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Vinos: aprovecha hasta la última gota

A partir de los residuos que quedan después del procesamiento de tintos con uva tempranillo, surge una línea de tratamiento corporal que te hará lucir radiante.
Lizbeth Hernández
02 mayo 2017 22:21 Última actualización 03 mayo 2017 5:0
A partir de los polifenoles de la uva, que son las sustancias que tienen para protegerse de los agentes externos, se crea el eminol. (Especial)

A partir de los polifenoles de la uva, que son las sustancias que tienen para protegerse de los agentes externos, se crea el eminol. (Especial)

Después de que una buena botella de tinto está terminada, en su proceso de producción aún quedan residuos de vid que alojan un contenido de alto valor. Esa es la materia prima para desarrollar una línea de cosméticos cuya especialidad son los polifenoles de uva tinta, un antioxidante natural con potencia superior a las vitaminas C y E.

Se trata de un ingrediente contra el envejecimiento prematuro, que a su vez evita la oxidación de fibras de colágeno y elastina. Pero para llegar a él hicieron falta años de investigación, mismos que invirtió la casa vinícola Matarromera, que desarrolló Esdor, línea de cremas, sueros, aceites y tratamientos hechos de tintos con uva tempranillo.

“En esos residuos había oro molido. Una de las características de esta línea es que las uvas se desarrollan soportando las inclemencias del tiempo y conservan sus nutrientes”, asegura Isabel Negrín, embajadora de la marca española.

Las vides crecen en la Milla de Oro. Es un triángulo vinícola que, por su ubicación en la zona de la Ribera del Duero, aporta a las uvas sabores fuertes y definidos.

A partir de los polifenoles de la uva, que son las sustancias que tienen para protegerse de los agentes externos, se crea el eminol, extracto con elevada capacidad antioxidante que ayuda a neutralizar los radicales libres causantes del envejecimiento cutáneo.

Además de España, la línea se comercializa en 20 países, con presencia en Irán, Polonia, China y Dinamarca.

Prueba de su calidad es que forman parte de los exclusivos tratamientos que ofrece el Spa Aire, con sucursales en Barcelona, Sevilla, Chicago, París, Londres y Nueva York. Ahí se ofrece el baño de vino, tratamiento con un valor superior a mil dólares por pareja.

“Nuestros productos están desarrollados con más del 85 por ciento de ingredientes naturales, no tienen aceites minerales ni colorantes artificiales, y están libres de parabenos”, añade Negrín.

En el mercado mexicano se pueden encontrar productos de limpieza diaria, tratamientos contra el envejecimiento, hidratantes, exfoliantes, cremas y una línea especial para hombres que incluye hidratantes, bálsamo para después del afeitado y roll-on para el contorno de ojos. El precio por unidad oscila entre los 500 y mil 200 pesos. Su producto estrella es el reparador intensivo S.O.S.

“Ofrece luminosidad a la piel, previene el envejecimiento celular y protege de agresiones externas”, asegura Negrín, quien lo recomienda para recuperarse después de agitados días de estrés.