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El billonario descontento con sus deudas

07 febrero 2014 5:57 Última actualización 28 julio 2013 5:44

[Tomada de internet] 


 
Bloomberg

En Radom, una ciudad obrera de Polonia más conocida por producir armas que empresarios, Feliksa Pietruszka recuerda al niño del apartamento vecino que vendía velas en el cementerio que había enfrente.

“Eran buenos chicos”, dijo Pietruszka, de 85 años, que todavía vive en el mismo edificio con baños exteriores y estufas a carbón como calefacción, sentada en una cocina donde apenas caben dos sillas y una mesa. “Era una familia normal”.

Cuatro décadas y tres cambios de nombre después, ese chico, Zygmunt Solorz-Zak, convirtió su primer zloty en una fortuna que supera los 3 mil millones de dólares y un imperio que abarca televisión, telefonía móvil, un banco y una compañía eléctrica. Al mismo tiempo, también lo llevó a ser el mayor prestatario de Polonia en tanto se expandía para competir con rivales financiados por inversores extranjeros y crear el servicio de Internet móvil más veloz del país.

Solorz-Zak ahora dice que su objetivo es perder ese título y volver a sus raíces de sólo gastar lo que tiene. Después de vender un fondo de pensiones y una compañía de seguros el año pasado, está eliminando puestos de trabajo en su compañía de telefonía móvil Polkomtel para liberar efectivo y sumarlo a los mil millones de zloty (313 millones de dólares) que les devolvió a sus acreedores el año pasado en momentos en que la economía polaca crece al ritmo más lento en una década.

Sin ninguna deuda, eso es seguro”, respondió este mes Solorz-Zak, de 56 años, en un correo electrónico cuando se le preguntó cómo ve a su grupo de empresas dentro de una década. “Invierto la mayor parte de mi dinero. Es la única forma que conozco”.

Prestatario récord
 
Nacido en Radom, 100 kilómetros al sur de Varsovia, Solorz-Zak ganó sus primeros billetes vendiendo “diversas cosas”, señaló cuando le preguntaron por las velas del cementerio. Su patrimonio asciende a 3 mil 500 millones de dólares, según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg. Es la segunda persona más rica de Polonia detrás de Jan Kulczyk, que posee participaciones en empresas de energía.

Solorz-Zak asumió una cantidad récord de deuda para un hombre de negocios polaco hace dos años, cuando compró Polkomtel, el segundo mayor operador de telefonía móvil del país, a Vodafone Group Plc y un grupo de empresas estatales polacas.

A un precio de 18 mil 100 millones de zloty, sigue siendo la mayor compra apalancada de la historia de Polonia.

La operación satisfizo una antigua aspiración de Solorz-Zak, que había tratado de fusionar sus empresas de medios con la telefonía móvil desde 2002, cuando comenzó su ofensiva para adquirir Polska Telefonia Cyfrowa (PTC), en ese momento el mayor operador de Polonia.
 
Esa oferta colapsó en medio de más de 50 demandas y arbitrajes alrededor del mundo entre los copropietarios Vivendi SA, Solorz-Zak’s Elektrim SA y Deutsche Telekom AG, que ganó el control de PTC al pagar a Vivendi mil 700 millones de dólares.

Los créditos y bonos de Polkomtel equivalen a 3.81 mil millones de dólares, de acuerdo con datos compilados por Bloomberg. Los bonos denominados en euros de la compañía con fecha de vencimiento de 2020 dieron un retorno de 6.5 por ciento este año, mientras que los bonos en dólares con la misma fecha de madurez ganaron 3.3 por ciento.

Solorz-Zak “siempre ha estado en contra de endeudarse; ha ganado dinero para seguir invirtiendo”, dijo Jozef Brika, un abogado que ha estado trabajando con el billonario desde los 80, en una entrevista telefónica en mayo. “Pero para Polkomtel su dinero no era suficiente, y después de una larga consideración, se decidió por el crédito”.

Antes de Polkomtel, Solorz-Zak creó la primera cadena de televisión privada del país, Telewizja Polsat SA. También es dueño de la institución de préstamo Invest Bank SA y de la empresa eléctrica ZE PAK SA.

El multimillonario financió al equipo de futbol Slask Wroclaw en la ciudad donde inició sus negocios polacos. El cuadro ganó su segundo campeonato el año pasado, aunque Solorz-Zak ahora está en una disputa con la municipalidad por el financiamiento del club.

