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Una lección de feminismo para niñas

Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, el libro que más cautivó a los jóvenes que asistieron a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2017, cuenta las historias de las mujeres que han pasado a la posteridad pese a su género.
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Elena Favilli (izquierda) y Francesca Cavallo son las autoras de este libro. (Especial) 

¿Qué tienen en común Cleopatra, Nina Simone, Yoko Ono y Zaha Hadid? Todas fueron mujeres que navegaron a contracorriente, ya sea en contra de sus padres, sus sociedades o sus paradigmas culturales.

En diferentes épocas de la historia, el género femenino ha sido separado, relegado, segregado o discriminado de muchas formas, desde violencia física hasta omisiones de sus logros.

Esa fue la razón por la cual las escritoras italianas Elena Favilli y Francesca Cavallo escribieron el libro que más cautivó a los jóvenes que asistieron a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara 2017: Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes (Destino). Un best seller, pero también un ejemplo de que la industria editorial está en constante transformación.

No sólo se trata de un trabajo abiertamente feminista —así lo describen las autoras—, sino del libro que más fondos ha recaudado en la historia del financiamiento colectivo: a través del sistema crowdfunding, obtuvieron más de un millón de dólares. Sin la intervención de ninguna editorial ni ningún agente literario.

El sentido feminista del proyecto, dicen las autoras en entrevista con El Financiero, fue lo que desató la solidaridad de la gente.

Desde un principio lo tuvieron muy claro: contar las historias de las mujeres que han pasado a la posteridad pese a su condición de género. Innumerables, los nombres que contemplaron al comenzar esta obra incluían un sinfín de razas, nacionalidades y épocas: Hipatia, Cleopatra, Isabel I, Catalina La Grande, Marie Curie, Nina Simone, Coco Chanel, María Callas, Serena Williams, Margaret Thatcher, Jane Austen, Helen Keller, Frida Kahlo, Eva Perón... Eligieron a 100 de estas figuras y las retrataron en forma de cuentos.

“Nuestro objetivo siempre fue motivar a las niñas y a las adolescentes a romper los moldes, pero sobre todo a inspirarse en todas esas mujeres que fueron pioneras de algo y que, en muchas ocasiones, ni siquiera fueron debidamente reconocidas”, comenta Cavallo.

Cuando juntaron el dinero para publicar el libro se encontraron con otra sorpresa aún más grande: el patrocinio de marcas de más de 70 países. Y luego las ilustraciones de 60 artistas de diferentes partes del mundo. Lo que comenzó como un bosquejo sencillo, terminó como un fenómeno editorial. Y qué mejor que uno que hable sobre la realidad de las mujeres a lo largo de la historia, comparten.

“Los factores culturales juegan un papel muy importante en la discriminación de género. Todo cuenta desde que naces, desde la ropa o los juguetes que te compran hasta las escuelas a las que asistes. Los roles de género son moldes y las niñas deben aprender a romper con ellos cuando sea necesario”, afirma Favilli.

Las autoras aseguran que es momento que las mujeres, desde pequeñas, ya no se tomen tan en serio los cuentos de hadas y princesas, que sólo replican los paradigmas culturales. ¿Por qué en lugar de contarles la historia de una princesa que espera el beso de su príncipe no les contamos la historia de una niña que quería llegar a Marte, o de una niña afroamericana y humilde que soñó con convertirse en la mejor tenista del mundo y lo logró?, se cuestiona Cavallo.

Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes
Sello: Destino
Año: 2017
Precio: 198 pesos


“Serena Williams demuestra mejor que nadie que la discriminación de género aún existe, pues gana menos dinero que sus compañeros tenistas hombres y ha recibido comentarios sumamente sexistas, tanto por su condición de mujer como por su color de piel. Asimismo es ejemplo de la mezcla de la masculinidad con la feminidad. Es una mujer musculosa, pero también es delicada. Su fortaleza física es impresionante, pero también aparece en las portadas de revistas de moda. Esta combinación ha provocado que sea doblemente discriminada, pues ella en sí misma es un choque cultural”, explica Favilli.

Las autoras aseguran que su mayor recompensa ha sido la cercanía que han establecido con sus lectores en redes sociales. Cuentan que madres y padres les han escrito para agradecerles porque el suyo fue el primer libro completo que sus hijos leyeron. También recuerdan cuando una mujer les dijo que gracias a estos “100 ejemplos de determinación y audacia” decidió comenzar un proyecto que tenía varado desde hace años por inseguridad.

Esta clase de confianza, dicen, no es algo que las mujeres experimenten con frecuencia. Las protagonistas del libro tampoco la tuvieron. En un mundo enteramente falócrata, aseguran, los logros femeninos han sido omitidos, plagiados e incluso borrados de la historia. “A muchas no pudieron eliminarlas; les resultó imposible porque sus aportaciones fueron magníficas. ¿Pero cuántas se han quedado en el camino sin obtener reconocimiento?”, cuestiona Cavallo.