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buena vida

Vinos boutique, tesoros amorosamente cultivados

En las tres subregiones del Valle de Guadalupe, en Ensenada, existen infinidad de pequeños viñedos cuya producción recibe la denominación "vinos boutique". Conoce por qué. 
Rosario Reyes
29 agosto 2016 21:10 Última actualización 30 agosto 2016 5:0
Este tipo de viñedos proliferan en Ensenada y comercializan caldos que por su producción pequeña se denominan vinos boutique. (Especial)

Este tipo de viñedos proliferan en Ensenada y comercializan caldos que por su producción pequeña se denominan vinos boutique. (Especial)

A Raymundo Sánchez Laurel le gusta la cerveza artesanal, tanto que hace seis años decidió comenzar a elaborar sus propias cheves, como él les llama. También, disfruta del buen vino. Así que después de probar el éxito como cervecero y haber hecho algunas mezclas en viñedos de sus amistades, estudió en la Escuela de Enología y Gastronomía de la Universidad de Baja California, para hacer sus propios caldos.

“Entonces ya tenía este terreno y empecé a sembrar uva Nebbiolo”, recuerda detrás de la barra de El Laurel, su pequeño viñedo, donde recibe a los visitantes con degustaciones de cerveza y vino tan ricas como su conversación.

En este espacio produce blancos, rosados y tintos de distintas mezclas -a pesar de que sólo cultiva un tipo de uva-, así como varios tipos de cerveza, que cambia frecuentemente. En estas fechas cuenta con una cerveza veraniega, muy ligera y refrescante, hecha de una sola cebada, a la que agregó vino moscatel; una Pale Ale y una Stout, las cuales se sirven directamente del barril.

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Vinos

Su selección de vinos es mayor, jóvenes y de crianza. La singular vinícola se abrió paso, literalmente, en el cerro; ubicada justo debajo del salón donde está la barra, tiene paredes de roca natural y una temperatura baja con cierta humedad, propicia para su cuidadosa, cuya primera edición premium fue el Alejandrina 2013. Ahí reposan por estos días las barricas que contienen lo que a finales de 2017 será su siguiente selección.

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Cava El Laurel

Dirección: Manzana 8, Lote 11, La fortuna, San Antonio de las Minas, 22766, Ensenada, Baja California
Teléfono: 01 646 947-8655
Horario: Viernes a domingo, 11:00 a 17:00

Cava El Laurel

Este tipo de viñedos proliferan en Ensenada y comercializan caldos que por su producción pequeña se denominan vinos boutique. Cada anfitrión –normalmente el propio dueño- recibe a los visitantes con degustaciones de sus productos y el punto de venta exclusivo es el mismo sitio. Son únicos para disfrutar en momentos especiales.

El fundador de El Laurel es gran conversador. Cuenta que la batalla contra la naturaleza es dura. La falta de agua es un problema que enfrentan todos los productores en una zona donde llueve escasamente.

A pesar de todo, se ha ocupado de hacer cuidadosas mezclas. Su vino blanco, a base de Chardonnay, Chenin Blanc y Cabernet Sauvignon, se elabora con varietales que compra a otros productores del Valle. “Y estoy asociado con el Viñedo Ojos Negros. El blanco es un vino con acidez media, muy frutal aromático, fresco”, cuenta.

Su Nebbiolo es la base del vino premium y se utiliza en otras mezclas de Merlot, Syrah, y Cavernet Sauvignon para el tinto que, en cualquiera de las presentaciones de El Laurel, es una verdadera delicia.

Tiene una producción anual de entre mil y mil 500 cajas. El propietario reconoce que el negocio de los vinos boutique está en la elaboración de caldos de excelente calidad, que se comercializan directamente; él tiene algunos clientes particulares en el país, a quienes les hace llegar pequeños pedidos.

La Cava El Laurel está ubicada en San Antonio de las Minas, una de las tres subregiones del Valle de Guadalupe. Las otras son El Porvenir y Francisco Zarco. Aventurarse en sus caminos permite descubrir tesoros amorosamente cultivados. Los encontrará fácilmente, ya que en el Valle de Guadalupe hay más de 80 vinícolas y unas 50 bodegas. El viaje es largo en una extensión de alrededor de 3 mil 800 hectáreas de viñedos y, como es imposible recorrerlos en una sola vuelta, siempre será una buena razón para volver a Ensenada.