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ENTREVISTA
Pablo León de la Barra, curador de arte

Un mexicano en el Guggenheim

Pablo León de la Barra es el primer curador mexicano del Museo Guggenheim de Nueva York, uno de los más importantes del mundo. En entrevista, el curador comparte algunas de sus opiniones sobre el arte latinoamericano. 
María Eugenia Sevilla
01 julio 2014 22:55 Última actualización 02 julio 2014 5:0
Pablo León de la Barra es curador en el Museo Guggenheim de NY. (Cortesía)

Pablo León de la Barra es curador en el Museo Guggenheim de NY. (Cortesía)

Pablo León de la Barra (1972) es el primer curador mexicano del Museo Guggenheim de Nueva York. Desde hace un año está a cargo del programa UBS MAP para Latinoamérica, donde investiga y reúne obra de artistasde la región que formará parte de la colección de recinto. De esos trabajos surgió la muestra Bajo el mismo sol. Arte de Latinoamérica hoy, que se exhibe en el icónico espacio neoyorquino, donde el comisario permanecerá en el cargo hasta agosto de 2015.

___¿A qué atribuye que en años recientes el hemisferio norte voltee a ver con creciente interés el arte de América Latina?

___Es un proceso que lleva años gestándose: por un lado está la globalización, el Internet, que hacen que los antiguos puntos del poder hegemónico del arte volteen hacia otros centros donde están sucediendo cosas tan interesantes como en Nueva York, Londres, París, Berlín… Pero es una movida doble, porque de este lado también hay una revaloración de lo propio, de lo que está sucediendo, y hay una serie de actores en cada lugar, trabajando para articular sus escenas artísticas y darle visibilidad a lo que están haciendo.

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Pablo León de la Barra

___¿De qué manera influyó su generación, la escena artística de México en los 90, para desarrollar su mirada?

___Me empecé a involucrar en el arte en 94-95 en la Ciudad de México. Me tocó vivir un momento interesante, la crisis económica post-Salinas, pero también de gran efervescencia: había muchos artistas jóvenes organizándose, creando espacios para exponer, haciendo cosas con gente de otros países, de modo que esa energía de crear a pesar de la crisis, me formó.

___ Su trabajo se ha definido por articular la producción latinoamericana en el extranjero, ¿qué vetas ha encontrado a lo largo de su trayectoria?

___Cuando hice mi maestría y doctorado en Londres, mi mirada se volteó a hacia el sur. En México estamos muy acostumbrados a ver hacia el Norte; pero allá conocí artistas y curadores latinoamericanos de mi generación con los que había una serie de ideas en común o de formas de enfrentar las cosas; y que además compartíamos historias semejantes, desde un pasado colonial hasta haber crecido en situaciones de gobiernos represivos o de crisis económica, o en países con una narcoeconomía. Me di cuenta de que muchos artistas trabajan a partir de ese contexto. Ahí fue que intenté conectar las prácticas en estos sitios para mostrar sus consonancias.

___¿Qué consonancias identifica?

___Muchas de ellas aparecen como las rutas temáticas que articulan la exposición; no quiero decir que son las únicas: el legado del arte conceptual; el trabajar la modernidad a partir de lo que implica hoy; la idea de lo tropical, qué implica trabajar desde los trópicos; cómo se trabajaba la abstracción antes y ahora; el activismo político, cómo el arte puede tener implicaciones más allá del cubo blanco; la idea de participación y de emancipación...

___Cuando se ha cuestionado la pertinencia de hablar en términos de centro y periferia, ¿qué implicaciones tiene el concepto de tropicalidad? ¿Existe una manera tropical de hacer arte?

___Hay ciertas maneras de hacer y pensar diferentes a ciertos cánones occidentales, que suceden entre los trópicos. En los 60 tenía que ver con una actitud fundamentalmente política. (Hoy) tiene que ver con cómo en nuestras latitudes -más allá de centro y periferia-, hay una actitud con el espacio donde el adentro y el afuera, lo público y lo privado, se mezclan más; también tenemos otra relación con el tiempo, un tiempo más elongado, que no tiene tanto que ver con la actividad de producción capitalista. Eso es algo que permea dentro de prácticas artísticas que dejan de ser meramente conceptuales para ser tropicalmente conceptuales, o modernidades tropicales, al igual que hay otras intersecciones, como las poíltico-conceptuales. Estos entrecruzamientos son lo que me ha interesado.

___ Tras la muerte de las ideologías, ¿cómo se da el vínculo del arte con la política hoy?

___Sigue habiendo ideologías presentes en nuestro continente, que sobre todo tienen que ver con composiciones económicas y movimientos hacia un neoliberalismo capital o un populismo. La complicada relación con Estados Unidos del siglo pasado sigue en la obra de muchos artistas para los que lo estético es herramienta para la consciencia.