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ANÁLISIS: Comportamiento de la base monetaria señala bajo crecimiento económico

07 febrero 2014 3:45 Última actualización 04 septiembre 2013 15:50

[La base monetaria está compuesta por los billetes y monedas en circulación/Bloomberg]  


Esteban Rojas H

En el arranque de septiembre la base monetaria promedia un anémico crecimiento anual de 3.9%, muy inferior al 8.4 del mismo mes del 2011, cuando no se llevó a cabo un proceso electoral que generalmente tiende a distorsionar su comportamiento, de acuerdo con cifras reportadas por el Banco de México.

La evolución de la base monetaria apenas alcanza a compensar el aumento en la inflación, dejando entrever también que la economía mexicana le está costando trabajo salir del bache económico en que cayó en los primeros meses del año.

La base monetaria, compuesta por los billetes y monedas en circulación más los depósitos bancarios en cuenta corriente, guardan una estrecha relación con el comportamiento de los precios al consumidor y el ritmo de actividad económica.

En el último reporte de Banxico, sobre el estado de sus cuentas, se reporta que la base monetaria presenta un saldo de 769 mil 245 millones de pesos, señalando que su bajo ritmo de crecimiento es “temporal y que refleja fundamentalmente la desaceleración de la economía y una elevada base de comparación a consecuencia del proceso electoral del año pasado”.

En julio del 2012, la base monetaria llegó a registrar un incremento promedio a tasa anual de 16.5%, producto de la inyección de recursos provenientes de las campañas electorales. Este factor ayudó a que el Producto Interno Bruto (PIB) experimentara un aumento de 3.8% en ese año. Sin dicho aliciente, es muy probable que el ritmo de la actividad hubiera sido muy por debajo.

Resulta sumamente preocupante que la base monetaria mantenga una tendencia decreciente, al experimentar aumentos mensuales por debajo del 4.0% en promedio a tasa anual desde el pasado junio.

Cabe recordar que, durante el primer y segundo trimestre del año, el PIB de nuestro país creció a tasas anuales de 0.6 y 1.5%, respectivamente.

En tanto que el crecimiento de la base monetaria no da indicios de que el comportamiento de la economía mexicana haya mejorado significativamente en el tercer trimestre del año. En este lapso es muy probable que el crecimiento del PIB a penas sobrepase el 2.0% a tasa anual.

La actual inercia de la economía y la situación prevaleciente a nivel internacional, hacen que no se deba descartar del todo un escenario de una nueva recesión.

Lo más probable es que en la segunda parte del año se mantenga una recuperación a cuenta gotas, sobre todo si mejora el comportamiento de la economía norteamericana, aunque la situación no está exenta de riesgos.

Un alza muy rápida en las tasas de interés, derivada de factores internacionales, puede complicar el proceso de recuperación de la economía de nuestro país y maniatar de manos al Banco de México para poder flexibilizar su política monetaria.