Archivo

Dólar cierra en $12.657; peso tiene peor caída desde el 5 de julio

07 febrero 2014 5:57 Última actualización 24 julio 2013 13:55

[Arturo Monroy/El Financiero]  


Esteban Rojas H
 
La turbulencia regresó a los mercados. Los indicadores económicos favorables dados a conocer en los Estados Unidos recordaron a los participantes que la Fed puede ser el primer banco central en iniciar el retiro de los estímulos monetarios, lo que originó una corrida de activos de mayor riesgo que afectó negativamente al peso.
 

El dólar se fortaleció por el denominado vuelo a la calidad de los capitales, al cerrar en 12.657 unidades a la venta. En el día, el peso retrocedió 13.70 centavos, equivalente a 1.09 por ciento, variación que representa la peor caída para la moneda nacional desde el pasado 5 de julio. 
 
Indicadores económicos mejor a lo esperado en los Estados Unidos contribuyeron al regreso del fantasma de un cambio en la política monetaria de la Reserva Federal.
 
Las ventas de casas nuevas en Estados Unidos subieron 8.3% en el pasado junio a 497,000 unidades, el mayor nivel desde mayo del 2008. En tanto que la firma de servicios de información financiera Markit reportó que la lectura preliminar de su Índice de Gerentes de Compra para el sector manufacturero subió a 53.2 en julio, el mayor en cuatro meses.
 
Cabe recordar que una lectura por arriba de 50 se interpreta como una fase de expansión.
 
La mejoría en los indicadores económicos disparó al alza al rendimiento del bono norteamericano líder a 10 años por arriba de la barrera de 2.60 por ciento, adelantando una mayor posibilidad de cambios en las políticas de estímulo, entre otras cosas.
 
Mayores tasas de interés en el principal socio comercial de nuestro país implican una cierta pérdida de competitividad de las inversiones en pesos, además de la exigencia de un mayor premio.
 
En adelante se puede esperar una gran volatilidad, dado que el reporte de las cifras en los Estados Unidos todavía presentará claroscuros.
 
En otro frente, al peso no le favorecen las constantes revisiones a la baja en las expectativas de crecimiento económico.
 
En esta ocasión le correspondió el turno a la CEPAL, organismo que revisó a la baja su estimación de aumento para el PIB del presente año de 3.5 a 2.8%.
 
En condiciones de un anémico desenvolvimiento de la economía, una moneda demasiado fuerte tiende a reforzar dicho comportamiento, sobre todo en ausencia de un mercado interno que logre compensar el enfriamiento del sector exportador.