AFTEROFFICE
BUENA VIDA

Whisky: muchos sabores, un mismo espíritu

El proceso de elaboración y el grano con el que se prepara define la denominación de esta bebida de origen europeo. Cualquier país en el mundo puede producir whisky, no es una denominación de origen. Hay en Estados Unidos, Canadá o Japón. 
Myrna Martínez
18 febrero 2015 21:47 Última actualización 19 febrero 2015 5:0
Etiquetas
Whisky, una bebida de gran tradición internacional. (Archivo)

Whisky, una bebida de gran tradición internacional. (Archivo)

El whiskey, whisky, bourbon y Tennesse whiskey son destilados de grano y en realidad todos son whiskies.

Su distinción está en los procesos, la materia prima, las mezclas y el toque que le da cada región, destilería y su whisky maker.

“La principal diferencia entre el whisky escocés y el whiskey irlandés es la ortografía. Ambos países tienen la mayor tradición en su elaboración y presumen la creación del destilado de grano”, explica Matthieu Guerpillon, sommelier y embajador de Johnnie Walker Blue Label.

“Cualquier país en el mundo puede producir whisky, no es una denominación de origen. Hay en Estados Unidos, Canadá o Japón”.
Se tiene la creencia de que el whiskey, que significa agua de la vida, lo inventaron los monjes irlandeses en el siglo XV. Este destilado de cebada malteada, agua y levadura también se llega a combinar con otros granos como el trigo, y se destila en alambiques discontinuos, o pot stills.

“Hay dos tipos de escocés: el blended, que es mezcla de whiskies de las regiones de Lowland, Highland, Speyside, Islands e Islay, y de diferentes destilerías, barricas y edades. Se tienen que utilizar al menos dos tipos de whiskies”, dice Guerpillon. “El single malt es un solo whisky de una sola destilería”.

Los escoceses son los más reconocidos por la calidad de las maltas, y la creatividad de los whisky makers para crear mezclas más dulces, ahumadas o turbadas. Entre las marcas más reconocidas se encuentra la casa Johnnie Walker, fundada a principios del siglo XIX, y McCallan.
También existe la categoría independiente single grain, que lucha por el reconocimiento. El año pasado el ex futbolista David Beckham y Diageo lanzaron Haig Club, elaborado en una de las destilerías de grano más antiguas de Escocia, Cameronbridge. Éste se destila en alambiques de columna y utiliza como base el grano de trigo o de maíz.

“Escocia, con más de 100 destilerías, es el principal productor de whisky tanto en diversidad como en calidad, el irlandés se ha quedado atrás; actualmente existen unas dos destilerías”, opina el experto, quien recomienda el irlandés Bushmills.

Precisamente fueron los inmigrantes irlandeses quienes empezaron a producir los destilados de grano en Kentucky y Tennesse, estados que formaban parte del Viejo Oeste.

“Ellos no podían estar sin el agua de la vida, así que empezaron a hacer sus destilados con maíz, que abunda en esa zona, y se dieron cuenta que el resultado es más suave, dulce y perfumado que el de otros granos”, dice César Ramírez, sommelier y embajador de marca de los bourbons Jim Beam y Maker’s Mark.

“Sí es un whisky, pero no todo whisky puede ser un bourbon, hay ciertas normas de origen”.

Originado en Bourbon County, Kentucky, a principio de la década de los 60, el congreso estadounidense lo decretó como la bebida nacional e impuso ciertos estándares para su creación: tiene que ser producido con al menos 51% de maíz, reposado en barricas nuevas y tostadas de roble americano y tener un mínimo de 40% de alcohol.

Aunque la ley no restringe su producción a otros estados de aquel país, por tradición se realiza en Kentucky.

Muchas veces se confunde el bourbon con el Tennessee Whiskey, el más conocido es el Jack Daniel’s, pero existen significativas diferencias en su producción.

“El Tennessee utiliza un proceso de avocamiento, después de destilar se obtiene un líquido transparente y se filtra con carbón de madera de maple que va a pigmentar y a dar un sabor ahumado”, especifica Ramírez.

“Está prohibido utilizar ese proceso en el bourbon, está prohibido pigmentarlo antes; una vez que cumple al menos cinco años de añejamiento, lo único que le puedes agregar previo a embotellarlo es agua de manantial”.

Entre los bourbons también hay diferencias y mezclas. Por ejemplo, el Maker’s Mark no utiliza centeno como el Jim Beam, sino trigo, pero por regla, ambos tienen de base el maíz.