Archivo

Definirá el Congreso alcance de la reforma: Peña

06 febrero 2014 6:50 Última actualización 08 noviembre 2013 5:2

[El mandatario comenta que se requiere de un andamiaje jurídico que convierta a México en potencia energética / Cuartoscuro]


 
 
Eduardo Ortega / Jeanette Leyva

El presidente Enrique Peña Nieto puntualizó que será el Congreso de la Unión el que defina los alcances y, sobre todo, concilie las distintas propuestas de reforma energética que han presentado tanto las principales fuerzas políticas como el gobierno de la república.
 
Al participar en la “Cumbre de México 2013. El próximo capítulo”, organizado por The Economist, el jefe del Ejecutivo alertó, en que de no aprobarse la iniciativa, las inversiones productivas podrían tener el riesgo de irse a otra parte.
 
La definición del mandatario ocurrió luego de que Bloomberg publicó que PRI y PAN llegaron a un acuerdo preliminar para dar a los privados licencias en campos petroleros, lo cual hizo que el PRD se levantará de la mesa de negociación de la reforma política en el Senado.
 
“Está en las atribuciones del Congreso de la Unión definir cuál es el punto de conciliación que hay entre las distintas propuestas que se han hecho en esta materia, y que yo espero, a final de cuentas, lo que sí depare para el país, sea un nuevo andamiaje jurídico que, insisto, haga de México una potencia energética”, dijo.
 
De acuerdo con el mexiquense, México no puede ser omiso y menos soslayar lo que está ocurriendo en otras partes del mundo como Estados Unidos, economía que se está convirtiendo en una potencia energética, al explotar nuevos recursos como el shale gas.
 
Dijo que México no puede seguirse rezagando frente a lo que otras naciones, especialmente de la región de América Latina.
 
En ese sentido, refirió que países como Brasil y Colombia duplicaron sus niveles de producción petrolera gracias a que modificaron su andamiaje jurídico, contrario a nuestro país que se mantuvo pasivo.
 
Presidente reformista

Al hacer la presentación, Michael Reid, editor para América de The Economist, dijo que para la publicación inglesa, Peña Nieto fue “el menos malo” de los candidatos que compitió por la presidencia en 2012.
 
Tras reconocerlo como un presidente “reformista”, el periodista cuestionó al mandatario si será “agresivo” en la implementación de las reformas, porque “México sabe que una cosa es aprobar la legislación y otra es implementarlo”.
 
Ante ello, Peña Nieto reconoció que será “difícil y complejo” la instrumentación de las reformas estructurales aprobadas en los primeros 11 meses de su gestión, entre ellas, la educativa, la de telecomunicaciones, la de competencia económica y la hacendaria.
 
“A 11 meses, hoy podría dar cuenta de varias de las reformas que se han logrado ya materializar y que por supuesto está en la responsabilidad del gobierno de la república, y lograr una eficiente y adecuada instrumentación”.