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Usain Bolt y Ostrava, una vieja historia de amor

El jamaiquino ha sido el amo y señor de las pruebas de velocidad durante nueve años, monopolizando todos los grandes títulos. Este miércoles en Ostrava (República Checa), ciudad con la que ha tejido una relación especial, correrá los 100 metros por novena y última vez.
Agencias
27 junio 2017 15:55 Última actualización 27 junio 2017 16:14
Ostrava ha seguido de cerca y de forma progresiva la ascensión del astro jamaiquino. (Reuters)

Ostrava ha seguido de cerca y de forma progresiva la ascensión del astro jamaiquino. (AP)

"Estoy casi como en casa", dice la leyenda del atletismo Usain Bolt sobre la austera y poco paradisíaca Ostrava (República Checa), con la que ha tejido una relación especial a lo largo de su carrera y en la que este miércoles correrá los 100 metros por novena y última vez.

El hombre más rápido del planeta baja el telón con un recorrido que tendrá como punto culminante el Mundial de Atletismo que este agosto se disputa en Londres (Inglaterra). Pero antes, era obligatoria una parada en Ostrava, cuyo público le ha visto crecer.

Bolt -récord del mundo en 100 m (9.58) y 200 m (19.19)- llegó a la ciudad checa (antigua cuna siderúrgica y minera del país) por primera vez en 2006, cuando solo contaba con 20 años. Dos años después, se convirtió en triple campeón olímpico en Pekín.

Ostrava ha seguido de cerca y de forma progresiva la ascensión del astro, que sólo se ha perdido dos citas en 11 años como profesional (las de 2013 y 2014).

La estela del atleta en la urbe se deja sentir, por ejemplo, en uno de los altos hornos que se encuentra a las afueras de la ciudad, rebautizado con el nombre 'Torre Bolt'; igual que un café que también tiene por nombre el apellido del atleta, así como el símbolo de un rayo (emblema del jamaicano) decorando una de las paredes del establecimiento.

TRATO AMABLE Y SERVICIAL
"Estoy muy contento de poder venir aquí porque se trata de una de mis citas preferidas", dijo el velocista, de 30 años, el lunes. "Correr aquí por última vez es un sentimiento increíble".

"Estoy casi como en casa. El público siempre ha sido extraordinario. No importa que haga mal tiempo, los seguidores acuden y el estadio está siempre lleno", apuntó.

En el origen de esta historia de amor entre Bolt y Ostrava está el eslovaco Alfons Juck. El director de la prueba reparó en el atleta jamaicano en 2002, cuando éste se impuso en la final de 200 m de los campeonatos del mundo junior.

La invitación oficial llegó dos años después, en 2004, pero una lesión impidió que Bolt asistiera ese mismo año. En cualquier caso, el 'matrimonio' no tardaría en formarse. La clave de este vínculo especial está en el trato amable y servicial que la organización le ha dispensado siempre a la estrella.

Una filosofía de trabajo que a lo largo de los años también ha atraído a otras grandes figuras del atletismo como Wayde Van Niekerk, Mo Farah, David Rudisha o Christian Taylor.

CURIOSIDAD POR QUIÉN SERÁ SU SUCESOR
Usain Bolt tiene mucha curiosidad sobre quién le reemplazará como el hombre más rápido del planeta. El astro está confiado que eso no se sabrá en su última carrera de envergadura que se disputará en agosto en Londres.

Pero se mostró impasible cuando el lunes se le preguntó si temía perder en su última carrera antes del retiro. “Mi entrenador siempre encuentra la manera (de que yo gane)”, señaló Bolt. “No estoy preocupado”.

En cuanto a su sucesor, Bolt asegura que disfrutará ser un mero espectador de la pugna por el trono del rey de la velocidad.

Ostrava tendrá que conformarse con la promesa que lanzó Bolt: volverá a la ciudad en 2018, pero esta vez como simple espectador.