Archivo

Cinépolis le apuesta a los niños

06 febrero 2014 3:45 Última actualización 21 enero 2014 5:33

[La exigencia de los hijos obliga a las salas a ofrecer espacios en los que se rompen reglas./Cuartoscuro]


 
Sandra Aguilar Loya
 

El objetivo es ofrecer a sus clientes nuevas formas de disfrutar el cine. Y tomando en cuenta que en estas épocas el niño es el que rige el comportamiento del entretenimiento familiar, Cinépolis ha creado las Salas Junior, esas en las que está prohibido prohibir.
 

La cuarta cadena más grande de exhibición cinematográfica en el mundo inauguró, con una inversión aproximada de 650 mil dólares, la primera Sala Junior en América Latina dentro del complejo Cinépolis Patio Santa Fe.
 

Luis Villavicencio, director de marca Cinépolis, dijo a EL FINANCIERO que esta nueva “experiencia, o nueva forma de disfrutar el cine”, tiene que ver con el hecho de que entre el 48 y el 50 por ciento de los boletos se compran bajo el esquema de niño o para familias o son adquiridos por padres que buscan a través del cine, compartir tiempo de calidad con sus hijos. Este porcentaje, dependiendo de la zona geográfica, está en función del poder de decisión que hoy tienen los niños para cambiar el comportamiento del entretenimiento familiar, cosa en la que el padre normalmente cede”, agregó.
 
 
De ahí la idea de crear la Sala Junior, una pequeña área con juegos dentro de la sala de cine, donde las reglas de quedarse callado, de no hablar, de no correr, de no moverse, han quedado obsoletas.
 
 
“Si hablamos de números de inversión, una sala normal cuesta entre 300 y 500 mil dólares, dependiendo de las condiciones y ubicación del centro comercial en el que se encuentre. Y lo que hace una Sala Junior es que se le ponen otros 300 mil dólares adicionales para convertirla en una experiencia que sea sujeta a una sala divertida, que permita hacer uso de elementos físicos o tangibles que logren que el niño pueda pasar un momento padre.
 
 
La primer Sala Junior costó en total 650 mil dólares. Pero el precio del boleto es el mismo que una sala normal. El modelo de negocio se basa en incrementar el boletaje de ocupación de la sala para garantizar una recuperación de la inversión, vía una mayor ocupación de la Sala Junior versus otras salas”, abundó Villavicencio.
 

Ahora se exhiben Khumba, la cebra sin rayas, así como de la premier del ciclo My First Baby Movies. “Gracias a la gran cantidad de producto infantil que existe tanto importado como nacional, nos permiten contar con el material para tener la sala con suficientes títulos y darle este dinamismo que necesitamos”.
 

En los próximos meses se exhibirán Lego. La gran aventura, Capitán América, El sorprendente Hombre Araña, Los Muppets y Tinkerbell. “Y en los espacios donde no encontremos un estreno importante, estoy seguro de que vamos a revivir grandes títulos que a los niños les encantan como Toy Story, Kung Fu Panda, en dado caso de que así se presente. Hoy en día, los primeros seis meses de operación no tenemos problema de contenido para niños”, finalizó Luis Villavicencio.
 

Entre los planes a futuro de Cinépolis están los que tienen que ver con el segmento de los adolescentes, pero enfocados a más experiencias tecnológicas y sociales, con elementos digitales de nueva generación, con salas privadas de grupos de 10 o 20 personas que únicamente sean los compañeros o amigos, cosa que estarán resolviendo con el tiempo.