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China crece al ritmo más acelerado en el año

07 febrero 2014 3:48 Última actualización 18 octubre 2013 8:21

[Pekín está tratando de modificar la actividad económica para que se oriente más al consumo. / Bloomberg / Archivo] 


 
Reuters
 
PEKÍN.- Entre julio y septiembre, la economía de China creció a su ritmo más rápido este año, impulsada por la inversión, aunque los analistas se preguntan si el vigor continuará en los próximos meses.
 
La segunda mayor economía del mundo creció 7.8 por ciento en el tercer trimestre respecto al mismo periodo un año atrás, en línea con lo esperado, mostraron el viernes datos de la Oficina Nacional de Estadística.
 
En lo que va de este año, la inversión ha representado más de la mitad de la expansión, lo que muestra los desafíos que enfrenta Pekín para tratar de reestructurar la economía hacia el consumo, que las autoridades esperan provea un crecimiento más sostenible en los próximos años.
 
Después de caer en ocho de los últimos 10 trimestres, los analistas dijeron que el crecimiento podría bajar de nuevo en el periodo en curso de octubre a diciembre. Se espera que las exportaciones se debiliten y las autoridades también podrían limitar la expansión del crédito después de que la inflación tocó un máximo en siete meses.
 
"El pico de crecimiento estuvo detrás de nosotros en el tercer trimestre", dijo Ting Lu, economista de Bank of America-Merrill Lynch. "Creemos que el Banco Popular de China va a cambiar un poco su política monetaria desde una expansión moderada en el tercer trimestre a una postura neutral".
 
Después de tres décadas de expansión de dos dígitos impulsada por las exportaciones y la inversión, Pekín está tratando de desplazar o "reestructurar" la combinación económica para que la actividad se oriente más al consumo.
 
Eso significa que la economía se ha desacelerado en comparación con años anteriores, aunque la demanda mundial débil ha añadido un peso adicional sobre el crecimiento de China.
 
En los primeros nueve meses, la economía creció 7.7 por ciento, manteniéndose en camino de alcanzar la meta de crecimiento del Gobierno de 7.5 por ciento este año, lo que supera de lejos a otras economías importantes, pero sigue siendo el peor desempeño para China en 23 años.
 
La fragilidad de la última recuperación económica de China no es ninguna sorpresa. Las exportaciones sufrieron una sorpresiva caída en septiembre, luego de que la demanda de los países emergentes se desmoronó ante la volatilidad en los mercados financieros, una tendencia que el Gobierno espera que continúe según dijo esta semana.
 
Y con el yuan tocando un máximo histórico el viernes por quinto día consecutivo, impulsado en parte por las fuertes entradas de capital, los exportadores chinos pueden enfrentar aún más dificultades debido a que la apreciación de la moneda erosiona su competitividad.
 
"La economía se enfrenta a un entorno nacional e internacional complejo e incierto", dijo Sheng Laiyun, portavoz de la Oficina Nacional de Estadísticas en una conferencia de prensa.
 
"Además, hemos acumulado problemas de desequilibrios estructurales crónicos de nuestra economía y necesitamos profundizar las reformas para enfrentarlos", agregó.
 
Los últimos datos muestran que China aún está muy lejos de tener al consumo como el principal conductor del crecimiento.
 
Para los primeros nueve meses, el consumo representó 46 por ciento del crecimiento, mucho menos que el 56 por ciento ocupado por la inversión. Las exportaciones, por otro lado, restaron 1.7 por ciento.
 
Otras cifras publicadas el viernes sugieren que la economía se estaba desacelerando al final del tercer trimestre.
 
La producción fabril en septiembre subió 10.2 por ciento respecto al año anterior, ligeramente por encima de las expectativas de 10.1 por ciento, pero más débil que el ritmo en agosto de 10.4 por ciento.
 
Las ventas minoristas crecieron 13.3 por ciento respecto al año anterior, ligeramente por debajo de las expectativas de un aumento del 13.5 por ciento y de la desaceleración de 13.4 por ciento en agosto.