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Bonos de empresas argentinas suben por esperanza de cambio de régimen

06 febrero 2014 7:20 Última actualización 09 noviembre 2013 5:43

[El fracaso del intento de Cristina Fernández para lograr un tercer mandato fue bien recibido por el mercado. / Reuters / Archivo] 


 
Bloomberg
 
El mayor aumento en los bonos de empresas de Argentina se está acelerando en tanto crecen las versiones de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner entregará el poder a un dirigente más favorable al mercado en 2015.

Las compañías del país registraron retornos de 2.8 por ciento en los bonos desde que las elecciones legislativas de mitad de mandato que se celebraron el 27 de octubre pusieron fin a la perspectiva de que Fernández lograra modificar la constitución para buscar un tercer periodo en 2015. Los aumentos llevaron el retorno de este año a 14.5 por ciento, frente a pérdidas promedio de 1.4 por ciento en los bonos de empresas de países emergentes, según el índice CEMBI de JPMorgan Chase Co.

Las compañías, incluidas las de electricidad y energía, han tenido dificultades debido al congelamiento de precios, los controles monetarios y las expropiaciones, además de una inflación anual de 25 por ciento, bajo el gobierno de Fernández y su antecesor y difunto marido Néstor Kirchner desde 2003.
 
La hipótesis de que el próximo líder de Argentina dará marcha atrás con algunas de las políticas económicas de Fernández está prolongando un avance en los activos argentinos este año, en tanto los bonos soberanos del país rinden 17.2 por ciento en 2013.

“Todas estas son cuestiones importantes”, dijo en entrevista telefónica desde Nueva York Shamaila Khan, gerente de cartera de AllianceBernstein LP, que administra unos 445 mil millones de dólares. “No han desaparecido, pero parece haber luz al final del túnel, lo que en mi opinión se reflejará en los precios”.
 
Escasez de emisiones
 
Desde su arrollador triunfo en las elecciones de 2011 que le dieron la reelección, Fernández prohibió la compra de dólares para ahorro, obligó a las compañías a repatriar los ingresos por exportaciones y el dinero invertido en el exterior y aumentó las restricciones a las importaciones, lo que llevó a faltantes de oferta y problemas en la producción.

Fernández también impuso precios máximos y controló la caída del tipo de cambio oficial al tiempo que informaba aumentos de precios al consumidor que llegan a menos de la mitad de las estimaciones privadas. El peso se debilitó 19.9 por ciento en el último año a 5.9553 por dólar.

Al mismo tiempo, las compañías argentinas se enfrentan a costos de endeudamiento de 9.85 por ciento, casi el doble del promedio de los mercados emergentes, lo que las lleva a desaprovechar el récord de 324 mil millones de dólares de emisión de deuda de este año por parte de los gobiernos y compañías de países en desarrollo.

Los prestatarios argentinos vendieron un total de sólo 686 millones de dólares de bonos en el extranjero este año y el pasado, frente a 2 mil 200 millones de dólares en 2011, de acuerdo con los datos que reunió Bloomberg.

Sin embargo, Fernández ha empezado a tomar algunas medidas para mejorar el clima de negocios, tratar de atraer inversiones y frenar la mayor caída de las reservas de la última década. Después que el productor brasileño de mineral de hierro Vale SA en abril retiró un proyecto de potasa de 5 mil 900 millones de dólares debido a que el gobierno no quiso ofrecerle deducciones fiscales para compensar la desfavorable coyuntura económica, la presidente comenzó a ofrecer incentivos a las compañías energéticas.

“Hay algunas señales positivas del actual gobierno, pero también perspectivas de un cambio de régimen, lo que va a ser positivo para el sector privado en el futuro”, dijo Khan de AllianceBernstein. “Ahora lo que se necesita para la última etapa es ver que eso ocurra”.