre todo, más diversa", agrega el especialista.
 
 
En el marco del Día de la Familia (primer domingo de marzo), integrantes de diversas familias abren las puertas de sus hogares a EL FINANCIERO, desde donde hablan de los núcleos a los que pertenecen, así como de su visión familiar y del mundo.
 
 
Pese a las aparentes diferencias, todos coinciden en su apreciación de la familia y destacan la confianza, la seguridad, el amor, la formación de valores y el trabajo en equipo como conceptos de ésta.
 
 
"Una crisis te agarra sin hijos o con ellos"
 
 
Alfredo Peñuelas y Edné Balmori son dos profesionistas -ella diseñadora, él escritor y documentalista- que llevan juntos 16 años -14 casados-. Y aunque en su momento intentaron, sin éxito, tener hijos, decidieron dejar de lado la idea y no permitir que su matrimonio se dañara por el desgaste que ello implica.
 
 
"Venimos de dos familias donde todos tienen hijos y adoramos a los niños, pero el hecho de ser hoy sólo dos, bueno tres con Jack, nuestro perro", explica Peñuelas, "no nos hace diferentes o excluye como familia, pues tenemos los mismos derechos y podemos decidir y opinar como tal. No tenemos grandes fortunas, pero el amor sí es seguro".
 
 
Por su parte, Balmori señala "si queremos salir a cenar, bailar o de viaje en cualquier momento lo podemos hacer"; sin embargo, aclara que aunque de repente las prioridades económicas se enfocan únicamente en los dos, la decisión de ser sólo dos no responde a la cuestión del dinero, "pues incluso ni auto tenemos".
 
 
Determinar ser una familia nada más de dos, es una cuestión sólo de objetivos, complementa Peñuelas. "Uno debe tener bien claro qué es lo que se quiere." Del tema dinero, indica que éste no lo es todo, pues "si te agarra una crisis, te va a agarrar con hijos o sin hijos, por ello no debe haber excusas, ya que todos -solos o en conjunto- estamos sujetos a los mismos problemas que se tienen en la sociedad".
 
 
Madre soltera, retos y estigma social
 
 
Los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que, en 2010, 90.5% de los hogares mexicanos son familiares y 97.3 de la población residente en el país forma parte de éstos.
 
 
De acuerdo con datos censales, 7 de cada 10 jefas de hogar son solteras, separadas, divorciadas o viudas, mientras que 94.4% de los jefes son casados o unidos.
 
 
Alejandra Chávez tiene 42 años y es madre soltera de un joven de 14 años y una niña de 12, y aunque admite que no ha sido fácil, "particularmente en lo que respecta al tema económico", ella sola se ha hecho cargo de sus niños, quienes hoy cursan primero y segundo año de secundaria.
 
 
"Cuando decidí ser madre sola, y no buscar la ayuda de alguien, fue complicado, porque aparte de los retos, estaba el estigma de la sociedad."
 
 
Chávez requirió trabajar de tiempo completo y pedir ayuda a su familia y amistades para cuidar a sus niños.
 
 
"Con limitaciones, logramos salir adelante, mis hijos siempre han sido mi orgullo y hoy sé que todo esfuerzo ha valido la pena, pues tenemos salud, he mantenido a mis pequeños en la escuela y somos felices."
 
 
"Totalitario, pensar que hay un solo tipo de familia"
 
 
Durante la década de los noventa, el número de familias 4 en México creció a una tasa de 3.1% anual, pasando de 15.2 a 20.8 millones. En ese periodo, se incrementaron en mayor medida las familias con jefatura femenina (5.1% anual) que las de jefatura masculina (2.7% anual).
 
 
Jorge Cerpa y Antonio Medina son la primera pareja del mismo sexo que se unió en el Distrito Federal, en 2007, a raíz de la aprobación de la Ley de Sociedad en Convivencia (el 21 diciembre de 2009 se legalizaron los matrimonios homosexuales).
 
 
Actualmente, comentan a este diario, son "una familia muy feliz", pues hace más de un año el pequeño Mateo llegó al hogar.
 
 
"Somos una familia homoparental más que está rompiendo con paradigmas culturales, tenemos los mismos derechos y las mismas obligaciones que todos", señala Medina, periodista independiente y académico que define a la familia como un equipo donde dos o más personas hacen un proyecto de vida y en donde puede pasar todo.
 
 
Independientemente de que existan dos papás, dos mamás o una mamá y un papá, dijo, las dinámicas que se juegan dentro de la familia van a determinar muchas cosas para la convivencia fuera y dentro del hogar.
 
 
"Porque cuando se trabaja de manera coordinada con quien te sientes bien, lo más seguro es que todo salga bien. Éste es el juego de la vida."
 
