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ANÁLISIS: Pemex, ante reto de sustituir acreedores por accionistas

10 febrero 2014 5:20 Última actualización 07 agosto 2013 17:26

[Bloomberg] 


 
Esteban Rojas H
 
 
Al cierre del segundo trimestre del 2013, los pasivos de Pemex ascendieron a la estratosférica cifra de 2.32 billones de pesos, ampliando su diferencial con el total de sus activos, lo que derivó en un capital contable negativo por 324,360 miles de millones de pesos, colocándolo en una especie de quiebra técnica.
 

Una de las alternativas para contribuir a disminuir los elevados pasivos de la empresa es la de sustituir parte de los acreedores por inversionistas. Esto se podrá lograr desempolvando y elaborando una estrategia para hacer posible la propuesta para colocar acciones de Pemex en los principales mercados bursátiles del mundo, incluyendo el de nuestro país.
 

El camino señalado no es nuevo y ha sido seguido por empresas petroleras con participación estatal tanto de Latinoamérica en otras latitudes, como es el caso de Brasil, Colombia y Noruega.
 

Un ejemplo a seguir en el lado mexicano sería el exitoso caso utilizado para la colocación en bolsa de Telmex.
 

Teléfonos de México debutó en los mercados bursátiles mediante colocación de acciones con diferentes derechos que aseguraban que el grupo de control lo mantendría.
 

De esta manera se emitieron acciones que se mantendrían en manos exclusivamente del grupo de control, en tanto que otro tipo de acciones daban a sus tenedores derechos sobre la marcha patrimonial del negocio, pero no de tipo corporativo.
 

En el plano internacional, el caso insignia es el referente a la petrolera brasileña Petrobras, la cual tiene el privilegio de haber realizado con éxito la colocación más grande del mundo, mediante la que recaudó 70,000 millones de dólares en septiembre del 2010.
 

Los recursos recaudados por la petrolera brasileña muestran que hay apetito en el mercado por títulos emitidos por parte de naciones emergentes, dado el potencial de desarrollo de dicho sector.
 

En el supuesto de que Pemex pudiera seguir el camino de Brasil, podría utilizar parte de los recursos para bajar su abultada deuda de 760,214 miles de millones de pesos, equivalente a 58,703 millones de dólares al cierre del pasado junio y otra parte, a su programa de inversiones.
 

Tanto en el caso de la petrolera brasileña como en el de Telmex, no se perdió el control de las empresas y se logró encontrar una nueva fuente de financiamiento más sano, al sumar a la empresa a un accionista y no a un acreedor.
 

La colocación de Pemex en bolsa sería también un signo de democratización de su capital, obligándolo a una mayor eficiencia y transparencia.