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CULTURAS

Una polémica de novela envuelve la segunda obra de Harper Lee

Tras sufrir un derrame cerebral en 2007, Harper está en una silla de ruedas, casi no escucha y ve muy poco. Conoce la historia de esta gran autora estadounidense que acaba de publicar su nueva novela "Ve y pon un centinela". 
Bloomberg
14 julio 2015 22:31 Última actualización 15 julio 2015 5:0
Se espera que Lee, de 89 años, pase el martes en una residencia de ancianos donde vive en Monroeville. (AP)

Se espera que Lee, de 89 años, pase el martes en una residencia de ancianos donde vive en Monroeville. (AP)

El pórtico del asilo Meadows, en Monroeville, Alabama, es vigilado las 24 horas por un guardia. Un espectáculo extraño en este aislado pueblo, pero en Meadows vive la casi nonagenaria Harper Lee, autora de Matar un ruiseñor, obra fundamental de la literatura estadounidense y ganadora del Premio Pulitzer. Su segunda novela, publicada 55 años después de la primera, fue lanzada al mercado anglosajón ayer, con una tirada inicial de más de 2 millones de ejemplares. Hoy llega a Latinoamérica.

El lanzamiento de esta novedad editorial por la casa HarperCollins se ha visto envuelto por la polémica: en torno a él giran sospechas de un posible abuso de confianza hacia la autora por parte de su amiga y apoderada, la abogada Tonja Carter, quien según amigos cercanos, controla sus visitas, por lo que no ha sido posible esclarecer si realmente aprobó la publicación.

El círculo más íntimo de Lee, los pocos amigos y parientes dispuestos a hablar, me confesaron que tenían sospechas, pero sólo se abrirían bajo la promesa de no publicar lo que me dijeran. Una de ellos señaló una frase de The Mockingbird Next Door, libro de la periodista del Chicago Tribune Marja Mills sobre el tiempo que fue vecina de los Lee: “Los que saben no hablan y los que hablan no saben”. Luego me preguntó cuán bien conocía yo a Carter.

Tras sufrir un derrame cerebral en 2007, Harper está en una silla de ruedas, casi no escucha y ve muy poco. Su hermana mayor, Alice Lee, socia del bufete paterno, Barnett, Bugg, Lee & Carter, cuidaba de ella y se hacía cargo de sus asuntos financieros. Al morir, el año pasado, dejó el bufete a cargo de Tonja Carter.

La abogada cuenta que tres meses antes de la muerte de Alice, en agosto, encontró en la caja de seguridad de las hermanas Lee un manuscrito atado a la copia original de Matar un ruiseñor. Se trataba de otra novela de Harper Lee, Go Set a Watchman (Ve y pon un centinela). “(Harper) estaba totalmente sorprendida,” narra Joy Williams Brown, amiga de Lee desde 1950. Ella y el agente literario de la autora, Andrew Nurnberg, dicen que la escritora -quien había jurado no volver a publicar- no quería que Watchman llegara a la imprenta, pero luego cambió de opinión. Jonathan Burnham, vicepresidente senior en HarperCollins, visitó a Lee la primera semana de julio, acompañado de Michael Morrison, presidente y editor, para presentarle una versión preliminar de la novela. Aseguran que Lee se mostró entusiasmada por su libro e incluso seleccionó la cubierta.

Poco después de que se anunciara la publicación de Watchman, las autoridades estatales recibieron una denuncia anónima de alguien cercano a Lee sobre un posible maltrato a la anciana, pero tras las pesquisas, las autoridades cerraron la investigación en abril.

Carter, de 50 años, ha rechazado casi todas las solicitudes de entrevista relacionadas con Go Set a Watchman. Acordó hablar conmigo sólo si no la citaba directamente, y no respondería ninguna pregunta sobre Lee. Con su ayuda, Lee parece haber asumido un interés más activo en el legado de Matar un ruiseñor.

Si Watchman sigue vendiéndose, Lee ganará mucho dinero. Y dado que el libro es un volumen complementario del anterior, Lee tendrá una serie bajo marca registrada, lo que facilitará la protección de sus títulos. Al tramitar la marca, y habiendo presentado ya algunas demandas para protegerla, aunado a la publicación del nuevo libro y la creación de la entidad no lucrativa Mockingbird Co., la abogada está construyendo lenta pero metódicamente una industria alrededor de ambos libros desde los confines de la residencia de ancianos.

Go Set a Watchman es una primera versión, alternativa, de lo que más tarde se convertiría en Matar un ruiseñor. La autora nunca lo releyó, pero, a petición suya, se ha publicado prácticamente sin editar. Watchman está por convertirse en la novela más vendida del año. Es el libro que más presolicitudes ha tenido en la historia de HarperCollins. Su tiraje inicial es dos tercios mayor que la del último libro de Los juegos del hambre y su primera edición podría ingresar casi 40 millones de dólares. Encabezó la lista de los más vendidos de Amazon desde que se anunció su lanzamiento en febrero, y lleva la mayor preventa del sitio web en los últimos cuatro años. La librería de Monroeville ha pre-vendido casi 7 mil ejemplares.