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Consulta popular, la mejor forma de frenar reforma energética: Ebrard

07 febrero 2014 3:47 Última actualización 07 octubre 2013 17:42

  [El exjefe de gobierno del DF señaló que el Senado ya cuenta con más de 170 mil firmas/Cuartoscuro] 


 
Notimex

El perredista Marcelo Ebrard señaló que por las vías legales y pacíficas se debe evitar que la reforma energética oficial pase y consideró la consulta popular es la mejor forma para lograrlo.

Entrevistado luego de participar en la mesa de trabajo "Propiedad de la nación sobre los hidrocarburos y la rectoría del Estado sobre la industria energética mexicana", recalcó que es inevitable realizar ese ejercicio y que debe hacerse antes de que el Congreso la apruebe.

"Si nosotros reunimos un millón 630 mil firmas, de las cuales ya el Senado de la República tiene más de 170 mil sólo en una semana; si la meta es que último de octubre tengamos ya el número de las firmas, entonces la consulta es inevitable", recalcó.

Durante el foro "El debate público sobre la reforma energética" organizado por el grupo legislativo del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Senado, indicó que la realización de ese ejercicio no depende del Ejecutivo federal, sino de que se cumplan los requisitos que establece la Constitución en su Artículo 35.

Ebrard Casaubon coincidió con Porfirio Muñoz Ledo en el sentido de que debe hacerse un frente común contra la privatización del petróleo a partir de la consulta popular, pues "no importa de dónde vengan las firmas, lo importante es que se lleve a cabo".

El ex jefe de Gobierno del Distrito Federal se negó a considerar como una posibilidad el llamado del presidente del Consejo Nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Andrés Manuel López Obrador, a la resistencia civil pacífica.

"Yo lo que respaldo es la consulta nacional porque es la vía constitucional y es obligatoria y es vinculatoria y, otra, la vamos a ganar. Es la vía eficaz, es la vía constitucional; las otras no son obligatorias, uno puede hacer lo que uno quiera", insistió.

Durante su participación en el debate celebrado en la antigua sede del Senado, el ex funcionario capitalino señaló que la propuesta oficial de reforma energética parte de una decisión política estratégica que no tiene una hoja de ruta, o al menos no se ha hecho pública.

Esto genera dudas sobre la transparencia en el proceso de participación de la iniciativa privada a partir de los contratos de utilidad compartida, comentó, por lo que es de esperarse que si llegara a pasar dicha reforma, "imperaría la corrupción".

En su oportunidad el investigador Lorenzo Meyer, del Colegio de México, indicó que el país necesita una reforma petrolera de fondo, que va más allá del tema energético y no debe estar sustentada en cambios a la Constitución, sino para atacar la corrupción que envuelve a Petróleos Mexicanos (Pemex).

Precisó que la corrupción está en dos áreas principales de la paraestatal: el sindicato y la administración, además de señalar que este tema no está incluido en la propuesta oficial, por lo que se necesita una decisión política para terminar con el problema.

Al respecto la catedrática e investigadora Ifigenia Martínez resaltó que el petróleo es un bien de la nación no del gobierno, por lo que "defender al petróleo es defender a la patria".

La propiedad del petróleo es un tema ligado a la independencia económica y a la soberanía nacional, mencionó para luego declarar que la renta que se genera por este recurso debe servir para cubrir los requerimientos de las necesidades internas del país.

Muñoz Ledo advirtió a su vez que no hay equidad en el debate sobre el petróleo, sector que de perder su carácter estratégico, convertiría a México de un país dependiente a uno colonial.

Enfatizó que la consulta directa y vinculatoria es la única alternativa para evitar que la reforma energética oficial pase, y que en lugar de cambios a la Constitución lo que se requiere para modernizar al sector es un plan nacional de energía de largo plazo.

Por ello las fuerzas progresistas coinciden en la necesidad de una consulta popular y que es necesario un programa común o un frente único para la defensa del petróleo.