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Crece ahorro pese a poco avance de ingreso

07 febrero 2014 5:52 Última actualización 23 julio 2013 10:11

[Bloomberg] 



Esteban Rojas H.

Los recursos de los mexicanos representados por los depósitos en cuenta de ahorro, tandas y cajas de ahorro, entre otros, ascendió a 61 mil 888 millones de pesos trimestrales durante el 2012, lo que representó un crecimiento del 24.2 por ciento con respecto al 2010.

Este desempeño supera ampliamente al aumento de 8.3 por ciento en el ingreso corriente en el mismo periodo, de acuerdo con cifras reportadas en la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto, dada a conocer recientemente por el INEGI.

El dinamismo en el ahorro se acompañó con cambios importantes en su estructura. Los recursos dedicados a este propósito por los integrantes de los hogares en nuestro país ubicados en los deciles del primero al noveno han perdido terreno, al pasar de 52.1 por ciento del total en 2008 al 39.0 en 2012.

Solamente una pequeña parte de la población, ubicada en la cúspide de la pirámide, pudo incrementar su participación relativa en el total de los ahorros, al pasar del 47.9 al 61.0 por ciento, en el lapso de referencia.
 
El reacomodo en la estructura del ahorro se debe a que los recursos de los hogares se han desenvuelto en diferentes carriles de velocidad, producto fundamentalmente de la evolución de los ingresos y de la disponibilidad de diferentes alternativas para su colocación.

Los depósitos de los hogares, con excepción de 10 por ciento de ellos, ascendieron a 24,154 millones de pesos trimestrales en el 2012, lo que representó un anémico crecimiento de 1.2 por ciento con respecto al 2010.
 
En tanto que en el decil más alto, los depósitos ascendieron a 37,734 millones de pesos, con un aumento de 45.4 por ciento.

Las familias de más bajos recursos han tenido que dedicar una mayor aparte de sus recursos a rubros como la alimentación y el transporte, lo que le ha quitado capacidad de ahorro. Este mismo fenómeno, aunque en menor medida, también se observa en los estratos medios.

El lento crecimiento en la generación de empleo y el bajo dinamismo en la recuperación del poder adquisitivo son factores que pueden seguir limitando a la capacidad de ahorro de la población en lo general.

De lado de las entidades financieras, el reto consistirá en el ofrecimiento de alternativas para los ahorradores que sean atractivas, lo que deberá contribuir a disminuir los recursos destinados a formas de ahorro ubicadas en la informalidad, que son altamente riesgosas.