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Capotean en San Lázaro a 252 cabilderos autorizados

07 febrero 2014 3:42 Última actualización 30 septiembre 2013 5:2

[Representan a empresas y gremios para impulsar o frenar las reformas fiscales / Cuartoscuro]


 
Víctor Chávez
 
En la ruta de la cuenta regresiva para la aprobación de la Ley de Ingresos y la Reforma Hacendaria y en maratónicas sesiones hasta de 13 horas, la Cámara de Diputados capotea a 252 cabilderos autorizados que buscan influir para cambiar, en algunos casos frenar o matizar las reformas que afecten a los gremios que representan, aunque también apoyan o promueven otras reformas.
 
“Además de haber programado 86 audiencias con representantes de diversos sectores, de las que se han desahogado ya 44, los cabilderos con gafete hablan a diario, invitan a los legisladores a tomar café, les ofrecen viajes, buscan a los vicecoordinadores de los grupos parlamentarios, al presidente y secretarios de la Comisión para frenar sobre todo el IVA”, revelan en la Comisión de Hacienda.
 
La Comisión se programó los días 24 y 25 de septiembre y 1 y 2 de octubre para recibir formalmente y escuchar a los interesados –asociaciones de refresqueras, cañeros, transportistas, cúpulas empresariales del país, agentes aduanales, maquiladoras, vivienderas, entre muchas otras– de nueve de la mañana a diez de la noche, pero “estos esfuerzos son insuficientes”.
 
El plazo fatal para aprobar la Ley de Ingresos y la reforma hacendaria vence ya el 20 de octubre. “Debido a que las audiencias son de escasos 15 o 20 minutos, los cabilderos literalmente desayunan, almuerzan, comen y cenan en San Lázaro”, comentan.
 
Entre otras muchas, destacan empresas que cuentan con cabildeo, como Philip Morris-Cigatam, Pernod Ricard, Grupo Modelo, Kraft Foods de México, telefónica Nextel, Daimler, Dart y Kenworth, así como las cámaras industriales como el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), hasta la American Chamber of Commerce of Mexico. Incluso la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, además de firmas especializadas de consultoría. Los coordinadores aseguran que trabajan sin presiones.