AFTEROFFICE
culturas

Triciclo Rojo: la poesía se ríe

La compañía Triciclo Rojo no sólo lleva recreación a los públicos más diversos, sino que brinda al espectador una oportunidad de encontrar el sentido de la vida. Realizará una gira por el Estado de México, que empieza este jueves 13 y se extenderá hasta febrero para llevar este taller y su espectáculo "Poeta de lavabo" a niños de escasos recursos.
Rosario Reyes
09 noviembre 2014 23:18 Última actualización 10 noviembre 2014 5:0
Triciclo Rojo realizará una gira por el Estado de México, que empieza este jueves 13. (Cortesía)

Están por emprender una nueva gira a comunidades no tan lejanas en la distancia física, pero sí en la de bienestar.. (Cortesía)

Con un escenario itinerante, la compañía Triciclo Rojo no sólo lleva recreación a los públicos más diversos, sino que brinda al espectador una oportunidad de encontrar el sentido de la vida. Esperanza e incertidumbre, el binomio que distingue al clown, el arte que cultivan estos artistas con formación de bailarines y educadores, conviven en esta propuesta con fines que rebasan la contemplación y el espectáculo.

El elefante polar, así llaman a esta carpa que, vista de lejos parece un iglú y en su interior guarda inesperadas experiencias a través de la imaginación; una aventura teatral que ahora se enriquece con el taller Cuando imaginas todo es posible, dirigido a niños de entre 7 y 12 años de edad.

Con casi una década de trayectoria, este moderno circo gitano ha visitado países como India, China, Dinamarca, Brasil, España, Portugal, Belice y Colombia, además de recorrer diversas ciudades del país, llevando sus espectáculos en una carpa que se instala el mismo día de la función, gracias al trabajo de 40 personas, 10 de ellas, protagonistas del show.

Están por emprender una nueva gira a comunidades no tan lejanas en la distancia física, pero sí en la de bienestar. Acompañado de otras dos compañías, Proyecto Perla y Orquesta Basura, Triciclo Rojo realizará una gira por el Estado de México, que empieza este jueves 13 y se extenderá hasta febrero para llevar este taller y su espectáculo Poeta de lavabo a niños de escasos recursos que viven en en esa entidad.

A través del proyecto Menores Trabajadores Urbano Marginales (Metrum), que brinda atención a niños en situación de riesgo y previene la expulsión y abandono del núcleo familiar, los artistas visitarán San Martín de las Pirámides, Tecámac, Los Reyes La Paz y Ciudad Nezahualcóyotl, entre otras localidades, con el apoyo de la Cámara de Diputados y del Instituto Mexiquense de Cultura.

Apuesta por la poesía
“En la niñez sucede la magia, se aprende la fantasía, la fe, se construyen muchas estructuras mentales”, dice Emiliano Cárdenas, fundador de la agrupación, junto con Natalia Cárdenas y Pilar Campo.
Cárdenas tuvo la idea de crear una carpa itinerante en 2008, tras ofrecer dos funciones con localidades agotadas en el Palacio de Bellas Artes.

Dirigido a los niños, su trabajo apuesta por la estética, según explica. “Hacemos obras que impacten la fibra emocional y no solamente se queden en la mera anécdota, no creamos obras con un sentido pedagógico, sino con un sentido poético”.

Sin embargo hay una enseñanza en sus montajes, reconoce el teatrero. Según él, uno de los sentidos del arte es provocar la imaginación, el sentido de creación y la capacidad de resolución de los conflictos personales. Eso es en lo que trabaja para cautivar a los niños. El clown, sostiene, trabaja desde la personalidad, no desde la técnica . El desempeño de la actividad depende mucho de quién la realiza. Abunda: “Al presenciar las artes escénicas, o entrar a un taller el espectador también va a descubrir sus habilidades; detona una serie de procesos mentales en la que empieza a desarrollarse un nuevo pensamiento”.

A Triciclo Rojo hay que verlo con ojos de niño. Con el mismo asombro que motiva al artista. “La honestidad es una de las fortalezas del clown. Después de hacer varias funciones, te vas cansando y te preguntas ¿qué voy a encontrar hoy en escena? Es como buscar un tesoro, y creo que una de las claves para hacerlo es subir al escenario libre, conectado con nuestro más profundo sentido del absurdo, de la búsqueda, darnos la oportunidad de equivocarnos, buscar ese tesoro que está escondido para ti. No hacemos una obra por hacerla, sino también estamos trabajando en nuestra propia búsqueda”, dice Cárdenas.

Artistas autogestivos han desarrollado un esquema de producción con apoyo institucional que no ha sido, en absoluto, fácil de conseguir. Sin embargo, cuando se da, la relación beneficia a ambas partes. “Las instituciones conocen otra manera de trabajar y nosotros aprendemos que un papel es parte de un gran procedimiento, que hay estructuras que bien ensambladas, pueden provocar muchos más beneficios para la comunidad artística de lo que imaginamos”.