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Un título, el mismo objetivo para Sergio Bueno y Cruz Azul

El nuevo estratega de la Máquina está de acuerdo en que ello incrementa su obligación al frente del equipo. "Estoy necesitado de un título". De la mano de sus jugadores establecerá un orden y procurará desaparecer la impaciencia, nerviosismo y estrés que perjudican al conjunto.
Domingo Aguilar Mendiola
10 junio 2015 0:31 Última actualización 10 junio 2015 5:0
El colimense asegura que el trabajo es la mejor respuesta que tiene para los escépticos. (Cuartoscuro)

El colimense asegura que el trabajo es la mejor respuesta que tiene para los escépticos. (Cuartoscuro)

Tanto al Cruz Azul como a Sergio Bueno les urge un campeonato. El nuevo estratega de la Máquina está de acuerdo en que ello incrementa su obligación al frente del equipo. “Estoy necesitado de un título”. De la mano de sus jugadores establecerá un orden y procurará desaparecer la impaciencia, nerviosismo y estrés que perjudican al conjunto.

Su llegada se da envuelta en la crítica y menosprecio tanto de aficionados como de medios de comunicación. Incluso algunos lo calificaron como un técnico improvisado; sin embargo, el entrenador se ha mantenido en los banquillos por 14 años.

“Siempre he intentado ser muy reflexivo para darle el valor que corresponde a las cosas. Sé dónde estoy situado. Sé quién declara con conocimiento de causa, con un análisis serio y profundo. Sé quién se aventura y externa opiniones a la ligera, sin sustento. Siempre he sido consciente que en este medio hay momentos de halagos y de críticas”, dice quien se retiró de las canchas el mismo año en que el club cementero consiguió su último campeonato: 1997.

El colimense asegura que el trabajo es la mejor respuesta que tiene para los escépticos, aquellos que también se convierten en motivantes para mejorar el desarrollo de sus tácticas sobre el césped.

Ha estado al frente de 14 planteles (15 con el actual) y sólo ha ganado un campeonato de la liga de ascenso con el León. La máxima categoría se le niega; la estadística no lo favorece: cuatro liguillas en 21 torneos y un saldo negativo de 86 triunfos, 81 empates y 104 derrotas.

Al frente de instituciones de diferentes tipos de presupuesto en su carrera, la oportunidad de manejar varias escuadras le ha servido para fortalecerse y crecer como entrenador. “Hubo momentos donde las cosas no me han salido bien y ha habido otros donde me toca ver la otra cara de la moneda: hice muy buenas campañas con equipos que se pensaba que estaban para otras cosas (…) He llegado a un club que lo tiene todo y estoy perfectamente preparado”, agrega.

Partidario del buen ambiente en el vestidor, fundamenta su desempeño en el diálogo y está consciente que sus elementos persiguen objetivos individuales, pero consigue hacerlos trabajar en aras del grupo. “Necesita existir un vestuario que entienda los objetivos a perseguir”, argumenta Bueno.