 
Una sociedad que discrimina, que estigmatiza a esas familias que no son iguales, apunta, está dañando el tejido social.
 
 
"La idea de pensar que sólo existe un tipo de familia es totalitaria y divide en vez de unir, por eso reivindico ese derecho a ser diferentes, pues en derechos y justicia tenemos que ser iguales, no importa cómo esté configurada nuestra familia, y en este caso somos mi esposo, mi hijo y yo."
 
 
Luego de pensarlo mucho -"y muy bien"- Cerpa y Medina adoptaron a Mateo, un pequeño que tendrá que enfrentar la decisión de su padres y que "a través de la seguridad, valores y, sobre todo, conociendo la verdad, podrá hacerle frente a todo".
 
 
"El reto cultural -agrega Medina- es romper ese gran paradigma de lo establecido y avanzar hacia nuevas formas, pero buscamos ser felices como cualquiera y valemos lo mismo."
 
 
De las complicaciones económicas, destaca que son las mismas que tienen todos los hogares "y las tratamos de solucionar igual que todos". En el caso de este nuevo modelo de familia ambos integrantes "trabajamos y administramos los recursos y el tiempo para que no falte lo indispensable en el hogar".
 
 
A los 50 años no descarta formar su propia familia
 
 
Cifras oficiales indican que en 64.7% de los hogares hay al menos un niño de cero a 14 años; en 64.9%, al menos un joven de 15 a 29; en 82.7%, un integrante de 30 a 59 años, y en 24.5%, un adulto mayor de 60 años y más.
 
 
Roberto Trejo tiene 50 años, vive actualmente con su madre, Agustina, una mujer que desde muy joven se dedicó a trabajar para sacar adelante a sus dos hijos.
 
 
"Beto", como le llaman, es quien ahora se hace cargo de ella, y lo hace con gusto, pero no descarta que en algún momento aparezca la persona adecuada con la que pueda formar su propia familia, pues tiene la certeza de que aún está a tiempo de hacerlo.
 
 
Trejo, quien trabaja como mesero en un restaurante, admite que en ocasiones se ven limitados en el aspecto económico, aunque aclara que su madre y él siempre han contado con lo básico. "En realidad, no estamos acostumbrados a grandes lujos", señala.
 
 
"La familia debe ser sinónimo de respeto, unión y amor, pues sin estos elementos difícilmente se pueden tener los valores con los que deben contar las buenas personas. En mi hogar somos hoy mi madre y yo, ella lo es todo y siempre está al pendiente de mí, me espera y cocina, y juntos hemos sabido formar un hogar donde el respeto y el amor predominan."
 
 
"Unión, apoyo y amor, antes que dinero"
 
 
Al segundo trimestre de 2012, en México, indica el INEGI, el 86.7% de los jefes de familia es económicamente activo, mientras que en las jefas esta proporción es de 57.2 por ciento.
 
 
De igual manera, de acuerdo con los datos oficiales, en el país 8 de cada 10 hogares familiares residen en una vivienda propiedad de alguno de los integrantes.
 
 
En las categorías de jefe y cónyuge es donde se observan las diferencias más importantes en los roles que desempeña cada sexo dentro del hogar, pues del total de varones 38.4% son jefes y sólo 1.7% son cónyuges; mientras que en las mujeres 10.7% son jefas de hogar y 34.2 esposas o compañera.
 
 
Sandra Arratia y Daniel López son una pareja joven que lleva más de cuatro años juntos. Tras dos años de matrimonio decidieron tener su primer hijo, el pequeño Dany, a quien le están enseñando los valores del respeto y el amor, "los cuales son indispensables hoy en día", asegura Arratia, quien también acota que si existe unión entre la pareja ésta se verá reflejada en los hijos.
 
 
Los dos padres actualmente trabajan y al igual que muchos de los matrimonios en el país, buscan dedicar el mayor tiempo a su hijo y en ocasiones se apoyan en sus familiares cercanos para sacar adelante todos sus proyectos.
 
 
"Se podría decir que somos un modelo de familia estándar y uno de nuestros objetivos es aportar a nuestro pequeño todos los principios necesarios para que él pueda desarrollarse y adaptarse a la sociedad de hoy. Estamos convencidos de que el respeto es indispensable y por ello respetaremos la decisiones que él quiera adoptar en un futuro."
 
 
Las cuestiones económicas, destaca, no son una limitante, pues para ellos no es algo indispensable para ser felices. "Una familia puede ser muy humilde o tener mucho dinero, pero si existe unión, apoyo y amor todo puede salir adelante", concluye.
 
Información proporcionada por El Financiero diario.