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El eBook y el futuro del libro de papel

07 febrero 2014 5:54 Última actualización 07 agosto 2013 7:48

 [Bloomberg] 


 

Daniel Cisneros



Ya es posible adquirir un libro sin salir de casa. ¿Cómo? Basta tener un dispositivo electrónico de lectura, ingresar al sitio web de algún distribuidor de eBooks, elegir el título deseado y, por último, descargarlo. Incluso librerías como la de Gandhi, El Sótano, la del Fondo de Cultura Económica, el Conaculta y la de la propia UNAM venden estos ciberlibros que, claro está, son un reflejo de lo que el teórico Paul Virilio denominó la "virtualización de la realidad".
 
Quizá por eso, en el año 2000, Stephen King fue uno de los primeros escritores en lanzar digitalmente su novela Montado en la bala que, en menos de 48 horas, vendió 400,000 copias. La digitalización es tal que la Enciclopedia Británica ya ha dejado de editarse en papel. Esta transformación en los formatos del libro nos ha llevado a conversar con algunos editores y autores.
 
La primera empresa mexicana que decidió dedicarse exclusivamente a publicar libros electrónicos es Editorial Ink. Su director, Diego Echeverría, nos habla sobre el origen de este sello:
 
-Hace más de 3 años nosotros realizamos un análisis de mercado para saber cuál sería el futuro de la industria editorial. Fue así como nos encontramos con señales que nos indicaban que aunque los libros de papel nunca van a dejar de existir, sí habrá un gran porcentaje del mercado que va a inclinarse por las publicaciones digitales. Esos resultados nos permitieron ver una gran ventana de oportunidades, que fue la que nos impulsó a ser la primera editorial en México cien por ciento digital.
 
En el catálogo de Editorial Ink, explica Echeverría, hay ensayo, cuento, poesía, historia, arquitectura, novela, crónica y arte:
 
-Decidimos que nuestras áreas temáticas fueran amplias para no enfocarnos en una sola línea editorial. Y, debido al gran cuidado que ponemos en la calidad de las publicaciones, hemos tenido la fortuna de contar con grandes autores. Algunos de ellos son Guadalupe Loaeza, Sergio Aguayo, Elena Poniatowska, Francisco Hinojosa y Guadalupe Rivera Marín, que es la hija del pintor Diego Rivera. Entre las múltiples ventajas de los eBooks no sólo está que son muy prácticos y puedes traer en un dispositivo varios títulos sin ningún problema, sino que también son mucho más baratos que los libros impresos. Por decir algo, nuestros ejemplares van de los 60 a los 110 pesos.
 
-¿En qué consiste su propuesta de eBooks interactivos?
-Queremos recuperar el arte de leer, pero en un nuevo formato -responde-. Para nosotros era muy importante que al lanzar los eBooks no perdieran ninguna característica del libro impreso, pero, también, queríamos aprovechar los beneficios que ofrecen las nuevas tecnologías multimedia. Después de una larga investigación, capacitación y desarrollo interno, logramos crear libros interactivos que tienen grandes ventajas porque funcionan en cualquier tablet o dispositivo de lectura. Además cuentan con audio que consiste en una dedicatoria y una pequeña introducción en voz del autor. De igual forma, incluyen videos y vínculos a páginas externas. Incluso nuestros eBooks infantiles poseen la virtud de que, cuando el niño les pone play, se leen solitos y cambian sus páginas. Es más, hace pocos meses lanzamos una aplicación (que funciona en dispositivos Apple) de Caperucita Roja, que es 100% interactiva. De tal suerte que es posible jugar moviendo a todos los personajes.
 
-¿Con qué porcentaje de ventas anual cuenta actualmente el libro digital dentro del mercado editorial mexicano?
 
-En la última edición de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería se hizo una encuesta que nos permite darnos una idea. Ahí se reveló que el 12% de los asistentes compraron eBooks en el año en curso y que, de los 12 libros que en promedio leyeron en 2012, 4.2 fueron leídos en línea. Y algo que me parece aún más interesante es que, en 2011, las publicaciones electrónicas en el mercado mundial sólo representaban el 4.9%, y se calcula que en 2016 llegarán hasta el 17.9%. Estas cifras demuestran que la digitalización está creciendo muy rápidamente. Quizás éste es el motivo de que en Estados Unidos algunas librerías estén cerrando para enfocarse a un proyecto digital o que, revistas como Newsweek, hayan dejado de imprimirse en papel.
 
