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¿De qué vive el Sindicato Mexicano de Electricistas?

07 febrero 2014 3:47 Última actualización 12 octubre 2013 5:53

 [La cantidad de extrabajadores que no se ha liquidado equivale a 35 por ciento de los 44 mil electricistas con los que contaba LFC. / Cuartoscuro / Archivo]  


 
Atzayaelh Torres / Sergio Meana / Zenyazen Flores
 

El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) define su situación financiera como de "subsistencia": sus recursos provienen principalmente de cuotas sindicales que aporta un grupo de jubilados y de ingresos por rentas de instalaciones propiedad del gremio.
 
De acuerdo con datos de Luz y Fuerza del Centro (LFC) disponibles hasta 2009, el monto de los beneficios contractuales que entregó la paraestatal al SME ascendió a alrededor de 23 mil 405 millones de pesos para el periodo 2008-2010, por concepto de apoyos para bibliotecas, eventos deportivos y sociales, mantenimiento del edificio sindical, entre otros.
 
Pero con la extinción de LFC, quedó sin efecto el contrato colectivo de trabajo, por lo que el sindicato dejó de recibir recursos que se obtenían de la relación laboral.
 
Datos de la Tesorería del SME indican que en el periodo que va de noviembre de 2012 a septiembre de 2013, el gremio tuvo ingresos por alrededor de 14 millones de pesos, de los cuales más de 90 por ciento corresponde a cuotas sindicales de jubilados, mientras que el resto son "ayudas solidarias" y aportaciones extraordinarias.
 
En contraste, el SME gastó en el periodo de noviembre 2012 a septiembre de 2013, alrededor de 15.4 millones de pesos, los cuales destinó principalmente a abogados (alrededor de 4 millones), gastos diversos (4.2 millones) y mítines (2.2 millones de pesos).
 
El SME apostó a conseguir recursos vía las cuotas de los jubilados, pero resultan insuficientes, según el propio sindicato que dirige Martín Esparza, ya que antes de que se extinguiera LFC las aportaciones catorcenales eran de hasta 8 millones de pesos, pero en la actualidad el monto ronda un millón 200 mil pesos en promedio.
 
Otra forma de obtener recursos es mediante la renta de sus terrenos que son habilitados en campos deportivos equipados con alberca y espacios para practicar diversas actividades, aunque el sindicato no hace públicos los ingresos que se obtienen por esos inmuebles.
 
Alejandro Muñoz, extesorero del SME, ha señalado que los bienes inmuebles de la organización alcanzan un valor de más de 6 mil millones de pesos.
 
Entre ellos destaca el edificio sede del SME con estacionamiento, auditorio y gimnasio, ubicado en la colonia Tabacalera, en el DF, el cual está valuado en alrededor de 700 millones de pesos y un deportivo en la colonia Villa Coapa, al sur de la ciudad. Además, cuenta con otras instalaciones en Pachuca y Cuernavaca, que también rentan.
 
Electricistas se rehúsan a liquidarse

Sólo 301 extrabajadores de LFC se han liquidado en los últimos tres años, a pesar de que el SME ha perdido la mayoría de las batallas legales para derogar el decreto del expresidente Felipe Calderón que extinguió la paraestatal y de que las mesas de negociación con el gobierno no han resuelto su demanda de reinstalación en Comisión Federal de Electricidad (CFE).
 
Al momento de la extinción LFC, contaba con más de 44 mil trabajadores, quienes quedaron desempleados de repente.
 
El gobierno puso en marcha tres etapas de liquidación con un bono adicional, la última concluyó el 30 de agosto de 2010, y al corte se contabilizaron 15 mil 796 extrabajadores sin liquidarse.
 
Desde esa fecha han pasado tres años y actualmente 15 mil 491 ex trabajadores de LFC no se han liquidado, lo que significa que en el periodo referido se han liquidado, aunque ya sin bono adicional ni conforme a contrato colectivo de trabajo, alrededor de 305 extrabajadores, según datos del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) actualizados en agosto-septiembre de 2013.
 
La cantidad de extrabajadores que no se ha liquidado equivale a 35 por ciento de los 44 mil electricistas con los que contaba LFC.
 
En tanto, se han liquidado alrededor de 28 mil 767 extrabajadores (65 por ciento), quienes acataron el decreto presidencial bajo la promesa de regresar a la vida productiva y ser contratados en CFE.
 
De acuerdo con Martín Esparza, secretario general del SME, los electricistas no se liquidaron porque "aún hay demandas pendientes por resolver en las que se reclama despido injustificado" y desde inicio de 2013 hay una mesa de negociación con el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, para buscar la reinstalación en CFE o en una "filial".
 
Sin embargo, el pasado 30 de enero de este año la Suprema Corte de Justicia de la Nación apagó la posibilidad que tenía el SME de que CFE fuera su patrón sustituto; con esa negativa, quedó firme el laudo que la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje emitió en agosto de 2010, el cual declaró la terminación de las relaciones laborales y el contrato colectivo de trabajo.
 
Los datos del SAE indican que de la extinción de LFC a la fecha 601 extrabajadores cumplieron con los requisitos para jubilarse, a los que se suman mil 400 jubilaciones más que fueron avaladas hace dos días por la Secretaría de Gobernación.
 
En total serían 23 mil 171 jubilados, que implicarían una erogación superior a los 17 mil millones de pesos al año.