Archivo

ANÁLISIS: Flujos de capital del exterior a México se desploman 56.5% en 2013

06 febrero 2014 3:46 Última actualización 13 enero 2014 11:3

[La desaceleración es la primera en cuatro años. / Bloomberg / Archivo] 


 
 
Esteban Rojas H.
 
Los instrumentos de deuda emitidos por el Gobierno federal de México en poder de residentes del exterior, denominados en pesos, cerraron el 2013 en un saldo a valor nominal sin precedente de 1.83 billones de pesos, pero su flujo de entrada perdió dinamismo, anticipando el cambio en la política monetaria aplicada por la Reserva Federal de los Estados Unidos.
 
De acuerdo con información publicada por el Banco de México, el flujo de recursos provenientes del exterior, dirigidos a la compra de valores gubernamentales de deuda, fue por un monto de 259 mil 718 millones de pesos durante el pasado año, cifra que representó un desplome de 56.5 por ciento con respecto al 2012.
 
La desaceleración observada en los flujos de capital dirigidos al mercado de deuda gubernamental fue la primera en cuatro años.
 
México constituyó un paraíso para los capitales del exterior en respuesta a la política monetaria aplicada por los principales bancos centrales de las naciones desarrolladas, a raíz de la crisis inmobiliaria originada en los Estados Unidos, cuya fase más álgida se dio a finales del 2008.
 
La inyección de liquidez al circuito financiero internacional, vía compra de bonos, y la existencia de tasas de interés históricamente bajas, hicieron que los capitales se volcaran a naciones como México, con el propósito de aprovechar el diferencial de tasas.
 
Como muchas de las cosas, nada es para siempre. Los vientos están cambiando y el primer paso lo acaba de dar la Fed, al reducir su compra de bonos a partir de este mes por un monto de 10 mil millones de dólares.
 
Una de las consecuencias del cambio en la política monetaria en los Estados Unidos ha sido el alza en las tasas de interés en el mercado secundario de deuda, lo que ha restado brillo a algunas inversiones denominadas en pesos.
 
El bono del Tesoro estadounidense a 10 años ha puesto a prueba la marca del 3.0 por ciento, lo que ha llevado a tener que incrementar el premio exigido para mantener las inversiones en México.

El 2014 podría complicarse todavía más. Algunos participantes extranjeros, pudieran estar preparando las maletas para retirarse, pero antes podrían agotar sus opciones, al aprovechar hasta el último momento los elevados rendimientos que ofrecen instrumentos con vencimiento hasta un año. Con este comportamiento también estarían disminuyendo su riesgo.
 
De ser así, el portafolio de los extranjeros se volvería más volátil y especulativo, como preparación a una reducción en su monto total.