AFTEROFFICE
CULTURAS

3 voces femeninas para entender a la nueva AL

Las cantantes Soledad, Lila Downs y Niña Pastori presentan "Raíz", un álbum que retrata la personalidad de una América Latina desde sus entrañas actuales. 
Rosario Reyes
08 abril 2014 21:25 Última actualización 09 abril 2014 5:0
Ejemplos del éxito de la música tradicional como World Music. (Cortesía)

Ejemplos del éxito de la música tradicional como World Music. (Cortesía)

Hace poco más de dos décadas, una etiqueta colocó a las músicas tradicionales en el mercado mundial, bajo el nombre de World Music.

Temas como la chacarera "A don Ata", de la cantante argentina Soledad (dedicada a Atahualpa Yupanqui), o "Caí", de Niña Pastori, que se convirtió en un éxito flamenco en España y en países de Europa y Latinoamérica, dieron realce a la música folclórica a nivel comercial. "La Cumbia del mole" es distintiva de Lila Downs en el mundo.

Con este éxito mercantil que no descuida la originalidad y el orgullo de pertenencia, estas tres cantantes comenzaron a planear en 2013 un ambicioso proyecto que se edita este mes: "Raíz", un álbum que combina el folclor de Argentina, España y México.

“Creo que todas las enfermedades sociales podrían utilizar un poco de raíz”, dice Lila Downs a propósito del orgullo que transmite este álbum producido por Aneiro Taño y Julio Jiménez Chaboli, con arreglos de Paul Cohen, en el que las cantautoras grabaron 16 temas, entre ellos el inédito "La raíz de mi tierra", escrito por ellas, en colaboración con Chaboli y Paul Cohen, "Que nadie sepa mi sufrir", "El día que me quieras" y "Puede ser".


En entrevista, las tres hablan acerca de cómo se plantan en los escenarios del mundo, orgullosas de lo que son, de su procedencia y honran una herencia que no terminan de descubrir.

Mientras Lila ha tenido que luchar contra estereotipos por ser indígena con ascendencia anglosajona, Niña Pastori advierte que en Andalucía es un orgullo ser gitano, precisamente por el flamenco, su música, que si bien de origen es machista, tiene mujeres que son pilares del género más puro.

Soledad tuvo que enfrentar prejuicios por ser una “gringa” cantando folclor en Argentina. De ascendencia italiana, ha cultivado la expresión mestiza desde los ocho años y su círculo más cercano no entendía muy bien lo que hacía artísticamente, hasta la salida de su primer disco.

“Que haya gente joven haciendo la raíz es fundamental, porque eso invita a que la gente sienta curiosidad”, exclama Niña Pastori. Hay canciones, agrega Soledad, que no tienen tiempo y justamente son las que tienen qué ver con la raíz .

A mí lo que me encanta son las diferencias, porque eso nos hace únicos, declara Lila Downs, emocionada por la idea.

Unidas, las tres, al margen de este proyecto, por una amistad que les permite ir descubriendo sus respectivas culturas y la belleza que produce el mundo del arte.