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Una suite de jazz inspirada por "Birdman"

El plano secuencia simulado de la película de Alejandro González Iñárritu inspiró al músico Antonio Sánchez para componer su primera pieza de larga duración: "Meridianos", una suite de una hora que da lugar a su cuarta producción discográfica propia y que presentará en México en noviembre.
María Eugenia Sevilla
16 marzo 2015 21:30 Última actualización 17 marzo 2015 5:0
La instrumentación es la de su cuarteto, Migration: piano, saxofón, bajo y batería. (Justin Betman)

La instrumentación es la de su cuarteto, Migration: piano, saxofón, bajo y batería. (Justin Betman)

La primera incursión en cine del baterista mexicano Antonio Sánchez no quedó solamente en cinco premios y una descalificación para que la banda sonora de Birdman compitiera por el Oscar. El plano secuencia simulado de la película de Alejandro González Iñárritu inspiró al músico para componer su primera pieza de larga duración: Meridianos, una suite de una hora que da lugar a su cuarta producción discográfica propia y que presentará en México en noviembre.

“Nunca había tratado de tocar una pieza larga, sin parar, de principio a fin”, comenta vía telefónica desde Nueva York, donde reside quien es considerado como uno de los jazzistas de mayor prestigio en el mundo.

Aunque comenzó a componer su nueva partitura mientras estaba de gira con el grupo de Pat Metheny, el descanso que el guitarrista estadounidense se está tomando este año le permitió, por un lado, asistir a las premiaciones de Birdman, pero también concentrarse en la creación de su suite.

“Me interesó mucho el tema de los meridianos, estas líneas imaginarias que cruzan el planeta y la esfera celestial, nuestros cuerpos, nuestra mente, y que convergen de maneras diferentes. Quería hacer una composición cuyos motivos convergieran de formas distintas a lo largo de la obra”.

La instrumentación es la de su cuarteto, Migration: piano, saxofón, bajo y batería. “Tenemos algunos invitados: mi prometida, Thana Alexa, canta”.

Otro proyecto que el músico lleva a cabo es el de la musicalización en vivo de Birdman, que espera poder traer a México. Rechaza que un soundtrack integrado por solos de batería fuera una idea demasiado avant garde para la época.

“A mucha gente le encantó; los únicos que lo rechazaron fueron los de la Academia, ellos tienen fama de ser un poco anticuados, vienen todos de la música clásica y una musicalización con batería, que tal vez no consideran un instrumento serio, me parece que fue la razón para que la descalificaran. Por el contrario, fue tan original que tocó algo en la fibra humana que otras propuestas no”.

Como músico, a Sánchez le disgusta la manera en que el cine suele ser musicalizado orquestalmente. “Te dan con una cuchara en la boca lo que debes estar sintiendo, y la música acaba siendo de fondo. Como músico de jazz he luchado toda mi vida para no hacer música de fondo. Lo que hicimos en Birdman fue una propuesta muy visceral que, te haya gustado o no, no la puedes ignorar”.

La idea musical de Birdman la tuvo González Iñárritu desde un principio, explica Sánchez. Ambos se conocieron en Estados Unidos, cuando el cineasta asistió a un concierto de Pat Metheny y terminaron siendo amigos. El proyecto que éste le propuso para musicalizar su película le fascinó y aterrorizó, confiesa. “O iba a ser genial o iba a salir muy mal”.

Pero la propuesta era congruente, dice: “La comedia tiene mucho que ver con el ritmo y la batería sería el vehículo ideal para proveerlo”.
Sánchez volverá a la pantalla grande, pero ahora como actor. “Grabé una escena en una cinta sobre la vida de Miles Davis, que dirige Don Cheadle, en la que coactúa con otras súper estrellas del jazz mundial como Herbie Hankock y Wayne Shorter.