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CULTURAS

Versos croatas desde las cenizas

El Mundial Brasil 2014 comienza hoy con el enfrentamiento entre Brasil y Croacia, un país que, en menos de 100 años, ha vivido tres guerras, mismas que han inspirado numerosos versos. 
María Eugenia Sevilla
11 junio 2014 21:33 Última actualización 12 junio 2014 5:0
Letras croatas

Letras croatas

En menos de 100 años, Croacia ha vivido tres guerras. La voz de la tragedia se ve reflejada en sus letras, pero también en la merma provocada por la sangre, que impactó en su producción literaria. A pesar de todo, la voz de sus poetas resurge -sanación de poderes mitológicos- de entre las cenizas.

En las últimas dos décadas, la creación poética del país balcánico se pluraliza y adquiere los rasgos posmodernos del eclecticismo, explica Zeljka Lovrencic, especialista en el tema y traductora de las letras croatas al español.

Aunque cimbrado una vez más por el conflicto bélico -la Guerra de la patria, en 1990-, el escenario hoy es, por obvias razones, distinto al que dio origen a la historia de las letras modernas de Croacia.

“En 1914, cuando comienza la Primera Guerra Mundial, el país se encontraba en el umbral de una nueva época: el Imperio Austro-Húngaro, del que formaba parte, agonizaba, y con él cuatro de sus más significativos escritores croatas, entre ellos Antun Gustav Matos, el escritor emblemático del modernismo”, recuerda Lovrencic.

Un segundo momento decisivo para las letras croatas fue la Segunda Guerra Mundial, que causó la emigración de muchas plumas a América, especialmente a Argentina, donde prevaleció la poesía. “Algunos autores ya conocidos escribieron fuera sus obras más destacadas y maduras”, afirma.

En 1990, Croacia tuvo las primeras elecciones libres después de la Segunda Guerra. La nación se independizó así de Yugoslavia, y rompió sus relaciones de estado con ese país, que reaccionó con la destrucción de sus ciudades, en una cruenta lucha por liberar los territorios ocupados.

“La Guerra de la patria, la más reciente como experiencia traumática, se impuso como un tema literario importante, como una obsesiva y dolorosa inspiración para la creación artística”.

A diferencia de la poesía de las vanguardias y del modernismo posterior a 1952, los poetas de hoy muestran una aspiración hacia la sencillez, la comunicación y claridad de expresión, advierte la experta.

“Los poetas croatas siempre fueron croatas y respetaban su tradición. No se puede decir que lamentamos el desmembramiento de un país como era Yugoslavia. Nos liberamos de algo que no era bueno para nosotros”.

Los versos aquí contenidos se desprenden de uno de los escasos libros que hay de poesía croata en español: Bajo la ceniza del antiguo fuego (La Zonámbula, 2011), antologada por Lovrencic para su publicación en México, bajo la edición del poeta Jorge Orendáin.

1
Lana Derkac (Pozega, 1969)

 

Lana Derkac

Las nubes mimaron a la lluvia por última vez

Soy una bomba gastada que no te alimentará 
con la miel de las palabras te dije esta mañana 
porque no me dieron mi pastel


A la muchacha detrás del mostrador le pedí
el pastel de esperanza en vez de pastel de crema
y ella, rápidamente, movía la cabeza
Nosotros somos más concretos, tenemos programa
Pandora se encuentra en otro partido político


Pronunció esas dos frases mientras
las nubes sobre Zagreb por última vez
mimaban la lluvia como a sus críos
y los ángeles cuidaban los almacenes de los sueños
Te extrañabas como todavía
de todos prestan las llaves

El verano puso el trigo en los silos

La paciencia es el mito que
colgamos como ropa, la telaraña o los pájaros
al cenit

1
Ruzica Cindori (Ludbreg, 1961)

 

Ruzica Cindori

El tren de las afueras de la ciudad

Hombre,
de nuevo estás solo.
Sobre los rieles
buscas tranquilidad,
porque no la hay
ni en la casa amarilla
ni en el libro negro.
No conoces otros refugios.
La crueldad te atemoriza.
Afuera, bajo el sol,
no te quitas ni la gorra
ni el abrigo.
El verano fue impaciente,
y el otoño ya se muere.
Mira, ya viene la muerte:
tiene las mandíbulas
del tren de las afueras de la ciudad.

 

1
Borben Vladovic (Split, 1943)

 

Borben Vladovic

La toalla en la playa

Dejé la toalla en la playa
ocupé un pedacito de tierra quemada
para todos los veranos, todos los inviernos, todas las olas
Llevé al imaginado apartamento
las dimensiones de tamaños medianos de color azul
como el mantel de mi mesa celestial
Los anfitriones me preguntaron
si eso abajo era mi toalla
y dijeron que la usan todos
Por eso la he dejado
respondí, y me fui al convento
cerca del mar, a la perfumada soledad, al lado de los pinos
cuyas ventanas están abiertas
a todas las desdichas.

 

1
Diana Rosandic (Rijeka, 1964)

 

Diana Rosandic

El futuro

Te aspiro en el tiempo
Eterno
No me oprime la espera

Los besos pueden
Ocurrir o no

Ya abrirás la puerta
No timbro con impaciencia
No me preocupo
¿Entrada justa? ¿Piso? ¿Casa? ¿Barrio?
¿Ciudad? ¿Estado? ¿Continente?

Ya no tengo miedo.
Es equivocado el planeta.

Quizá los besos ya ocurrieron
y ahora empieza la síntesis.

 

1
Dunja Detoni-Dujmic (Krizevcl)

 

Dunja

¿Tenemos que tomar todo eso en serio?

Fue una locura mirar tanto tiempo la taza de café
Al dedo índice sumergido en el gastado poso,
En verdad locura amenazante.
No, nosotros no somos personas temerosas,
Sólo nos preguntamos en esta mañana crujiente:
¿Vienes con las maletas a través del sur extendido
y aguas masivas, derecho de la vorágine del
Océano Pacífico
donde la entrada es angosta y no hay puertas
en ninguna parte?
¿Llegas entonces de un continente ruidoso
mientras mi corazón golpea como un ser en otro ser?
¿En verdad vienes del poso del que
por ignorancia me sujeto
como a la salvación y aprietas el timbre?
Lo que de ninguna manera esperábamos,
asustados de que no exista fuerza que lo mueva
ni Dios que conteste a nuestra llamada con un silbido.

  

1
Delimir Resicki (Osijek,1960)

  

Delimir Resicki

La tierra de nadie, Kamov*

En ninguna parte, nunca
he encontrado ni un palmo
de la tierra de nadie.
Y no es que no
buscara paraísos perdidos.
Ahora sé que yo soy
en realidad
esa tierra de nadie en la tierra
ese algo
en lo que se puede detener
el desprevenido pie de nadie
y que no se asusta
de la gran estridencia
de su propia voz

y escapa entre las madres
entre fronteras.


*Janko Polic Kamov (1886-1910),
escritor croata