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Tres lugares en la CDMX para disfrutar (de verdad) un delicioso té

Para que se genere el hábito de consumir todo tipo de infusiones, existen tres espacios exclusivos donde disfrutarlas en la ciudad: Café Budapest, The Glass House y Tomás Casa Editora de Té.
Lizbeth Hernández
05 junio 2017 2:19 Última actualización 05 junio 2017 5:0
té Shutterstock

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Por accidente fue descubierto su potencial. Cuenta la leyenda china que mientras el emperador Shen Nung descansaba debajo de un árbol de té, las hojas cayeron en el agua que hervía y así descubrió una bebida que lo refrescó y le provocó una sensación de plenitud.

Con sus sabores, el té puede abrir la puerta a estados de relajación. Valorado por numerosas culturas tanto de occidente como de oriente, sus beneficios no sólo se centran en el gusto que ofrece al paladar, sino que también se le atribuyen propiedades medicinales como la estimulación al sistema nervioso central, relajante muscular, actúa contra la inflamación y es útil para regular el apetito.

En la ciudad hay lugares que no sólo promueven la cultura del buen té, sino que también son espacios de relajación a los que puede acudir para deleitarse y desconectarse de la agitación citadina con un ritual íntimo.


Café Budapest

En medio del bullicio de la zona restaurantera de Polanco hay un espacio que se quedó atrapado en los años 40. Para entrar hay que pasar primero un restaurante y después una tienda de ropa. Fundado por hijos de migrantes judíos que salieron huyendo de la guerra, en su decoración resaltan piezas de porcelana húngara, francesa y noruega.

“Quienes necesiten un respiro pueden venir aquí, uno pierde la noción de dónde está, en la terraza se puede disfrutar del sol y de la vista del parque, y dentro, la decoración refiere a otra época”, explica Alberto de la Torre, propietario del lugar. Además de café y cervezas artesanales, ofrecen una amplia variedad de opciones de té. Las mezclas diseñadas por la sommelier mexicana Leticia Sáenz se presentan en tubos de ensayo con tapón de corcho, que pueden destapar para encontrar el de su preferencia. Tienen diversidad de pastas y pasteles hechos con recetas tradicionales de Austria y Hungría, como el Eszterhazy, que tiene crema de nuez de castilla o el Szélhab tészta, panqué de almendras con merengue.

¿Dónde? Emilio Castelar 149, Polanco


The Glass House

En punto de las 17:00 horas el ritual del té, como lo dicta la tradición británica, comienza con ginger sandwiches, muffins, pastas y macarrones. De Francia se traen las mezclas de Casa Damman y se ofrecen 25 variedades de té verde, blanco y negro. “Para que sea considerado té, la mezcla debe contener hojas de ese tipo de árbol, que por el proceso de secado cambian de coloración. Se beben solas o les añaden flores, hierbas y frutos”, comenta Fernando Vidales, sommelier encargado de guiar el servicio en la cafetería ubicada en el piso 1 del St. Regis México City Hotel. El ritual se realiza en todos los inmuebles de la firma, en honor a Carolina, la madre del fundador del consorcio, quien lo instauró. “Lo disfrutan personas de todas las edades. Ofrecemos sabores sutiles para quienes se inician con las mezclas, y ahumados y robustos para los conocedores, que sobre todo son ingleses”, añade Vidales. La repostería es creación de la chef Paulina Abascal. El servicio para dos personas, con pastelillos incluidos, tiene un costo de 390 pesos. Hay que reservar con un día de anticipación.

¿Dónde? Dentro de St. Regis México City hotel. Paseo de la Reforma 439, Cuauhtémoc

Tomás Casa Editora de Té

Eugenio Larrinaga descubrió el té por vez primera en un viaje a China en 2011. Cuenta que en un mercado el olor y sabor de una mezcla especial lo enamoró. De regreso a la ciudad se dio cuenta de la escasez de lugares que ofrecieran los sabores de oriente, así fue como se decidió a montar su propio negocio. “El objetivo es invitar a la relajación y a la creatividad, que la gente pase un rato agradable. Hay más de 100 variedades que traemos de China, India, Japón y Sri Lanka”, afirma el propietario. Ofrece su producto en diferentes preparaciones: caliente, frío y frappé. Incluso lo usan para preparar panes; la concha de té verde es de las más pedidas. Larrinaga comenzó con una sucursal, hoy cuenta con tres espacios, en los que invita a compartir su mismo placer.

¿Dónde? Avenida Tamaulipas 66, Condesa
Amargura 5, Álvaro Obregón
Prado Norte 405,
Lomas de Chapultepec