-¿De qué forma combaten la piratería?
 
-Al manejar publicaciones que están en un dispositivo digital, las opciones de distribuirlas ilegalmente se reducen mucho. Además, nuestros libros se comercializan a través de Apple y Amazon, que son plataformas que actualmente poseen los niveles de seguridad más altos del mercado y que constantemente se actualizan. Entonces todos nuestros ejemplares están protegidos. Es más, no se pueden imprimir, enviar por correo electrónico o descargar en algún dispositivo de almacenamiento como puede ser una USB. Incluso me parece que las publicaciones digitales son más seguras que las impresas, donde nadie te detiene al intentar sacarles copias. En cambio con un eBook tendrías que ser un erudito en programación para realizar piratería.
 
Retribución de inversión
 
Otro de los sellos mexicanos que únicamente publica eBooks es Anagma:
 
-La idea de crear esta editorial surgió en 2009 -nos dice su director Carlos Millán-. Todo fue porque durante el último año de preparatoria un grupo de amigos diseñamos un proyecto escolar que no pensábamos llevar a la práctica. Ahí planteábamos la necesidad de que existieran más libros digitales en español para formato móvil, pues solamente se podían consultar en línea o en PDF. Esto ya que, con apenas dos años desde que Amazon popularizó el Kindle de lectura, en Estados Unidos ya había una oferta que superaba el millón de libros electrónicos enfocados al formato móvil. Y, en contraste, en 2009 la oferta en español no superaba los cuarenta mil. Fue así como en 2011 decidimos empezar a operar con la intención de generar un catálogo orientado hacia los nuevos dispositivos de lectura.
 
A dos años de distancia, en dicho catálogo ya figuran títulos de escritores clásicos como Paul Verlaine, Roberto Arlt, Antonio Machado y Oscar Wilde. Además llegaron a acuerdos con la editorial Letra de Nube, que edita en papel, para digitalizarle algunos libros. Sin embargo, querían sumar obras originales de autores mexicanos. Por eso organizaron el Premio Universitario de Novela en el que participaron 120 trabajos. El ganador fue Cartas de Adén, de Johanna Lozoya, quien es investigadora en la Facultad de Arquitectura de la UNAM. Entre los textos finalistas que también publicaron está La casa bajo la tormenta, de Herminio Martínez: profesor de la Universidad de Guanajuato que ya ha obtenido los galardones de Novela José Rubén Romero y de Poesía Gilberto Owen.
 
A todo esto, ¿desde cuándo habrán aparecido los eBooks? Carlos Millán nos lo dice:
 
-Nacen en Estados Unidos en la década de los 70. La idea era tener, en el sistema de almacenamiento interno de un mismo edificio, información y libros que pudieran consultarse desde varias computadoras. Y, a su vez, esto generó las primeras bibliotecas digitales en donde a través de una pantalla negra se accedía a textos sin ningún formato. Lo cual dificultaba la separación de títulos, capítulos y párrafos. Después, gracias al surgimiento de Internet y de la computadora personal, se pasó al siguiente nivel: la programación en código HTML que permitía desplegar en una página contenidos que ya poseían formato. Y, en el tránsito de los noventa al año 2000, se buscó crear un nuevo soporte físico para los textos. De esta manera empezaron a venderse CD's que contenían libros en formato PDF, pero no tuvieron tanta popularidad porque únicamente podían leerse en computadoras. La aceptación fue hasta 2007 en que Amazon lanzó en Estados Unidos el Kindle. Este dispositivo de lectura, que se comercializó en otros países a partir de 2008, demostró que las personas están dispuestas a comprar un libro digital si pueden llevarlo con ellos a cualquier lugar. Y, además, este aparato permite descargar libros directamente de Internet, su material es muy resistente, su batería dura hasta dos meses, y la lectura se puede realizar con cualquier luz. Es la emulación más cercana del libro de papel.
 
-En el caso de México, no toda la gente tiene los recursos para adquirir un dispositivo de lectura; ¿cómo se resuelve este inconveniente?
 
