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'Touch down' comercial

Nike, proveedor oficial de jerseys de la NFL, presentó la línea Color Rush, un revolucionario concepto de uniformes para los equipos, con el que busca fortalecer una alianza que no ha sido lo que se esperaba.
Alfonso Mancilla
11 noviembre 2015 22:11 Última actualización 13 noviembre 2015 20:32
El encuentro de hoy entre los Jets de Nueva York y los Bills de Búfalo será el marco para que el mundo vea la línea Color Rush. (Cortesía)

El encuentro de hoy entre los Jets de Nueva York y los Bills de Búfalo será el marco para que el mundo vea la línea Color Rush. (Cortesía)

El 12 de octubre de 2010 marcó el anuncio de la consumación del convenio entre dos gigantes. La NFL, la liga de deportes profesional más importante de Estados Unidos, y Nike, el más poderoso fabricante de ropa y artículos deportivos a nivel internacional, llegaban a un acuerdo para que la compañía con base en Portland se convirtiera en el proveedor oficial de jerseys durante cinco años.

Para consumar la alianza, Nike garantizó una ganancia anual de 500 millones de dólares, cifra que convenció a los directivos de la NFL para firmar el contrato, el cual entraría en vigencia hasta el 1 de febrero de 2012 y apartaba de la jugosa tajada a Reebok, propiedad de Adidas.

A tres años de vigencia de la relación, en el marco del arranque de la semana 10 de la temporada 2015 de la NFL, Nike echará a andar su estrategia más agresiva con el lanzamiento de la línea de uniformes Color Rush.

La presentación del revolucionario concepto luce como uno de los pasos más decisivos de la fábrica para fortalecer una alianza no ha resultado cómoda para ambas partes.

LAS DESILUSIONES MUTUAS

Por el lado de la NFL existe desilusión con Nike, debido a una serie de fallas en la producción de los artículos para los equipos, por lo que está latente que se dé por terminado el vínculo en 2017, lo cual sería un hecho sin precedente para una liga que tuvo largos periodos de trabajo con Reebok y Majestic.

Uno de los ejemplos de las fallas fue el retraso en la entrega de los uniformes de las Águilas de Filadelfia previo al arranque de la temporada 2014. La fábrica tuvo problemas para producir el tono de verde oficial del equipo, por lo que dos semanas usaron los jerseys del año anterior.

De parte de Nike, apenas esta semana se revivió un conflicto cuando su presidente, Trevor Edwards, le reiteró a la NFL su postura respecto a los casos de violencia doméstica y la forma en que se ha castigado a los jugadores que la ejercen.

“Hemos tenido conversaciones con ellos y hemos sido muy claros”, comentó Edwards. “No podemos tolerar ningún tipo de violencia doméstica. Ellos son serios para lo deportivo, pero también deben serlo para lo que afecta a la sociedad”.

LOS COLORES REVOLUCIONARIOS

El encuentro de hoy entre los Jets de Nueva York y los Bills de Búfalo será el marco para que el mundo vea por primera ocasión a los equipos portar la línea Color Rush.

La idea es que en cuatro de los partidos a disputarse en jueves por la noche en lo que resta de la actual temporada, las escuadras contendientes vistan los nuevos uniformes.

Así, luego del choque entre Jets y Bills, los otros enfrentamientos con la innovación serán: 19 de noviembre, Titanes de Tennessee contra Jaguares de Jacksonville; 26 de noviembre, Panteras de Carolina contra Vaqueros de Dallas; 17 de diciembre, Bucaneros de Tampa Bay contra Carneros de San Luis.

Nike apostará a modificar los colores tradicionales de los equipos y, como en el caso de Jets y Bills, toda la indumentaria, desde los jerseys hasta las calcetas y guantes, será de un mismo tono. Los logos de los cascos no se modificarán, pero también presentarán el color especial.

La estrategia de Nike se completa con la venta de la línea Color Rush en su página oficial, así como en la de la NFL. El precio de los jerseys oficiales de juego es de 149 dólares (2,500 pesos), 50 dólares más caros que los “tradicionales”, mientras que la réplica está tasada en 69 dólares (1,200 pesos).

LA LUCHA POR LAS LIGAS

Lo que también muestra la iniciativa de Nike es la batalla que libra con las compañías rivales en pos de ganar las alianzas con las demás ligas profesionales de Estados Unidos.

Si bien la firma aceptó un convenio por sólo cinco años con la NFL, el cual está bajo el riesgo de que no sea renovado, tiene el consuelo de que a partir de la temporada 2018 será el proveedor oficial de la NBA, guerra en la que venció a Adidas, que se deberá resignar a vestir a los equipos por sólo dos temporadas más.

A su vez, Adidas ganó otras batallas en terrenos que se consideraban bastiones de Nike, como el futbol americano colegial de Estados Unidos, en el que cada equipo elige con qué compañía se alía.
Así, el fabricante alemán derrotó a la marca de “la palomita” en las negociaciones con Arizona State y Miami.

Respecto a las Grandes Ligas, estas tienen un acuerdo vigente con Majestic desde 2005, mientras que en la NHL, el dueño de los derechos en el presente es Adidas, sólo que bajo el nombre de su ahora filial, Reebok.