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Voces en fuga...

Mexicanos concursantes en Operalia ven el certamen como un boleto al extranjero. Ellos tienen puestas sus esperanzas en que la competencia, que tendrá lugar del 19 al 24 de junio en el Teatro Degollado de Guadalajara, les dé la proyección internacional.
Rosario Reyes
12 julio 2016 20:58 Última actualización 13 julio 2016 5:0
México, que volverá a ser anfitrión del concurso después de 22 años, simplemente no ofrece suficientes oportunidades. (Especial)

México, que volverá a ser anfitrión del concurso después de 22 años, simplemente no ofrece suficientes oportunidades. (Especial)

El tenor Fabián Lara ha ganado importantes concursos en el país: el Morelli, el Maritza Alemán y el Internacional de Sinaloa. También fue parte del estreno mundial de la ópera mexicana Nuestro tresguerras, de Gustavo Rébora y Guillermo Diego, en 2014. Pero nada de eso le ha servido para trabajar en su tierra. Mejor emigró a Europa.

“Debido a las pocas oportunidades que tuve en México, me tocó hacer carrera fuera; era lo único que me quedaba si quería seguir cantando”, refiere Lara, uno de los siete seleccionados mexicanos para participar en Operalia.

Lara cuenta que entró al certamen gracias a que compartió escenario con Plácido Domingo en un montaje de Macbeth, de Verdi, en Valencia, ciudad donde reside y forma parte del estudio de ópera del tenor español. Allí también se preparan los mexicanos Pablo Aranday, Alejandro López, Jorge Elezar y Karen Gardeazabal. Su intención es cantar en Alemania y confía en que el concurso lo impulse para continuar su trayectoria europea.

Los otros seis concursantes tienen todos sus sueños fincados en el extranjero. Y tienen puestas sus esperanzas en que la competencia, que tendrá lugar del 19 al 24 de junio en el Teatro Degollado de Guadalajara, les dé la proyección internacional que necesitan para dar el salto.

México, que volverá a ser anfitrión del concurso después de 22 años, simplemente no ofrece suficientes oportunidades para desarrollar una carrera operística sólida, coinciden los cantantes seleccionados junto a otras 37 voces de 16 países.

El barítono Emmanuel Franco también busca camino afuera. Reside en Francia, donde pertenece al estudio de la Ópera Nacional de Estrasburgo, con la que prepara Don Giovanni, de Mozart.

Está seguro de que las voces mexicanas han creado un sello dentro de la ópera internacional. “Por el color, la calidez y la presencia, a nivel vocal y escénico estamos teniendo mucha presencia, sobre todo en Europa. Deseo llegar a las finales y tener ahí un barítono mexicano”, dice el cantante, quien con éste sumó tres intentos por entrar al más importante certamen operístico del mundo.

LOS SEIS DÍAS DE OPERALIA
-El jurado está presidido por Plácido Domingo, mediador sin derecho a voto.
-Los 40 participantes audicionarán durante dos días, en los que se elegirán 20 para la semifinal, de donde saldrán los 10 finalistas.
-El concierto de clausura se llevará a cabo en el Teatro Degollado el 24 de julio con la Orquesta Filarmónica de Jalisco, dirigida por Domingo.


POCA ÓPERA EN EL INTERIOR
Para el tenor Alan Pingarrón, quien se dio a conocer por televisión como el segundo lugar del reality Ópera Prima que organizó el Canal 22 en 2010, la plataforma internacional podría impulsar la proyección de su carrera, que comienza a extenderse fuera de México. Después de cantar en tres ocasiones en Estados Unidos, el 2 de septiembre actuará en la Konzerthaus Berlin, con un repertorio de música mexicana y arias.

“Me interesa cantar fuera, pero mi meta es ser un buen exponente en mi país. Los teatros existen en México, pero no se utilizan. No se le apuesta a las grandes producciones, tampoco hay suficiente ópera en los estados, donde hay espacios culturales importantes”, lamenta el cantante. En mayo pasado, el INBA anunció la suspensión del programa Ópera en los Estados por falta de presupuesto.

UN CÍRCULO ESTRECHO
“Hacer una carrera en México no es nada fácil”, dice la soprano Angélica Alejandre, quien recientemente debutó en el montaje de Los Puritanos que estelarizó el tenor Javier Camarena en el Palacio de Bellas Artes.

La egresada de los estudios a de ópera de Bellas Artes y de SIVAM, considera que aquí el ambiente operístico es “tan cerrado” que los cantantes profesionales se tienen que abrir camino por donde puedan.
“Es complicado empezar una carrera. Por eso son importantes los concursos”, dice quien obtuvo un segundo lugar en el Morelli.

Otro barítono seleccionado es Juan Carlos Heredia, quien comenzó en la música estudiando guitarra clásica. “Las oportunidades fuera del país son buenas y es lo que ando buscando, tengo muchas ganas de incursionar en el mundo internacional de la ópera y Operalia es un escaparate para ello”, asegura.

Anabel de la Mora, quien ganó el primer lugar en el Morelli 2010, coincide en que los concursos son una escaparate fundamental para el desarrollo profesional, sobre todo en un país de posibilidades limitadas, como éste.

“He trabajado con las orquestas más sobresalientes de México y aunque he salido al extranjero a cantar algunas veces, realmente me he formado aquí. Salir del país no está al alcance de muchos de nosotros por lo económico y otras circunstancias”, señala la soprano.

Por eso, quien debutó en 2015 como la Reina de la Noche y Papagena en La flauta mágica, de Mozart, vuelca sus esperanzas en el el concurso fundado por Plácido Domingo. “El jurado viene de las casas de ópera más importantes en el mundo y que nos escuchen creo que es una gran oportunidad, antes de ir a audicionar fuera de México, ellos vienen a nosotros”.

Sofía Troyo, también soprano y quien apenas el año pasado se graduó en la Escuela Superior de Música, fue la última en entrar al concurso. Fue elegida como participante suplente, en caso de que otro cantante cancelara.

“En Operalia ponemos nuestros sueños, el talento y corazón a la vista del mundo. Espero que mi trabajo concuerde con lo que alguien necesite o quiera y poder pisar otros escenarios fuera del país”, dice.