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ANÁLISIS: Banxico, dentro de una tormenta perfecta

07 febrero 2014 3:47 Última actualización 07 octubre 2013 10:25

[A finales de mes, el Banco de México anunciará su decisión sobre la tasa de interés. / Cuartoscuro] 


 

Esteban Rojas H.
 
Muchas de las condiciones que dieron origen, el pasado 6 de septiembre, a la decisión del Banco de México de bajar en un cuarto de punto su tasa de referencia todavía subsisten e, incluso, algunas se han agudizado.
 
Esta situación hace que en el mercado predomine la percepción del que el banco central anunciará un nuevo recorte a finales del presente mes.
 
Las condiciones prevalecientes, tanto internas como externas, conforman un ambiente propicio para un relajamiento en la política monetaria, entre las que destacan el persistente bajo crecimiento económico en México, agudizado o complicado por los efectos negativos provenientes de los desastres naturales.
 
En segundo término, la preocupación de que en caso de aprobarse la reforma hacendaria pueda tener efectos de constricción sobre la actividad económica.
 
En tercero, por una mayor probabilidad de que la Reserva Federal de los Estados Unidos pueda extender sus apoyos monetarios, como respuesta al impacto negativo que acarrean los problemas de tipo presupuestal y las negociaciones tendientes a incrementar el topo de la deuda.
 
Lo que se suma a una inflación dentro del rango de tolerancia del Banco de México, a pesar de que se espera que en los próximos meses se pueda observar un repunte de carácter coyuntural.
 
Los factores anteriores conforman un especie de tormenta perfecta que justifica la aplicación de una política monetaria más flexible, aunque siempre puede existir la duda de que sean suficientes para convencer a los integrantes de la junta del Banxico que, en la sesión pasada, no estuvieron de acuerdo con la baja en la tasa interbancaria a un día a 3.75 por ciento.
 
Coordinar la política económica con la monetaria es una condición necesaria para impulsar en mayor medida al mercado interno, con el propósito de contrarrestar, en la medida de lo posible, a un contexto internacional caracterizado por el predominio de riesgos a la baja en el crecimiento económico.
 
El sentimiento dominante en los mercados de la necesidad de contar con tasas de interés bajas podría influir en el resultado de la subasta primaria de valores gubernamentales número 41 del año.
 
El rendimiento de los Cetes en todos sus plazos puede alcanzar de nueva cuenta mínimos históricos.
 
La tasa de interés del bono M a 5 años, con vencimiento en junio del 2014, probablemente experimente una baja cercana a 0.64 puntos.
 
Finalmente, el Udibono a 10 años podría experimentar una baja de alrededor de 0.24 por ciento, a la espera del dato de inflación correspondiente al pasado septiembre.