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CULTURAS

Traducir es la forma más atenta de leer: Andrés Barba

El premio Herralde de novela 2017 presentó ‘República luminosa’, su obra galardonada en la FIL de Guadalajara, donde comentó que la traducción es la forma más educada y atenta de leer posible.
Mauricio Mejía
01 diciembre 2017 1:24 Última actualización 01 diciembre 2017 5:0
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(Especial)

No es un hombre de letras, sino de lenguaje. Una devoción que le viene de cuna: su padre era profesor de Literatura. Filólogo formado en la Complutense -donde ha dado clase, como en el Bowdoin College, en Estados Unidos-, Andrés Barba ha transitado por el cine y la fotografía, es traductor de autores de lengua inglesa y, a la vez, parte de su obra literaria ha sido traducida -o está en vías de serlo- a una decena de idiomas, entre ellos el serbio, el búlgaro y el árabe.

Fue en 2001 cuando su primera novela, La hermana de Katia, atrajo sobre él los reflectores al resultar finalista del Premio Herralde de Novela, reconocimiento que finalmente se llevó hace pocas semanas por República luminosa, el título que lo trae a Guadalajara.

___Thomas De Quincey es el seudónimo que utiliza, un hombre al que ha traducido, ¿por qué le interesó el escritor?

___Fue accidental. Sin haberlo premeditado en absoluto, me acabé convirtiendo en traductor de muchos clásicos ingleses: Henry James, Melville, Conrad, Stevenson, Fitzgerald, De Quincey...Sobre todo con Conrad y con Melville hubo un mundo de consideraciones acerca de qué es la civilización y qué es la barbarie, eran temas que me empezaban a interesar mucho y esta novela (República luminosa) al final acabó tratando de eso.

___¿Acaso habrá en la literatura un acto más noble que la traducción?

___La traducción es la forma más educada y atenta de leer posible, resulta muy curioso darme cuenta de que recuerdo mejor los libros que he traducido que los libros que he escrito; es curioso porque los libros que uno ha traducido los recuerda de una forma muy precisa, y los que uno escribe, de una manera más caótica y sentimental. Gracias a esa precisión uno empieza a adivinar las estrategias del estilo de los grandes. 

___Las tierras hispanas llegan a ser ingratas con los traductores, últimamente aparece el nombre del traductor en la portada, como un acto de generosidad que no se había tenido...
___Sí, en ese sentido hay algo que es totalmente cierto y que gracias a Dios está sucediendo: que las traducciones de los peninsulares españoles eran eso, muy peninsulares y creo que ahora, seamos de la nacionalidad que seamos, cada vez estamos intentando hacer una traducción más panhispánica, más legible en todos los territorios que hablamos español. Mi mujer es argentina y por eso también intento que el español sea neutral, pero también lo más compartido posible.

___Con más de 572 millones de hispanohablantes, por supuesto no puede haber una unidad de lenguaje, cada región tiene sus propios métodos, sus propias costumbres, ¿cree que se llegue a un español neutro, que se quite un poco el ego local?
__Es imposible, una utopía, pero sí es posible que respetemos esas fronteras, que intentemos ser un poquito menos reduccionistas con nuestro español y hacer un idioma más abierto desde el punto de vista de la traducción; no podemos esperar que a la gente no se le caigan los libros de las manos si utilizamos una forma demasiado localista.

___Usted nació en 1975, un año importantísimo para España: ese 20 de noviembre murió Franco. ¿En qué España le tocó crecer en materia de lenguaje? Porque también había un lenguaje franquista…
___Sí, por supuesto. Además nací tan cerca de la muerte del dictador, que mi abuela decía que lo había matado yo, o sea que fue como un gran orgullo. Pero era una España un poco temerosa, una España todavía muy vinculada a una lengua muy fijada, era un país muy poco abierto, y nosotros, que fuimos la primera generación de la democracia, aprendimos a vivir en un país mentalmente sin fronteras en Europa, pero también para pensar en Latinoamérica.

___Existe la costumbre en las tierras hispánicas de menospreciar la importancia política del lenguaje. ¿Cómo se puede ver la transformación de España, de 1982 para acá, la transición a la democracia y luego la crisis económica que ha puesto en peligro la identidad de lo español?
___En realidad, todo lo político está cambiando, jerárquicamente, de arriba abajo en todos los sentidos. Por ejemplo, durante mucho tiempo, en España se han menospreciado los movimientos políticos que nacían de abajo hacia arriba, por eso todos estos nuevos movimientos nacidos del 15-M, que han modificado por completo el panorama de la política española, son tan importantes, y en cierto modo tienen una gran conexión con Latinoamérica en muchos territorios. Por eso creo
que también en lo político estamos empezando a hablar un lenguaje un poco más compartido, un poco más identificable y reconocible, y eso es una buena noticia, nos empezamos a entendermejor.

___La concordia de 1982 de Felipe González, la discordia de Cataluña, Rajoy en este momento…¿Hay una crisis del lenguaje, de entender al otro?
___Creo que es una tentación poner siempre las cosas en términos de crisis. Cuando hay una crisis hay información, siempre que hay una crisis, hay una posibilidad de mejorar y cambiar las cosas, me parece que no hay que tener miedo a la democracia, que de eso se trata en realidad, que no hay que tener miedo a escuchar las voces. Siempre es una buena noticia que la gente se pueda manifestar en libertad sea como sea, y siempre es una mala noticia la represión policial, la
represión política en todos los términos, así como la judicialización de la democracia.