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DEPORTES

Tiran la raqueta y abrazan las finanzas

Tenistas como el británico Jamie Baker han tenido que dejar el deporte debido a las malas condiciones económicas. Hoy varios de ellos ocupan importantes cargos en Wall Street y demás instituciones financieras del mundo. 
Bloomberg
06 septiembre 2014 18:37 Última actualización 07 septiembre 2014 5:0
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Jamie Baker dejó el tenis para incorporarse de ejecutivo al Banco Santander. (Cortesía)

Jamie Baker dejó el tenis para incorporarse de ejecutivo al Banco Santander. (Cortesía)

Mientras el tenista inglés Andy Murray se encuentra en los más altos niveles del tenis mundial, su amigo y ex compañero de la Copa Davis, Jamie Baker, está forjando una carrera en el distrito financiero de Londres.

Baker canjeó su raqueta por un empleo en Banco Santander, el banco más grande de España, en 2013, después de pasar años sobreviviendo como profesional itinerante. Baker, ex número 2 británico que creció en Escocia y jugó junto a Murray, campeón del Abierto de los Estados Unidos 2012 y Wimbledon 2013, no es el único que ha dejado la raqueta. 

Ante la ausencia de premios en efectivo en las filas inferiores y con el costo anual de jugar tenis profesional en 143 mil dólares (según un estudio realizado por la USTA), algunos ex jugadores terminan en Wall Street o en la City de Londres cuando aún no han cumplido ni siquiera los 30 años.

“Simplemente no estaba en una posición en la que se puede ganar para tener una buena vida”, dijo en entrevista Baker, quien llegó a su mayor logro hasta el No. 186 en singles en el torneo de hombres. Si bien en un primer momento viajar por el mundo era “de por sí una recompensa”, Baker empezó a pensar en el aspecto financiero de su carrera cuando cumplió 25.

“Estaba dedicando básicamente toda mi vida a jugar al tenis”, comentó Baker, que en la actualidad tiene 28 años. “Mi posición era que, si jugaba otros cinco años y llegaba a estar entre los 180 más altos en el mundo haciendo esto, podía terminar dejando de jugar sin un centavo en el banco”.

UNA PROFESIÓN CARA

Jamie Baker abandonó el deporte habiendo ganado apenas 400 mil dólares en casi una década de torneos. Dijo que le había “quedado algo” después de invertir la mayor parte de sus ganancias nuevamente en su carrera en el tenis.

Otros ex jugadores profesionales en las finanzas son el ex No. 718 mundial Jonathan Pastel, vicepresidente de Wexford Capital en Greenwich, Connecticut. Jim Grabb y Richey Reneberg, ganadores del título del Abierto de los Estados Unidos 1992 en dobles, trabajaron luego juntos en el fondo de cobertura Taconic Capital Advisors, en Nueva York.

Baker consiguió su empleo en el Santander con la ayuda de Add-Victor, una agencia de reclutamiento londinense que se especializa en colocar ex atletas de élite y personal militar en carreras empresariales.

“Una de las mayores cualidades de un deportista de primer nivel en un deporte individual es la resiliencia”, dijo Steve White-Cooper, director y fundador de Add-Victor.

Add-Victor ha colocado a unos 80 candidatos en carreras empresariales desde su fundación en 2012, apuntó White-Cooper, ex jugador internacional de rugby. Tres fueron jugadores de tenis y tiene proyectados cuatro más.

La falta de calificaciones académicas de Baker –dejó la escuela a los 16 años para concentrarse en el tenis- no fue un obstáculo para Mike Ellwood, director ejecutivo de banca corporativa en Santander UK Plc.

“Siempre busco cosas distintas, para probar y sumar al equipo caracteres distintos, habilidades distintas”, dijo Ellwood en una entrevista. “Jamie me pareció enseguida un tipo muy brillante, motivado, coherente e inteligente. Si bien no venía por la ruta tradicional de graduados, me pareció que sería muy capaz”.