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Un adiós simbólico

Joan Sebastian dice que no está en sus planes retirarse del mundo de la música porque “me hace falta mi público y las maravillas que suceden cuando tengo esa retroalimentación”.
Sandra Aguilar Loya
09 febrero 2014 22:22 Última actualización 10 febrero 2014 5:0
Joan Sebastian. (Cuartoscuro)

El 22 de febrero comenzará en Iguala, la gira La última maroma. (Cuartoscuro)

“No me retiro, le estoy diciendo adiós a los ruedos; es decir, me estoy retirando del espectáculo de los caballos y del jaripeo, nada más”. Con esta declaración Joan Sebastian aclaró ante los medios de comunicación que tuvo que tomar esta decisión por cuestiones de salud.

Montado en su caballo, en su rancho Las Palmas en Cuernavaca, Morelos, Joan Sebastian anunció que este será sólo un adiós simbólico, ya que sólo abdicará a su título de “El rey del jaripeo”. Sin embargo, no está en sus planes el retirarse del mundo de la música porque “me hace falta mi público y las maravillas que suceden cuando tengo esa retroalimentación de canto-aplauso”.

Hace 15 años, el cantante fue diagnosticado con meloma múltiple, los médicos que atendieron su caso le prohibieron cantar. “Yo fui midiéndole el agua a los camotes y me di cuenta de que podía seguir con la pasión y el gusto por los caballos, después de haber dejado no solamente los jaripeos, dejé incluso los escenarios por más de dos años, pero cuando me di cuenta de que los necesitaba, incluso del usufructo, el cariño y el aplauso del público.

“Ya le rasqué 15 años la panza al tigre, tengo 62 años de vida, muy satisfecho de lo que he logrado, así que quiero retirarme en plenitud, no me retiro de los caballos porque ya no pueda montar, quiero retirarme haciendo un papel honroso como jinete”.

Joan Sebastian, luego de una vida montando caballos briosos, hasta amañados en épocas en las que su cuerpo estaba preparado para ejercer diversas faenas y suertes, luego de tres embates del cáncer, el también productor musical sintió cómo “me mermaba”, mientras que algunos integrantes de su familia que sufrían con sus presentaciones.

Fue ahí donde se dio cuenta de que ya era “el momento de decir adiós dignamente, así que esta será tal vez, la última maroma”.

Y aunque su pasión la conforman los equinos y el rancho porque desde siempre “hemos sido rancheros”, la música y sus sueños como productor, éstos todavía son muy amplios, “aún tengo terreno donde sembrar y cosechar, sin embargo el compromiso de sacarle algunas suertes a los caballos y hacer algo diferente, ya no lo quiero tener.

“Así que en mi faceta como productor y compositor, que surgió sin fines lucrativos, sino como una necesidad espiritual, y mientras este corazón lata debajo de mis costillas voy a tener la necesidad de comunicar mis sentimientos, mis sueños, mis inconformidades, así que seguiré componiendo. Estoy finiquitando mi última producción Cruzando el mar”, finalizó Sebastian.

Por ello, el 22 de febrero comenzará en Iguala, Guerrero, la gira La última maroma. Joan Sebastian, el adiós a los ruedos, que se presentará en algunos espacios como el Palacio de los Deportes en la ciudad de México el 29 de marzo y que se extenderá por diversas plazas de la República Mexicana.