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Banca no usará reforma para “cazar” morosos

06 febrero 2014 6:58 Última actualización 28 noviembre 2013 5:2

 [Las modificaciones en garantías podrían afectar al crédito / Arturo Monroy / El Financiero]


 
 
Jeanette Leyva Reus
 

La banca no irá tras deudores en créditos al consumo, como tarjetas de crédito y de nómina, pese a los cambios aprobados en materia de recuperación de garantías en la reforma financiera, afirmó Javier Arrigunaga, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM).
 

Las figuras de radicación de personas y retención de bienes, antes registradas en la ley como arraigo y secuestro de bienes, ya existían, por lo que “en realidad ahí no hubo una modificación importante, simplemente por el nombre y porque suena como una medida muy drástica, recibieron atención mediática, pero ni se modificaron, ni las hemos utilizado”, aseguró.
 

En conferencia de prensa, explicó que los cambios aprobados permitirán a los bancos recuperar los créditos de empresas o deudores de montos importantes de una manera más rápida y eficiente.
 

Estas modificaciones mejoran el marco jurídico para lograr figuras más flexibles, simplifican los procedimientos de otorgamientos de garantías y permiten que eventualmente más personas puedan ser sujetos de crédito.
 

Por lo cual, estos cambios previstos en la ley, consideró, no deben ser motivo de preocupación de la población, “salvo que pida un crédito pensando que no va a pagarlo, además que no habría un cambio respecto a los créditos otorgados”.
 

En su opinión, en la medida en que se siga avanzando en el fortalecimiento del Estado de Derecho, la prima de riesgo por el otorgamiento de crédito bajará y eso permitirá también continuar reduciendo los márgenes de intermediación.
 

Un aspecto positivo, dijo Arrigunaga, es en materia de concursos mercantiles que dejan más claros los derechos de los acreedores verdaderos sobre lo que podrían ser los créditos intercompañías.
 

Tras la aprobación de la reforma financiera, explicó, arranca una segunda fase que será la implementación de los cambios aprobados, ya que significarán más de 220 adecuaciones a leyes y circulares.
 

Para la ABM, la reforma financiera en general es positiva, ya que por un lado protege al usuario de servicios financieros, pero también fortalecerá otras áreas que las instituciones requieren para tener un mejor Estado de Derecho.
 

Sin embargo, reconocieron hay temas que se aprobaron y esperan saber cómo se aplicarán, como es la evaluación sobre el nivel de crédito productivo que otorgan, pero esperan sea con base en la función de la especialización de cada una de los bancos.
 

Por separado, BBVA Research, a través de su reporte Situación Banca, advirtió que los cambios en materia de otorgamiento y ejecución de garantías puede incrementar la aversión al riesgo de los potenciales acreditados, debido a que se establece expresamente la implementación de medidas más severas contra ellos en caso de que incumplan con los créditos contratados y que sean demandados por el banco.
 

Además, estimó es necesario que se aclaren algunos de los puntos aprobados por el Congreso, para mejorar aún más el funcionamiento del sistema financiero y evitar distorsiones en los mercados.
 
Carlos Serrano, economista en Jefe de BBVA Research México, explicó que hay otros temas que les preocupa a las instituciones financieras, como son las restricciones a la repartición de dividendos en caso de que la matriz en el extranjero enfrente problemas de liquidez o solvencia (ring-fencing), esto podría inhibir las inversiones en el sector financiero.
 

En la banca de desarrollo, estimó es positivo que se haya precisado su función para atender a la población no bancarizada, y se garantiza que sean canalizados hacia las micro, pequeñas y medianas empresas, aunque no se incluyó ninguna medida adicional para incrementar la transparencia y la rendición de cuentas.
 

Luis Robles, vicepresidente de la ABM, detalló que los efectos en general de la reforma financiera no serán percibidos en el corto plazo, y en materia de reducción de las tasas de interés no se darán “por arte de magia”, sino que requerirá esperar los impactos de la aplicación de los cambios previstos en la ley.