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Tres vinos que debes tener en tu refrigerador este verano

Ya sea para una cena con tus amigos, festejar un aumento de sueldo o simplemente quitarte el calor, te presentamos tres opciones de vinos blancos, rosados y espumosos que debes tener en tu refrigerador para este verano.
Elin McCoy | Bloomberg
15 junio 2017 18:55 Última actualización 18 junio 2017 16:55
vinos

(Especial)

Julia Child siempre guardaba una media botella de champaña en el refrigerador, así tenía algo para tomar unos sorbos mientras cocinaba.

Yo también, pero he ampliado su consejo. Siempre mantengo tres botellas de vino en los estantes de la puerta de la nevera. Tú deberías hacer lo mismo.

Imagínatelo: al llegar a casa una noche cálida de verano cuentas con algo refrescante para abrir, aunque no hayas tenido tiempo de ir de compras.

Cuando los amigos pasan, puedes servir una botella sin tener que sacar hielo ni ponerla en el congelador y esperar. La gratificación inmediata es hoy un modo de vida, por lo cual la mayoría de las tiendas de vinos tiene en el refrigerador una selección de botellas listas para llevar y consumir.

La razón para contar con una provisión de botellas ya refrigeradas no es tan diferente de tener a mano los elementos básicos para hacer una comida (salsa de tomate, pasta, etc.) La cuestión es qué vinos deben ser. Hablamos de blancos, rosados ​​y espumosos, por supuesto. 

Los vinos de refrigerador deben ser lo suficientemente versátiles como para ir con casi todos los alimentos y ocasiones y deben ser frutados, pero no demasiado graves ni complejos.

Siempre que sea posible, me inclino por los blancos con tapas de rosca que ni siquiera me obligan a buscar un sacacorchos en el cajón de la cocina.

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 UN BLANCO NÍTIDO, AROMÁTICO

 

vino blanco


Mientras escribo, la temperatura en mi terraza es de 34 grados centígrados y un blanco ligero, nítido y refrescante para derrotar el calor será lo que más anhelaré al final del día (e incluso antes).

¿Mis botellas? Los sauvignon blanc vibrantes, especialmente los de Nueva Zelanda, porque reúnen mucho sabor y aroma para su precio. El que está en mi refrigerador en este momento es un Dog Point Sauvignon Blanc 2016 (20 dólares).

Una sorprendente cantidad de otros blancos se ajustan a este perfil. Piense en los frescos “vinos verdes” de Portugal, los pinot blanc de Alsacia y los italianos pinot grigio y friulano.

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 UN ESPUMOSO FÁCIL DE BEBER


vino espumoso


Siempre hay una razón para brindar: una bonificación inesperada, la promoción de un amigo, una casa nueva en la playa, un viaje… por lo cual una de mis tres botellas siempre es burbujeante.

Elijo espumosos amables con el bolsillo, como el fresco y animado Roederer Estate Brut (23 dólares), hecho en el Anderson Valley de Nevada, en un destacamento de la casa francesa Louis Roederer. Otro pilar de mi casa es el L’Hereu Blanc de Blancs Brut de 2014, de Raventos i Blanc (20 dólares), que nunca me canso de beber.

Un buen prosecco o crémant de Borgoña es también una buena opción. Si usted sólo bebe champaña, mi favorito para el refrigerador es el vibrante, especiado y siempre confiable Louis Roederer Brut Premier sin añejar (45 dólares).

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 UN ROSADO PROVENZAL BRILLANTE, FRUTADO Y SABROSO

 

vino rosado


Es verano, así que tener a mano un rosado frío se impone. Beber rosado de Provenza es una manera de fantasear que estamos en un yate en Saint-Tropez. La demanda muestra una sed insaciable, y las importaciones de 2016 superaron casi un 50 por ciento las de 2015.

Varío entre diversos productores. En este momento, es el seco, sedoso y elegante para su precio Ángel Whispering de Caves d’Esclans (22 dólares), con un sabor a frutos rojos y especias que no cansa.

Hay decenas de otros grandes ejemplos del mismo molde: Mas de Cadenet (20 dólares), Château Gassier (19 dólares), Domaine de la Mordorée (20 dólares) y Commanderie de Peyrassol (24 dólares).