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En Brasil, rutas dispares

06 febrero 2014 7:5 Última actualización 09 diciembre 2013 5:45

 [Las selecciones de Europa condenadas a viajes largos y climas extremos / Bloomberg]


 
 
 
Ma. del Refugio Melchor S.
 
Las 32 selecciones que disputarán la XX Copa Mundial de futbol ya conocen a sus rivales. Algunos quedaron satisfechos, pero los europeos no tardaron en quejarse de su mala suerte y problemas de logística.
 
No les falta razón, el azar les deparó grupos complicados a las selecciones europeas de mayor ranking, pero también los condenó a realizar largos viajes por el extenso territorio brasileño, con el agregado de que deberán jugar bajo climas extremos.
 

Los traslados no tendrán mayor complicación, ningún vuelo llevará más de tres horas de viaje a las selecciones participantes. La historia será diferente para los hinchas de cada una de ellas, ya que deberán planear muy bien sus itinerarios por tierra, mar y aire.
 
Cuando el Mundial se inaugure el 12 de junio con el partido del anfitrión Brasil contra Croacia en Sao Paulo, el hemisferio sur estará en pleno invierno, por tal razón las temperaturas serán extremas.
 

Las 12 sedes mundialistas están repartidas por una vasta geografía que presenta los climas tropical monzónico, tropical de sabana, subtropical seco, subtropical húmedo y subtropical de altitud. Los jugadores podrán encontrarse tanto con temperaturas de cerca de 30 grados centígrados en Manaos (con más del 70 por ciento de humedad) como de -2 en porto Alegre.
 
Mortal enemigo
 

Los países que disputaron la Copa Confederaciones 2013 ya tienen experiencia y no resultó grata. España, que perdió la final contra Brasil, se quejó del intenso calor. El contención Sergio Busquets declaró que el juego en Recife contra Nigeria fue un “esfuerzo sobrehumano”.
 
Las altas temperaturas serán un enemigo más para los europeos, cuyos representantes jamás han podido celebrar un título mundial en el Continente Americano. Uno de los favoritos, Alemania tendrá que jugar contra Portugal, Ghana y Estados Unidos con el termómetro alcanzando los 29 grados centígrados. El técnico Joachim Löw declaró que esta situación climática resulta “preocupante”.
 

Francia enfrentará una misión más complicada, pues jugará en un clima gélido en Porto Alegre y luego tendrá que moverse al calor y humedad en Salvador. Al ser sometidos a estos variados climas, los futbolistas corren el riesgo de enfermarse en pleno torneo mundialista.
 

Expertos en medicina deportiva afirman que el desempeño de los atletas de alto rendimiento es afectado por las temperaturas y la humedad. Los niveles ideales dependen de varios factores, pero superados estos, la velocidad del deportista disminuye, así como su fortaleza y resistencia.
 
Ni hablar de los largos viajes, además del natural cansancio el cuerpo resiente los cambios de horario, presión arterial, alteración del sueño y el estrés de tantos viajes en un corto plazo.
 

Inglaterra fue el primer país en reclamar por tener que viajar más de cuatro mil 400 kilómetros en 10 días. Además de integrar el Grupo de la Muerte con los campeones mundiales Uruguay e Italia, los ingleses tendrán que enfrentar a Costa Rica en Belo Horizonte, en un cierre de grupo que puede ser determinante.
 

La FIFA hizo caso omiso de las críticas y sólo decidió cambiar el horario de siete partidos de la primera ronda, en las calurosas sedes de Manaos y Recife. La equidad deportiva quedará pendiente, pues los especialistas consideran que el plazo apropiado para adaptarse a un clima extremo es de dos semanas.