Oportunidad

“Solorz-Zak lo tenía todo: una oportunidad, más el coraje y la habilidad para sacarlo adelante”, señaló Adam Lukojc, quien ayuda a manejar 11 mil millones de zloty en Skarbiec TFI SA, basada en Varsovia. “Ahora, en un mercado difícil, parece que se está enfocando en lo que tiene. Pero no me sorprenedería si comienza a tratar de hacer que sus otras ideas se materialicen”.

Solorz-Zak estableció su primer negocio, una compañía de transporte, en Alemania, donde terminó tras pasar por Yugoslavia y Austria cuando tenía unos 20 años. En ese tiempo, la Polonia comunista tenía mayormente cerradas sus fronteras con el Oeste mientras la gente trataba de huir del régimen por una vida en los países capitalistas.

Regresó a Polonia a finales de la década de los 80 y empezó a vender automóviles importados, electrónicos y ropa. El negocio en los medios empezó con la compra del periódico Kurier Polski y luego tomó forma en 1992, cuando fundó Telewizja Polsat, el primer canal privado polaco.

Entré al negocio de la televisión por puro accidente”, dijo Solorz-Zak. Le prestó dinero a un conocido y aceptó como colateral un transmisor de televisión que debía cubrir Varsovia y Lodz, la tercera ciudad más grande de Polonia.

Aprendiendo lecciones

“El hombre me engañó y en ligar de 60 kilómetros, el radio de cobertura del transmisor era de 6 kilómetros”, dijo. “Eso me enseñó a interesarme en cada detalle y aprendí que, para desarrollar un negocio, necesitaba entenderlo”.

Aún sabiendo poco del negocio, le pidió a Wieslaw Walendziak, entonces un reportero de la televisión pública polaca, que lo ayudara a organizar la redacción y las áreas técnicas y de venta.

Estaba interesado en cada detalle y deliberaba sobre cada zloty antes de aprobar un gasto, dijo Walendziak en una entrevista telefónica. Cuando el equipo salía a filmar material, no podía entender porque el camarógrafo no podía ser también el chofer, así que cambió eso, explicó.

“Eramos jóvenes, ninguno de nostros sabíamos cómo era el espectador polaco”, recordó Walendziak. Soloz-Zak “seguía haciendo preguntas y aprendió pronto. Tiene la memoria de un elefante y es muy cuidadoso en la planeación”.

Ahora con cabello gris y corto y un bigote que coordina, el niño de Random sabía el potencial de la gente de menores ingresos, dijo Walendziak.

Polkomtel siguió el modelo. Solorz-Zak planea ofertar internet móvil de cuarta generación a clientes en pequeñas ciudades donde las redes de fibra óptica de alta velocidad no llegan.

Mientras las ventas de Polomtel declinaron 4.5 por ciento en el primer trimestre, el número de usuarios de internet aumentó en 200 mil a 2.8 millones, dijo la compañía el 5 de junio.

Las presiones sobre Polkomtel vendrán mientras otros proveedores pelean por las frecuencias, dijo Konrad Ksiezopolski, un analista del Banco de Inversión Espirito Santo en Varsovia. El pronóstico de crecimiento económico de Polonia es de 1.1 por ciento para este año, según el Fondo Monetario Internacional, que lo redujo este mes.

“El proyecto está resultando ser menos rentable de lo esperado al principio, pero la economía no ha ayudado”, dijo Ksiezopolski. “Lo más importante para Solorz ahora es lidiar con al deuda”.

Contratando créditos

El billonario compró Polkomtel porque su mezcla de medios no contaba con un operador de telefonía móvil que lo ayudara a cubrir la demanda de paquetes de telefonía, internet y servicios de TV.

En la última etapa de la transacción, Solorz-Zak compitió contra ofertas de la firma de capital privado Apax Partners LLP y Telenor ASA, dijeron dos personas con conocimiento del tema en ese tiempo.

Además de repagar deuda por mil millones de zloty el año pasado, los costos de endeudamiento de Polkomtel fueron reducidos en junio en más de 100 millones de zloty al año, después de que la compañía refinanció 7.95 mil millones de zloty en préstamos.
 
“Mi objetivo no es tener otro millón en el banco”, dijo Solorz-Zak. “La meta es demostrarme a mí mismo que he logrado lo que tenía planeado”.