AFTEROFFICE
buena vida

Una motocicleta hecha a tu medida; siéntete libre

Ya sea para la pista de carreras, para pasear o para la ciudad, existe una motocicleta para usted. Ducati llegó a México en 2009 y en su catálogo figuran modelos profesionales de alta velocidad, para rodar en pista o carretera. 
Rosario Reyes
16 septiembre 2015 20:44 Última actualización 17 septiembre 2015 5:0
En sus siete familias se encuentran modelos de todo tipo: para correr, pasear y de transporte urbano. (Cortesía)

En sus siete familias se encuentran modelos de todo tipo: para correr, pasear y de transporte urbano. (Cortesía)

Las pistas de motociclismo han sido tradicionalmente el laboratorio de pruebas de una marca fundada en Bolonia, Italia, en la década de 1920. De inicio, se dedicó a la naciente industria de radiocomunicación. Dos décadas después, en medio de la Segunda Guerra Mundial, los fundadores de la empresa, los hermanos Ducati, se dedicaron a estudiar y diseñar nuevos productos, entre los que destaca un pequeño motor para bicicleta. Ese fue el origen de la prestigiosa firma de vehículos cuyo ADN está en las carreras.

La marca llegó a México en 2009 y recientemente abrió en Lerma su novena concesionaria-taller, con venta y servicio de mantenimiento o personalización de motos, así como oferta de accesorios de motociclismo y lifestyle. Los precios van de 130 mil, el más bajo de la familia Scrambler, a 530 mil pesos, el más alto de la familia Panigale, el concepto superbike para las pistas de carreras.

En su catálogo figuran modelos profesionales de alta velocidad, para rodar en pista o carretera. “Son motos cada vez más rápidas y ligeras. Nuestra moto más veloz logra acelerar de 0 a 100 km/h en 2.6 segundos, el equivalente a un Bugatti Veyron”, explica Erwin Richter, gerente comercial de Ducati, acerca de estos bólidos cuyas versiones profesionales incluso pueden superar los 300 km/h.

En sus siete familias se encuentran modelos de todo tipo: para correr, pasear y de transporte urbano. Al nivel de marcas italianas de gran prestigio tanto de autos como de motos, del tipo Ferrari o Lamborghini, según Richter, estas motocicletas se prueban en las condiciones más extremas, pero también, honran el prestigio del diseño de su país de origen.

NINGUNO IGUAL
Personalizar una Ducati es posible gracias a su reciente lanzamiento: la moto Scrambler. Es una tendencia hacer suyo el vehículo, con detalles a gusto personal. “La Scrambler viene con un catálogo de partes que te permiten combinar piezas, colores, materiales -que si aluminio, fibra de carbono-, que te permiten hacer una pieza única”, agrega Richter.

La marca ofrece ventajas como permitir al usuario hacer todas las modificaciones que desee, sin correr ningún riesgo de perder la garantía, o afectar las características técnicas de la moto. “Es para uso urbano, para gente joven, que empieza en el motociclismo, inclusive mujeres. Es un modelo amigable, un poco más bajo y rápido, puede alcanzar hasta 200 kilómetros por hora; no quiere decir que se corra a todo, pero si quieres ir rápido, lo puedes hacer”, señala.

De acuerdo con Erwin, la Scrambler es ideal para ingresar al motociclismo desde el primer escalón. “Te hace motociclista antes de llegar a modelos con muchas más prestaciones”, afirma el directivo. Después, es inevitable seguir adentrándose en esta forma de vida sobre ruedas. Y las posibilidades son muy variadas.

“La Multistrada es la mejor para viajar, inclusive en pareja, con parabrisas alto, cómoda para el conductor y para el pasajero, con puños calentables por si te da frío en las manos y toda una serie de aditamentos para carretera. Tenemos la Diabel que es una moto tipo crusser, que es también urbana, pero con un diseño distintivo de la moto más bajita, más ancha, tipo americana”, finaliza Richter.