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Compañías de la BMV, ‘sin tacones’

01 febrero 2014 6:52 Última actualización 25 noviembre 2013 5:20

 [Ninguna firma del Mercado bursátil mexicano tiene en la dirección general a una mujer. / Curtoscuro] 


 
Axel Sánchez
 
 
 
Pese a los importantes avances que se han dado en materia de gobierno corporativo e institucionalización, ninguna mujer ocupa la dirección general de alguna de las 143 compañías que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores(BMV), mientras que sólo ocho han logrado tomar la dirección de finanzas.
 
 
En contraste, en las empresas de la Bolsa de Valores de Sao Paulo, en Brasil, hay 20 mujeres que lideran compañías, e incluso hay casos en los que algunas encabezan hasta tres firmas distintas, fungiendo como presidentas del consejo de administración, además de que hay cinco que están al frente del área de finanzas.
 
 
A pesar de que las damas son parte fundamental de la economía y que han llegado a la alta dirección de grandes compañías mexicanas, hay factores sociales que aún no están resueltos y constituyen el principal reto para ser las líderes de empresas.
 
 
Mujeres con puestos de directoras generales en firmas privadas, de finanzas en las que cotizan en la BMV y especialistas, aseveraron que los retos a vencer son desde el equilibrio profesional con la vida personal, además de ganar la confianza de la compañía para cumplir con las demandas de tan importante puesto.
 
 
“La idea de que las mujeres no pueden se acabó, estamos en una etapa de transición generacional muy importante, donde poco a poco las mujeres se incorporan a puestos laborales de mayor jerarquía. Aunque persisten casos de hombres que no están dispuestos a tener a una dama como superior”, dijo Lilián Briseño, directora de la Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales en el Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe.
 
 
Mónica Flores, directora general de Manpower Group América Latina, comentó que incluso en los consejos de administración de las compañías no se ve esa diversidad de género que aplican como política en el resto del corporativo.
 
 
Hay algunos que lo hacen por moda, pero no hay (mujeres) suficientes que cubran los requisitos debido que por cada 10 consejeros hombres hay una mujer. Pero hay casos de consejos que dicen no están preparados para tener a una dama”, agregó.
 
 
En el tema de dirección, en algunas compañías mexicanas (privadas), las damas están por herencia dentro del consejo, pero al que ponen de director general o de otro puesto de alta dirección es al yerno.
 
 
Amaia Ramírez, gerente de consultoría de Talento de PwC, refirió que las mujeres también están por debajo de su tope salarial, debido a que las compañías siempre están con el temor de que no tengan el tiempo suficiente para atender los asuntos corporativos sobre los familiares.
 
 
Añadió que esto también es un tema de Latinoamérica, donde Brasil tiene más directoras generales, pero también debe considerarse que su mercado bursátil cuenta con 528 emisoras.
 
 
“Tampoco podemos comparar a México con otros países como Alemania, donde la natalidad es mucho más baja y las mujeres si pueden dedicar su tiempo al desarrollo personal y profesional, alcanzando puestos de mayor jerarquía dentro de un corporativo”, insistió.
 
 
 
Cuotas de género
 
Las ejecutivas consultadas comentaron que la cuota de género es una política corporativa mala pero necesaria, ya que es un paso para dar entrada a personal femenino a puestos de alta dirección, pero eso no soluciona el problema y acentúa la oportunidad de atraer el mejor talento, que puede ser tanto de hombres como de mujeres. Marisol Vázquez-Mellado, directora de finanzas y administración de KUO, expuso que las empresas que tienen mujeres en sus puestos directivos se aseguran de tener el mejor talento posible, lo que se reflejará en una toma de decisiones plural e incluyente que garantice que se consideran los diferentes puntos de vista en las decisiones estratégicas.
 
 
“No creo en las cuotas de género, se debe seleccionar el mejor talento sin importar si es hombre o mujer, establecer cuotas puede eventualmente ir en detrimento de ese objetivo, sin embargo, si la organización no tiene la madurez para actuar sin prejuicios, se tienen que establecer como una obligación”, refirió.
 
Lorena Cárdenas, directora de finanzas de Crédito Real, destacó que un factor a considerar es el sentir pertenencia a una empresa que ofrezca posibilidades de desarrollo profesional y que haya equidad de género y planes de carrera. Los nuevos liderazgos basados en la flexibilidad, el cuidado de la persona y el desarrollo del talento como ventaja competitiva son factores que potencian a las empresas y los países, dijo Martha Rivera Pesquera, profesora del IPADE en su escrito “Mujeres en la alta dirección”.