Archivo

Análisis: ¿En que invierten las Afore?

10 febrero 2014 4:13 Última actualización 21 septiembre 2013 5:53

[Las inversiones en bonos gubernamentales cambian de acuerdo a la Siefore. / Bloomberg]  


 
 
Antonio Sandoval
 
El régimen de inversión fijado por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) señala los límites a las inversiones que deben realizar los administradores.
 
Sin embargo, pese a ser limitativo, en la práctica el régimen mantiene un elevado porcentaje de preferencia por bonos gubernamentales, que en muchas ocasiones significan menor riesgo, pero no siempre.
 
[Lee también: Informe especial: Las fallas de las Afore]
 
Luego de la segmentación del riesgo por edades, que se realizó en 2008, la Siefore Básica número 1 (SB1) fue la que más sujeta quedó a este tipo de inversiones: al estar compuesta por trabajadores que están cerca del retiro, la SB1 tienen un porcentaje máximo de 65.80 por ciento de inversión en bonos del gobierno.
 
Por otra parte, el porcentaje máximo de inversión que debe respetar el administrador del fondo para quienes se ubican en la Siefore Básica 2, en materia de bonos gubernamentales, es de 55.5 por ciento.
 
Para el caso de las Siefore Básicas 3 y 4, en las que se localizan trabajadores con perfiles más amplios de inversión, el promedio del límite para bonos gubernamentales es de 47 por ciento.
 
También, a diferencia de lo que pudiera pensarse, el régimen de inversión permite en algunos casos más inversiones en renta variable internacional que en la nacional.
 
Por ejemplo, la SB1 puede canalizar hasta 1.5 por ciento de los recursos totales el mercado local y 2.4 por ciento al internacional.
 
El caso más significativo es el de la SB4, que puede colocar hasta 20.4 por ciento de sus recursos al mercado foráneo de renta variable, contra un 12 por ciento de límite en el mercado local.
 
Aunque la diversificación se ha incrementado en los últimos años, parece que es un proceso al que le falta más por avanzar, sobre todo considerando que los mercados globales son cada vez más activos y pueden proporcionar mayores oportunidades de rendimiento, con la contraparte inevitable del riesgo.