-La clave está en que las editoriales y librerías confíen en la retribución de su inversión por medio de las ventas de eBooks a gran escala. Digo esto ya que hasta ahora se piensa que, debido a que la digitalización es muy cara, el dispositivo de lectura debe ser una forma de obtener dinero. En México, por ejemplo, el único distribuidor de disposi- tivos de tinta magnética es la librería Gandhi, que sigue teniendo esa idea. Y lo que ha hecho el mercado inglés ha sido justamente lo opuesto: ha bajado lo más posible el precio del aparato, porque sabe que el mayor número de libros que le comprarán le permitirá reponerse.
 
-¿Cuáles son las características que debe reunir un libro electrónico de calidad?
 
-El primer requisito es el tamaño ya que, por conversión, se intenta que el eBook pese menos de 2 megas. Sólo cuando son libros técnicos, o de texto, se amplían un poco más. El siguiente aspecto es que la programación permita un formato fluido. Esto ya que, digamos, el libro debe funcionar de tal manera que el lector sea quien decida con qué imágenes, fuente, color y grosor de letra quiere leer. De hecho, todos los conceptos usuales de tipografía y maquetación editorial para imprenta no se conservan en el formato electrónico.
 
Pero no todos comparten la idea de que los libros digitales sólo ofrecen beneficios. Porfirio Romo, director de Editorial Lectorum, es uno de ellos:
 
-Después de varios años el eBook no se ha desarrollado como se esperaba. Sin embargo, sí ha producido una serie de polémicas y trampas. Por ejemplo, le queda a deber al lector porque, aunque es más barato, no brinda el acceso esperado. Y, al no haber generado un suficiente negocio que lo sostenga, también le queda a deber a editores, libreros y vendedores.
 
Esta situación ha llevado a Porfirio Romo a detectar varias desventajas que presentan los libros digitales frente a los de papel:
 
-Adquirir un eBook requiere ciertos requisitos como, por ejemplo, tener un dispositivo de lectura, acceso a internet y crédito para pagar el título que vas a comprar. Todo esto limita a mucha gente. Y, en contraste, el libro de papel sigue siendo muy eficaz, pues no necesitas ningún aparato y es fácil de portar. Otro elemento a tratar es la conservación. Es decir, el dispositivo de lectura puede convertirse, tal como sucede con las computadoras, en algo obsoleto o desactualizado. Y, en ese caso, la pregunta sería: ¿qué les sucederá a los eBooks que tienes almacenados? ¿Sacas el disco duro y lo guardas? Pero, entonces: ¿cómo lees dicho disco duro? Evidentemente corres el riesgo de perder tus textos que ni siquiera ves físicamente. Y los libros de papel incluso te permiten formar una amplia biblioteca que puedes conservar durante toda tu vida y, quizás, hasta una generación más. En cambio: ¿sabes de alguien que tenga una biblioteca personal de eBooks? Es más, hay quienes los portan sólo por presumir publicaciones que ni siquiera han leído.
 
-En este panorama, ¿qué futuro le espera a los libros de papel?
 
-Todavía uno bastante largo. Pienso que habré de morir y seguiremos produciéndolos. Hay un ejemplo que explica perfectamente este fenómeno: antes los copistas llenaban los libros a mano y, cuando surgió la imprenta, no desaparecieron de inmediato. Al contrario, estuvieron coexistiendo. Y, de igual forma, los libros electrónicos van a convivir durante mucho tiempo con los de papel. No obstante, debemos admitir que llegará un momento en que estos últimos se acaben. Es algo a lo que apunta la tecnología. Es cierto: hoy los dispositivos de lectura son caros, pero, seguramente, bajarán su precio y todos tendrán acceso a ellos. Además hay otro factor que, a pesar de que aún no se refleja en la fabricación, terminará siendo una desventaja: producir papel es muy costoso.
 
