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Canasta básica cada vez se vuelve más inalcanzable

07 febrero 2014 3:40 Última actualización 13 octubre 2013 20:27

 [La inflación de los básicos fue de 4.47% anual en septiembre, pero se calcula que el repunte es del triple / Cuartoscuro]  



Marvella Colín

Pese a un aumento moderado en los precios de la canasta básica del consumo de los mexicanos, durante septiembre tal conjunto de productos arroja una inflación anual de 4.47 por ciento, lo cual rebasa en poco más de un punto la inflación general.

Si bien esas son las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), algunos cálculos de universidades, dependiendo de la región, denotan que el incremento en promedio de los productos de la canasta básica puede ser del doble o del triple.

Los altos precios y alzas en los bienes de consumo básico se convierten en un obstáculo para que 25 millones de mexicanos no accedan a una canasta básica alimentaria.

En efecto, la inflación reduce el poder adquisitivo de las personas que ganan el salario mínimo, el cual, según diversos estudios, debería de ser del triple del monto actual para poder comprar los productos indispensables.

De acuerdo con un estudio de la Universidad de Guadalajara (U de G), para comprar una canasta básica integrada por 121 artículos --al término de junio-- se requirieron seis mil 913 pesos en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG); ello indica que para adquirir dicha canasta, una familia tendría que percibir 3.6 salarios mínimos. Cabe señalar que en esa entidad, 61 por ciento de la población percibe tres salarios mínimos o menos.

La canasta básica que la U de G empleó para el estudio, la conforman 121 artículos de primera necesidad, la cual incluye productos alimentarios; para el cuidado personal, de la casa y de niños pequeños; se excluye el gasto por servicios: energía eléctrica, teléfono, agua, entre otros.

Asimismo, los investigadores de la U de G calcularon una inflación acumulada de 4.22 por ciento al cierre del primer semestre, lo que es tres veces más alta que la inflación de 1.32 por ciento acumulada que reportó el Banco de México a junio del presente año.

Y si se incluye una canasta básica de igual número de artículos, el índice de precios sería mayor. Así, dicha casa de estudios advierte que para el cierre de 2013 el índice de precios en la ZMG de esa canasta básica aumentará entre 9.0 y 10.0 por ciento, lo cual da una diferencia abismal respecto del 3.0 por ciento que estima el Banco de México.

El alto costo de la canasta básica ha modificado la estructura en el consumo familiar: se dejan de consumir muchos productos y se incorporan a las actividades productivas la madre y los hijos para tener un mayor poder adquisitivo.

Actualmente, según investigadores, son diversos factores que inciden en la inflación; entre los principales están el alza en el precio de la gasolina y el dísel, la pérdida del valor del peso frente al dólar, las condiciones climatológicas, la especulación de precios y el acaparamiento o la intermediación de algunas empresas.

De manera similar, un estudio de la UNAM indica que el salario mínimo diario general que, por ejemplo, en 2012 se necesitó para adquirir sólo los alimentos nutricionalmente recomendados --que constituyen la Canasta Alimenticia Recomendable (CAR)--, fue de 183.59 pesos para una familia (cinco mil 507.7 mensuales, 2.9 salarios mínimos), esto sin considerar gastos en vivienda, salud, transporte y educación.

Otros cálculos de la Universidad Autónoma del Estado de México indican, por ejemplo, que para una canasta alimentaria rural de 33 productos --definida por Coneval---, se requeriría de 1.6 salarios mínimos, en tanto que para una canasta alimentaria urbana de 38 productos se necesitarían 2.3 salarios mínimos y para una canasta básica alimentaria de 46 productos en el Distrito Federal se necesitarían 2.5 salarios mínimos.
 
En el país se ha quedado en el olvido la importancia de elevar el poder adquisitivo de los mexicanos, por lo menos para acceder a los alimentos recomendables, pues de ello dependerá contar con una sociedad más saludable, más productiva y con un mejor crecimiento económico.