Hablan los autores
 
Maricarmen Fernández Chapou, profesora-investigadora del Departamento de Comunicación y Periodismo del Tecnológico de Monterrey, es una de las autoras que ha decidido publicar electrónicamente su más reciente obra compuesta por dos volúmenes: Producción informativa en el siglo XXI, donde actualiza los géneros periodísticos y sugiere formas de aprovechar las diversas herramientas digitales para llevar a cabo una mejor labor informativa:
 
-La Editorial Digital del Tecnológico de Monterrey fue la que me invitó a escribir este texto -señala Maricarmen Fernández Chapou-. El objetivo primordial era elaborar una guía para los alumnos de esa universidad que cursan la materia de géneros periodísticos informativos. De tal suerte que este libro no solamente ofrece la información necesaria para aprender a realizar nota informativa, entrevista y reportaje, sino que también incluye actividades didácticas. Asimismo, hay un apartado donde se reflexiona acerca de los fundamentos del oficio a través de las interrogantes: ¿para qué sirve el periodismo?, ¿a qué retos se enfrenta en el actual contexto de internet?, y ¿cuál es su relación con la libertad de expresión, la democracia y la ética? Considero que ya hacía falta actualizar la bibliografía que tenemos en México sobre géneros periodísticos... Por ejemplo, gran parte del contenido del manual de Vicente Leñero y Carlos Marín no se aplica de la misma manera ahora que existen nuevas tecnologías, las cuales, incluso, permiten hacer periodismo online.
 
-¿El formato del eBook la llevó a modificar su manera de escribir?
 
-Sí, ya que no se trata solamente de presentar un libro en una versión electrónica como sería, digamos, un archivo normal de PDF. Lo que en realidad implica el eBook es un modelo totalmente nuevo de escribir, ya que te diriges a un lector interactivo. Esto me obligó a pensar, primero, en una forma muy visual de mostrar la información. Y aunque es importante ser breve, pude insertar hipervínculos para que el lector profundice en los temas. Por ejemplo: si menciono un apartado del Código de Ética de la UNESCO también agrego un hipervínculo que, al darle click, permita acceder inmediatamente al documento original. Y, a través de este mismo recurso, en mi libro incluso es posible consultar algunas entrevistas tal y como fueron publicadas. Este método escritural implica concebir a los textos transversalmente y no linealmente. Tantas son las posibilidades que ofrece el eBook que hasta incluí actividades de retroalimentación y autoevaluación.
 
-¿Y qué respuesta ha tenido de los lectores?
 
-A pesar de que mi libro apenas se ha probado durante un semestre, a los estudiantes les ha gustado. Esto quizá se debe a que, en realidad, cada vez son más cibernéticos y leen menos en papel; además, el eBook le permite al profesor acercarse al lenguaje que manejan. Sí, es una herramienta de apoyo muy buena que tiene que ver con un modelo educativo que se centra en el alumno y le exige que sea participativo. Tan es así que mi libro puede ser utilizado dentro del salón de clases para detonar la discusión luego de ver los videos o de leer los documentos que cito.
 
Oracio Albis es otro de los autores que apostó por publicar digitalmente su estudio El código genético de Jesús de Nazaret (Rosa María Porrúa Ediciones / Editorial Puerta Abierta):
 
-En mi libro aseguro que es indispensable recuperar la humanidad de Jesús para, así, poder hilvanar todos los elementos relacionados con su linaje cultural -explica Oracio Albis-. Por eso parto de la siguiente pregunta: ¿cuál es su árbol genealógico? Y, la respuesta, la obtengo al indagar en diversos textos científicos sobre el cromosoma. Sí, Jesús necesariamente tuvo un pro- genitor biológico que lo dotó de sus características. Esta afirmación, evidentemente, contradice la idea de que proviene de una manifestación puramente espiritual.
 
-¿Por qué prefirió que su obra apareciera digitalmente y no en papel?
 
-En realidad fue la conclusión de un proceso de búsqueda, porque es muy difícil publicar. Y, como además mi texto es de 430 páginas, la impresión resultaba demasiado cara. Entonces decidí aceptar que saliera electró- nicamente ya que, me dijeron, no sólo sería más barato sino que a través de Internet llegaría prácticamente a cualquier rincón del mundo.
 
Con todo, Oracio Albis aún no está muy convencido de las bondades del libro electrónico:
 
-Hasta donde alcanzo a percibir, el eBook es parte de una modernidad bastante deshumanizada, pues la tecnología se está convirtiendo en un síntoma de la brecha económica. Y, toda la expansión tecnológica, es la manera en que ciertas empresas buscan cambiar el mundo generando nuevas necesidades y formas de hacer negocio. Pero, en el fondo, eso no sig- nifica que la cultura esté llegando a más gente. Al contrario, creo que el eBook va a ser consumido por las élites que ya cuentan con un capital cultural consolidado.